Choque de culturas
Lunes, 24 de enero de 2005
El Oporto se proclamó campeón de la Copa Intercontinental (©Getty Images )En sus 44 años de existencia, la Copa de Intercontinental ha dado una oportunidad única para que los aficionados al fútbol disfruten de un choque de culturas sin igual.
Dos estilos
La competición, en la que han participado muchos de los grandes futbolistas de la historia, aúna las escuelas europeas (el fútbol físico inglés, sofisticación italiana, eficiencia alemana) con el estilo sudamericano (arte brasileño, pundonor argentino, poderío uruguayo).
Sabor especial
Desde que se creó el trofeo en 1960, los encuentros entre los mejores equipos de cada continente tienen un sabor especial. La historia nos ha dejado partidos para el recuerdo, encuentros de gran lucha, electrizantes y, en ocasiones, violentos. Aun así, concebida para disputarse a dos vueltas, la Copa Intercontinental ha perdido gran interés desde que se trasladase a Japón en 1980.
Partidos para la historia
Los primeros años dejaron algunos encuentros inolvidables. El Real Madrid CF fue el primer ganador en 1960, venciendo al CA Peñarol de Uruguay por un global de 5-1. El propio Peñarol se alzaría con el título un año después al vencer al SL Benfica por 5-0. Dos de los mejores jugadores de la historia, Eusébio y Pelé, se disputaban la copa con Benfica y Santos, la última ganada en 1962.
Juego duro
Los partidos de mediados de los 60 se caracterizaron por la indisciplina de los futbolistas. “No era fútbol, era la guerra”, declaraba el jugador del AC Milan Luis Carniglia sobre el encuentro disputado por el Santos y los italianos en 1963. En 1967, cuatros jugadores del Celtic CF fueron expulsados en la derrota de su equipo frente al Racing Club de Argentina. Además, el guardameta del Celtic Ronnie Simpson fue alcanzado por un objeto lanzado desde la grada. La final de 1968 disputada entre Manchester United FC y Club Estudiantes la Plata, otro club argentino, fue igualmente tosco.
Tratamiento negativo
Con el paso de los años, el trofeo comenzó a estar marcado por un tratamiento negativo que incluso amenazó con la continuidad del mismo. Entre 1971 y 1979, los clubes europeos se negaron a participar en varias ocasiones y la Copa no llegó ni a jugarse en 1975 y 1978.
Japón se hace con la Copa
La decisión de disputar la Copa en Japón y a un solo partido debía ser el aliciente para revitalizar una competición en la que los espectadores se mostraban cada vez más reticentes. Gracias a esta medida la competición fue poco a poco ganando el terreno perdido.
Dominio sudamericano
Entre 1980 y 1985 el galardón fue a parar a manos sudamericanas. Los europeos alegaban el fuerte jet-lag como motivo de su bajo rendimiento. Para combatirlo, probaron a volar justo antes del encuentro o incluso disputarlo con horario europeo.
Efecto comercial
Los clubes europeos recuperaron pronto la supremacía. Esto se debe posiblemente a, como señalaba el Libro Conmemorativo de la UEFA, “Los intereses de Manchester United y Real Madrid en abrir el mercado asiático por medio de merchandising y contratos televisivos”. Es lo que conoce como el ‘efecto Beckham’.
Mundial de Clubes
Todo lo bueno toca a su fin. En mayo de 2004, la FIFA, máximo organismo del fútbol mundial, anunció que la Copa Intercontinental sería reemplazada por el Campeonato Mundial de Clubes de la FIFA de forma anual a partir de 2005, en el cual, las seis confederaciones de la FIFA. Este nuevo evento puso fin a la Copa Intercontinental después de cuatro fascinantes décadas en las que la competición sobrevivió a la agitación para ampliarse en una rentable empresa comercial y deportiva.
Tres décadas fascinantes
Este nuevo torneo supone la clausura final de la Copa Intercontinental después de cuatro décadas fascinantes, en las que la competición sobrevivió a épocas de abandono para convertirse en un atractivo campeonato y una gran posibilidad de mercado.
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