"Todo el mundo debería jugar": la berlinesa Zehra apoya la campaña #EqualGame

"Cuando juego al fútbol soy la persona más feliz del mundo". Zehra Badem, berlinesa de 17 años, nos cuenta por qué adora el fútbol. "Es mi vida", dice sobre su gran pasión.

Zehra Badem: "Si los chicos puedan hacer ballet, ¿por qué las chicas no van a poder jugar al fútbol?"
Zehra Badem: "Si los chicos puedan hacer ballet, ¿por qué las chicas no van a poder jugar al fútbol?" ©Alexander Koerner

Cada mes, como parte de su campaña #Equal Game, la UEFA está centrada en un jugador del fútbol base de una de las 55 federaciones miembro. Esta persona será un ejemplo de que la discapacidad, el género, la religión, la sexualidad y la raza no tienen que ser barreras para jugar y disfrutar del fútbol.

"El fútbol es mi vida entera: amor y pasión que corre por mis venas".

Son palabras de Zehra Badem, una de las muchas personas que hacen del fútbol el maravilloso deporte que es. Zehra, una chica de 17 años de Berlín, habla por millones de personas que adoran el fútbol y disfrutan de la emoción y la alegría que conlleva.

Zehra fue absorbida por el fútbol desde una edad muy temprana. "Tenía cuatro años cuando comencé. Para mí jugar al fútbol también fue algo natural. Muchas personas me dicen "eres una niña, se supone que no juegas al fútbol", pero eso no me importaba. Seguí con ello. Incluso a esa edad lo sentía como la cosa más natural del mundo", explica Zehra.

"Nunca fui el tipo de niña que le encantaba jugar con muñecas. Para mí, la pelota era más importante que una muñeca Barbie. Fue entonces cuando me di cuenta de lo importante que era el fútbol para mí", reflexiona Zehra.

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Sus sentimientos están muy claros: "Si los chicos pueden hacer ballet, ¿por qué no pueden las chicas jugar al fútbol?". Y tiene toda la razón, por supuesto

Zehra refleja los valores incrustados en la campaña de la UEFA #EqualGame cuando dice: "Todos deberían jugar". Su padre, Erkan, un taxista de la capital alemana, es un aficionado orgulloso y apasionado, al igual que su madre, Fatma, una contable que reconoció la gran pasión de su hija desde el principio.

Zehra juega para el club local Türkiyemspor Berlín. Siente una sensación de pertenencia allí, y disfruta de un ambiente cercano. "El Türkiyemspor es como una segunda familia para mí. No son sólo mis amigas o compañeras de equipo, también son mi familia", dice.

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Zehra juega al fútbol con una confianza en sí misma y una creencia que ha impresionado a todos los que la ven. Su satisfacción brilla cuando la ves en acción. "Cuando juego al fútbol, soy la persona más feliz del mundo. No importa si estoy estresada o me siento triste, puedo olvidarlo todo jugando al fútbol. Soy una persona completamente diferente cuando juego al fútbol", dice.

A Zehra le va bien en los estudios, y espera ir a la Universidad para, tal vez, estudiar derecho, conseguir buenas notas y disfrutar de una buena vida. Está orgullosa de ser musulmana,  le gusta estar al tanto de lo que sucede en el mundo y se preocupa por los problemas que afectan al medio ambiente.

El reconocimiento del fútbol le ha llegado a Zehra en el Türkiyemspor. Su gran personalidad le ha permitido lucir el brazalete de capitana en su equipo, algo que le gusta.

"Me siento muy orgullosa de ser la capitana, porque es un honor tener la responsabilidad de ser la líder de 15 jugadoras. Soy como la mano derecha del entrenador", afirma.

Zehra defiende que el fútbol genere una igualdad como deporte que le permita ser accesible a todos, sin importar quién eres, lo que seas o de donde vengas. "Me encanta el fútbol, porque sobre el campo todos somos iguales", destaca.

"Para mí jugar al fútbol es una liberación. A pesar de ser una chica, puedo jugar al fútbol. Y creo que por eso la igualdad es importante y todo el mundo debe jugar al fútbol si lo desea".

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Su apoyo a los valores de la campaña #EqualGame de la UEFA es firme y clara. "El mensaje es perfecto. No sabía que los ciegos también jugaban al fútbol. Eso demuestra que este deporte no tiene barreras". 

Zehra está planeando un buen futuro para ella, tanto en el fútbol como en la vida. De momento todo apunta a que le esperan grandes éxitos.

"Quiero que la gente diga dentro de un tiempo que Zehra Badem fue una muy buena futbolista. Quier dejar esa impresión. Quiero tener éxito". Lo seguro es que Zehra está en el buen camino.