"Pasión y confianza", claves para el árbitro Bastien

El árbitro francés será el encargado de dirigir el viernes la final del Campeonato de Europa Sub-21 de la UEFA en Cracovia. Antes de ello, habló con UEFA.com.

Benoît Bastien es el árbitro de la final del Campeonato de Europa Sub-21 de la UEFA
Benoît Bastien es el árbitro de la final del Campeonato de Europa Sub-21 de la UEFA ©UEFA

El árbitro francés Benoît Bastien dice que recordará el Campeonato de Europa Sub-21 de la UEFA en Polonia como "una experiencia sobresaliente, tanto a nivel humano como de arbitraje".

Pero, antes de volver a casa, el árbitro de 34 años nacido en Épinal, en el este de Francia, tiene una importante misión. Y es que ha sido el elegido para dirigir la final del torneo, que disputan el viernes Alemania y España en Cracovia.

Bastien estará acompañado en el Krakow Stadium por cuatro compatriotas: los asistentes Hicham Zakrani y Frédéric Haquette, y los asistentes adicionales Benoît Millot y Jerome Miguelgorry. El cuarto árbitro Ivan Kružliak y el árbitro suplente Branislav Hancko son eslovacos.

"Sentí satisfacción, honor, placer, y es un reconocimiento y un gesto de confianza. Pero te puedo decir que eso solo me duró diez segundos, porque justo después de eso, necesitas volver a poner los pies en el suelo", comentó Bastien.

"Estoy aquí para hacerlo bien, para conocer las expectativas que tenemos los árbitros, para dar lo mejor de mí, y no me puedo dejar llevar por las emociones", añadió el árbitro.

Bastien dice que el partido ya habrá empezado cuando ambas selecciones se alineen en el terreno de juego antes del inicio. "Ya estaré concentrado, y no pienso más que en el inicio del partido, en mis primeras decisiones. Son muy importantes, porque es la primera impresión que les das a los jugadores y a los aficionados".

"Los árbitros necesitan confianza, porque además de las condiciones físicas, tienes que ser fuerte mentalmente. Tienes que soportar la presión. Eso requiere estar muy concentrado y tener la cabeza despejada. Si pierdes la concentración durante un segundo, ese es el momento en el que va a ocurrir algo y te lo vas a perder. Si tienes confianza, tienes más opciones de rendir al 100%".

El equipo arbitral para la final
El equipo arbitral para la final©UEFA

Bastien y su equipo comenzaron sus preparativos antes de las semifinales, para asegurarse de que están listos cuando comience el partido. Eso incluye un análisis y un estudio de los jugadores a los que dará órdenes en el terreno de juego. 

"Estamos rodeados por un equipo de profesionales, tanto a nivel físico como en términos de análisis y preparación de los partidos. Hay mucho trabajo. Analizamos los sistemas de los equipos, las características de los jugadores, sus jugadas a balón parado, como córners o faltas. Nos fijamos en qué jugadores van por dentro, cuáles juegan en banda… También si son zurdos o diestros. Es un aspecto importante", dijo. 

Bastien, que comenzó en el mundo del arbitraje a los 18 años de edad, empezó a dirigir encuentros en la Ligue 1 en 2011 y se convirtió en árbitro internacional en 2014. El colegiado afirmó que los árbitros deben de estar preparados para las sorpresas que pueden surgir durante el transcurso de un partido.

"Tienes que esperar lo inesperado. Cada partido es diferente. Eso es lo que hace que el fútbol y el arbitraje sea maravillo. He dirigido ciento de partidos desde que me hice árbitro, pero nunca me he encontrado un partido igual…", señaló.

Además, con la experiencia, ha aprendido Bastien cuáles son las claves vitales para la gestión de los jugadores en el campo.

"La gestión es una parte importante en el trabajo del árbitro. Creo que esto hace la diferencia entre un buen árbitro y uno excelente. Representa una gran parte de nuestro trabajo, ya que así seremos aceptados, a pesar de tomar decisiones impopulares. Así es como uno se gana una gran parte de su credibilidad y calidad como árbitro", añadió.

Benoît Bastien y su orgulloso equipo siempre analizan el trabajo realizado tras el partido, y espera que todo salga bien tras la final. "Tras los tres pitidos que determinan el final del partido, si todo ha ido bien, entonces podemos ser felices", reflexionó.

"Este es un momento en el que nosotros, los árbitros, queremos experimentar tras los partidos. Arbitramos para esto…", sentenció.