Objetivo: ganar en Moscú
Viernes, 2 de mayo de 2008Después de que los equipos españoles coparan la final de la UEFA Champions League en 2000, y los italianos en 2003, ahora es turno de los ingleses cuando el próximo 21 de mayo en el Luznhiki Stadium de Moscú se midan Manchester United FC y Chelsea FC. En el mismo estadio donde el pasado mes de octubre Inglaterra dilapidó sus opciones de estar en la UEFA EURO 2008™ al caer ante Rusia, los dos equipos más potentes de la Premier League se jugarán el título en la máxima competición europea de clubes. Si ya hubo muchísima expectación en el choque de liga que enfrentó a ambos equipos el pasado fin de semana, ahora se espera que pueda haber una audiencia televisiva que supere los 100 millones de telespectadores.
"Gran logro"
Si se tiene en cuenta el nivel que se está viendo en la Premier League en los últimos años, estaba claro que tarde o temprano esto iba a ocurrir. Ya el año pasado estuvo a punto de producirse un duelo inglés en la final de no ser porque el AC Milan se impuso al Manchester en semifinales. El único precedente de una final europea entre conjuntos ingleses data de la temporada 1972/73 cuando el Tottenham Hotspur FC derrotó al Wolverhampton Wanderers FC en la Copa de la UEFA. En aquel enfrentamiento no hubo ni un sólo jugador de fuera de las Islas Británicas.
Influencia inglesa
Eso ha cambiado hoy en día y, en los partidos de vuelta de las semifinales de la Champions, Chelsea y Manchester alinearon a futbolistas de diez nacionalidades diferentes. Hasta los propietarios de los clubes son extranjeros, americanos en el caso del United y rusos en el Chelsea encabezados por Roman Abramovich. Pero no hay que dejar de lado la innegable influencia inglesa. Pese a que el marfileño Didier Drogba destacó con dos goles en el triunfo por 3-2 del Chelsea sobre el Liverpool FC, probablemente la estrella del partido fue Frank Lampard que, sólo una semana después del fallecimiento de su madre, cuajó un excelente encuentro poniéndole un broche al conseguir el segundo gol de los suyos de penalti a los ocho minutos de la prórroga.
Scholes, clave
En el caso del Manchester, también fue un inglés quien se erigió como héroe. Paul Scholes, cuya batalla con Lampard en el centro del campo será uno de los focos de atención en la final de Moscú, no conseguía marcar un gol desde el pasado mes de agosto. Pero eligió el mejor momento para volver a ver puerta ya que con un extraordinario disparo ante el que nada pudo hacer el meta del FC Barcelona, Victor Valdés, clasificó a su equipo para la gran final. Con Cristiano Ronaldo algo apagado y con la baja por lesión de Wayne Rooney, fue él quien asumió el mando. Sir Alex le prometió un sitio en el equipo titular a Scholes si conseguían pasar a la final, por lo que el jugador de 33 años podrá al fin quitarse la espina de 1999, cuando no estuvo por sanción ante el FC Bayern München. En aquella ocasión se celebraba el 90 cumpleaños del mítico jugador de los años 60 Sir Matt Busby, y ahora también hay un motivo similar que no es otro que el 50 aniversario del desastre aéreo de Múnich.
Elogios a Ferdinand
"El destino es el destino y pienso que lo más importante es que estamos en la final", dijo Sir Alex, que había perdido las tres veces anteriores que había llegado hasta semifinales. El año pasado no fue capaz de superar al Milan, pero en esta ocasión supo hacer frente a las bajas de Wayne Rooney y Nemanja Vidić para acabar doblegando al Barcelona. Wes Brown brilló en el centro de la zaga junto a Ferdinand, en una nueva muestra del potencial defensivo del equipo, que llega a la final habiendo encajado sólo cinco tantos en toda la competición. Michael Carrick tuvo palabras de elogio hacia Ferdinand. "Probablemente es el mejor defensa del mundo". Su duelo con Drogba en Moscú, promete.
La cuestión de Grant
Otro fascinante duelo se dilucidará entre Ferguson y Avram Grant. El entrenador israelí, que sustituyó a mediados de temporada a José Mourinho, a pesar del poco crédito que tenía, ha conseguido que su equipo tenga opciones en la Premier League y eliminar en la semifinales de la UEFA Champions League a la bestia negra del equipo de Londres, el Liverpool FC. Y eso que ha tenido que lidiar con largas ausencias de Petr Čech, John Terry, Lampard y Drogba por lesión. Aunque Ferguson ha necesitado 104 partidos para que su equipo vuelva a la final de la Champions, Grant tan sólo ha necesitado 11 partidos. "El entrenador ha hecho un fantástico trabajo para llegar donde estamos", comentó Terry cuando le preguntaron si el entrenador del Chelsea debería de seguir al mando del equipo la temporada que viene.
Dato histórico
El defensor inglés considera que llegar a la final es un "hito" y que si consiguieran levantar el trofeo la celebración sería más intensa en Stamford Bridge que en Old Trafford: "Sería diferente para nosotros, ya que es la primera vez que el equipo llega a la final, algo muy importante para nosotros y para el club. El Manchester ya sabe lo que es estar en una final". Aún queda por saber el resultado de la final, pero como curiosidad, en las anteriores ediciones donde se enfrentaron equipos de un mismo país en la final, se acabaron imponiendo los equipos que iban por detrás en la competición liguera, en este caso el Real Madrid CF en el 2000 y el Milán en el 2003.
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