El mayor de los honores
viernes, 29 de junio de 2012
Resumen del artículo
Arbitrar una final de un Campeonato de Europa de la UEFA puede ser el momento cumbre de la carrera de un árbitro, pero cuando suena el silbato el partido es uno más para el hombre encargado de dirigir el encuentro.
Article top media content
Cuerpo del artículo
Alcanzar la final de una UEFA EURO es un gran logro para cualquier jugador y este sentimiento no es diferente en la figura del árbitro.
Los árbitros que dirigirán el último partido de la UEFA EURO 2012, liderados por Pedro Proença, también tendrán la sensación de haber llegado a lo máximo en su carrera, que han llegado a la cima de su deporte. Howard Webb ya ha arbitrado una final de la UEFA Champions League así como la final de la Copa Mundial de la FIFA de 2010 y sabe perfectamente lo que supone un partido tan importante. "Es un sentimiento increíble escuchar aquellas palabras: 'Partido 64: Holanda contra España, árbitro: Webb, de Inglaterra'. Realmente, cambia tu vida, la de tus asistentes y la de tus familiares.
"Por supuesto tienes que ser consciente de la responsabilidad del partido, pero tienes que hacer tu trabajo porque has sido enviado para eso. Es un encuentro de 11 contra 11, jugado en 90 minutos, o en dos horas si es necesaria la prórroga. Aquellas mariposas que sientes en el estómago antes del partido, desaparecen. Cuando suena el silbato inicial sólo tienes que pensar que es lo mismo que has hecho montones y montones de veces anteriormente. Creo que los jugadores hacen lo mismo y no pueden esperar a que empiece el partido", señaló Webb.
Markus Merk dirigió la final entre Grecia y la anfitriona Portugal en la UEFA EURO 2004. "Una final es a lo máximo que puedes aspirar en tu carrera. Es algo realmente impresionante y un gran honor. Todo el mundo quiere estar en el decisivo encuentro, ya sea como jugador o como árbitro", explicó Merk.
Un árbitro puede empatizar con las emociones de los jugadores durante una final, ayudando a calmar cualquier tipo de fricción que pueda surgir durante la gran cita. "Uno tiene que lidiar con 22 caracteres muy distintos sobre el terreno de juego y conducir a esos jugadores. Ese es un aspecto muy importante en el trabajo de un árbitro pero todos nos hemos preparado bien para la EURO. Al principio uno se queda embelesado por el ambiente que se respira en el encuentro pero después tiene que ser capaz de volver al encuentro", explicó el alemán Wolfgang Stark.
Cuando comienza un partido, los conocimientos se imponen a la subida de adrenalina. La valentía y el saber hacer son también imperativas, ya que las decisiones difíciles se toman en situaciones difíciles. Y no sólo para el hombre que lleva el silbato, sino para sus asistentes también. "Vemos cada partido, porque cada partido es ligeramente diferente, y siempre podemos mejorar nuestro trabajo de equipo", añade Webb hablando sobre la preparación previa a los partidos con su equipo arbitral.
"No damos nada por supuesto. Creo firmemente en que la preparción es muy importante, y que uno se puede preparar bien junto a su equipo para tener éxito. Si no lo haces, ya te puedes ir preparando para los errores. Eso lo tengo claro".
Cuando vean a los árbitros del partido subir las escaleras para recoger sus medallas en Kiev, pueden estar seguros que la atención precisa a los detalles es lo que les ha llevado hasta allí.