Italia ha hecho méritos para ser recordada

Nuestro reportero italiano, Paolo Menicucci, no creía mucho en las opciones del conjunto de Conte hasta el mes de mayo, pero opina que su trayectoria en Francia debe ser reconocida.

Gianlugi Buffon tras la eliminación de Italia
Gianlugi Buffon tras la eliminación de Italia ©Getty Images

"Todo lo que hemos hecho será olvidado en unos pocos años. Nadie recordará a este equipo nacional el cual lo ha dado todo".

Escuchando a Andrea Barzagli estas palabras mientras lloraba después de que Italia fuera eliminada el sábado por la noche en la tanda de los penaltis contra Alemania produce un dolor en el estómago.

Duele especialmente porque el veterano defensa central está seguramente en lo correcto. Simone Zaza y Graziano Pellè con sus lanzamientos de penalti pueden oscurecer el gran torneo realizado por la selección italiana. Pero no debería ser así, porque Italia ha realizado un estupendo campeonato en el cual ha sido eliminada en la tanda de los penaltis por el actual campeón del mundo en Burdeos.

Admito que era muy escéptico acerca de este equipo hace dos o tres meses, especialmente después de que Marco Verratti y Claudio Marchisio, dos centrocampistas clave en Italia, se lesionaran y no pudieran jugar el torneo. Sin embargo, en mayo, empecé lentamente a cambiar mi opinión.

Nosotros en Converciano pudimos hablar con Giorgio Chiellini y Leonardo Bonucci. Fue un día largo donde los jugadores se hicieron las fotos oficiales para la fase final. La entrevistas, inicialmente previstas para la mañana, se aplazaron hasta la última hora de la tarde.

Cuando un agotado Bonucci finalmente llegó para realizar su entrevista tras el entrenamiento llevado a cabo por Antonio Conte, el defensa llegó casi sin aliento. "Está haciendo un trabajo muy duro, ¿no es así?", le dije con una sonrisa. "No te puedes imaginar cuánto", respondió Bonucci.

He visto muchas sesiones de entrenamiento y entrevistado a muchos jugadores de Italia desde entonces y puedo decir que el nivel nunca ha bajado. Con el tiempo he ido entendiendo que mi pesimismo era infundido. El grupo de jugadores es muy especial y ha conseguido dar más allá de sus límites.

"Simplemente nos gusta pasar tiempo juntos”, comentó el sábado Barzagli. Y eso pudo verlo todo el mundo en la concentración en Montpellier.

Entonces empezó el Grupo E con una gran victoria sobre Bélgica en la primera jornada, viendo una Italia que fue sorprendente para mí. Siendo el equipo que más corrió en el torneo. El buen gol de Emanuele Giaccherini supuso una celebración muy emotiva que se contagió a toda la plantilla cuando Pellè marcó el segundo en el tiempo añadido.

La victoria frente a Suecia vino seguida de la derrota ante la República de Irlanda, cuando ya estaba asegurado el primer puesto. La clave, sin embargo, vino en los octavos de final en el triunfo de la azurri frente a España en el que no pudo estar Antonio Candreva, un futbolista clave para el equipo.

¿Podría haber alguna dificultad mayor? Sí. Jugar contra el campeón del mundo, Alemania, sin poder contar con Daniele De Rossi, por lesión, y Thiago Motta, por acumulación de tarjetas.

Los jugadores de Conte volvieron a luchar como leones. Gianluigi Buffon encajó su primer gol en Francia, pero mantuvo a su selección viva con una increíble parada a Mario Gomez. Italia después encontró las fuerzas, igualó el partido y forzó los penaltis.

La tanda terminó con Alemania celebrando y con Buffon llorando sobre el césped. Uno de los mejores porteros de todos los tiempos, a sus 38 años, seguro esperaba una despedida diferente de la EURO.

Barzagli tiene toda la razón. Dentro de unos años sólo pocas personas recordarán la gesta de la selección italiana, quizás la de menos talento respecto a otras selecciones del pasado, pero la mejor en términos de corazón y determinación. Yo ciertamente la recordaré. 

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