Castigo para la anfitriona

Bélgica - Rumanía 1-6
La selección belga no supo aprovechar sus ocasiones y fue goleada por un combinado rumano muy acertado en la finalización.

Marius Matei (Rumanía) celebra la victoria
©Sportsfile

Rumanía ha derrotado 1-6 a Bélgica, selección anfitriona, en el primer partido del Grupo A de la Eurocopa de Fútbol Sala de la UEFA 2014. 

El combinado local llegaba al torneo después de haber perdido seis y empatado dos de los ocho partidos disputados en las anteriores ediciones de la Eurocopa de Fútbol Sala de la UEFA. Por si eso fuera poco, Rumanía se impuso en los dos partidos disputados a domicilio ante Bélgica hace once meses.

A pesar de los malos presagios, los locales gozaron de las primeras ocasiones del partido, pero fue Emil Răducu quien adelantó a Rumanía con un disparo raso al palo largo en el 4’. Los locales, apoyados por una animada afición, no bajaron los brazos y siguieron buscando la portería defendida por Vlad Iancu.

Sin embargo, Rumanía demostró una precisión clínica, y en el 15’ Florin Matei hizo a placer el 0-2 tras una espectacular jugada de Dumitru Stoica. Demasiado castigo para una selección local que no dejó de intentarlo hasta que se llegó al descanso en el Lotto Arena de Amberes.

La segunda parte tuvo un guion similar al primer acto en sus primeros minutos, y a pasar de alguna ocasión local, fue Rober Lupu quien hizo el 0-3 en el 23’ al mandar a la red un buen pase de Stoica. Los locales reaccionaron bien esta vez, y Omar Rahou recortó distancias acto seguido al rematar en el segundo palo un pase del capitán belga Karim Chaibai.

El tanto encendió a la afición local, que trató de empujar a los suyos en busca de un tanto que le metiera de lleno en el partido. Sin embargo, fue Matei quien pudo ampliar distancias en el 30', pero su tremendo remate de volea se estrelló en el larguero de la portería defendida por David Morant. El elegante zurdo rumano se rehízo poco después, sirviendo la pelota en bandeja para que Marian Șotărcă pusiera el 1-4 en el luminoso de la ciudad flamenca. 

Aún hubo tiempo para ver una espectacular acción, propiciada por el portero-jugador de Bélgica en los minutos finales. El meta rumano Iancu sacó provecho de una pérdida local para marcar el 1-5 desde su propia área. Por si fuera poco, Bélgica jugó los dos últimos minutos con uno menos tras la segunda tarjeta amarilla de Rahou y Saad Salhi se marcó el definitivo 1-6 en propia puerta. Ahora, Rumanía se medirá a Ucrania el jueves en busca de una plaza entre los ocho mejores del continente. 

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