El orgullo de un padre

Los dos últimos partidos de Italia en la Eurocopa han tenido una denominador común: un tanto de Sergio Romano colocó al combinado transalpino de camino a la victoria para felicidad de su mayor seguidor.

Sergio y Stefano, padre e hijo en Amberes
Sergio y Stefano, padre e hijo en Amberes ©Paolo Cassella/Divisione Calcio a 5

Los dos últimos partidos de Italia en la Eurocopa de Fútbol Sala de la UEFA de Amberes han tenido una cosa en común: un tanto de Sergio Romano colocó al combinado transalpino de camino a la victoria para felicidad de su mayor seguidor, su padre Stefano.

"Tiene una gran pasión. Soy afortunado porque me ha seguido desde que era un niño, pero nunca he sentido ningún tipo de presión por su parte. Nunca me da consejos técnicos o tácticos, pero es bonito compartir una conversación y un café con él cuando tenemos una hora libre en estos torneos. Siente tanta emoción como si estuviera jugando", comentó Romano hijo a UEFA.com.

Que Italia estuviera preparando su duelo de semifinales ante Portugal de este jueves no parecía muy probable cuando perdió su primer encuentro por 3-2 ante Eslovenia. La selección italiana tenía que batir a Azerbaiyán por dos goles para clasificarse en el Grupo C. La presión desapareció cuando Romano, de 26 años, sólo tardó un minuto y 33 segundos en abrir el marcador, que acabaría mostrando un 7-0 final. Dos días después el jugador del Pescara C/5 sólo tardó 46 segundos en adelantar a Italia en la victoria por 2-1 ante Croacia en cuartos de final.

"No estoy acostumbrado a marcar goles, pero significa que estoy en buena forma", comentó el defensa, que sufrió el pasado febrero una grave lesión de ligamentos y que se recuperó para llegar a la fase final de Bélgica. "No podía imaginar que alcanzaría este nivel de forma física, pero lo estaba deseando y trabajé duro para lograrlo. Estaba contando los meses para el torneo, quería hacerlo porque realmente me preocupo por la selección".

No sólo él. Su padre Stefano, que ha estado en una caravana en Bélgica, califica las victorias muy por encima de la racha goleadora de su hijo. "Los resultados con más importantes para mí porque este grupo de jugadores ha estado intentando ganar un trofeo durante unos años y merecerían lograrlo. Soy un gran seguidor de mi hijo, pero el equipo es lo primero. He seguido muchos torneos desde que era un niño. Tengo una gran pasión por Italia, así que me considero afortunado y orgulloso de que mi hijo lleve esta camiseta", añadió.

La distancia no es un problema para Stefano, que ya ha estado en la Copa Mundial de Fútbol Sala de la FIFA. "Fue a Tailandia hace dos años, así que Bélgica es como un viaje fuera de Roma", comentó Sergio. En Bangkok, Italia venció por 4-3 en cuartos de final a Portugal, su rival de este jueves, después de ir perdiendo por 0-3 al descanso, una remontada que padre e hijo recuerdan bien.

"Espero que sea diferente esta vez y que Italia se ponga por delante porque fue muy complicado seguir el partido como aficionado en la grada. Fue demasiado emocionante", subrayó Stefano, cuyo hijo añadió: "Es algo que raramente se ve en un partido tan importante. Estábamos en shock tras la primera parte, pero después lo logramos". ¿Quién ganará esta vez? "Yo nunca doy consejos, sólo me limito a seguir al equipo con todo mi corazón", reconoció Stéfano.

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