El Grasshoppers se lleva la Copa de Suiza

Milan Vilotić marcó el penalti decisivo de una emocionante tanda después de que el Basilea mandara dos balones a la madera. El club de Zúrich acaba con diez años sin títulos.

El Grasshoppers se llevó la copa en el Stade de Suisse
El Grasshoppers se llevó la copa en el Stade de Suisse ©Getty Images

Milan Vilotić marcó el penalti decisivo tras dos balones a la madera del FC Basel 1893 para acabar con diez años sin títulos en el Grasshopper Club al darle la Copa de Suiza.

El choque estuvo muy igualado entre ambos equipos durante un partido muy emocionante y con ocasiones para los dos equipos. Markus Steinhöfer puso por poco tiempo al Basilea por delante en el minuto 20, pero luego empató Izet Hajrovic y el partido acabó marchándose a los penaltis en Berna. Fabian Frei y Raúl Bobadilla fallaron sus lanzamientos y el acierto de Vilotić dio la victoria a su equipo por 4-3 en la tanda de penaltis.

"Fue un partido muy difícil, pero la victoria ha sido muy importante para nosotros. Este equipo se ha merecido el título. ¡Qué empiece la fiesta!", declaró el defensor. El club más laureado de Suiza no tardará en empezar a celebrarlo, ya que llevaba diez años sin ganar títulos, desde que en 2003 ganó su 27ª liga. Este lunes ha conquistado su copa número 18.

No fue fácil. Sólo una parada milagrosa de Roman Bürki evitó el gol de Marcelo Díaz, mientras que la principal ocasión del cuadro de Zúrich llegó por mediación de Steven Zuber. El juego se hizo tenso, pero las tentativas siguieron llegando. Shkelzen Gashi tuvo un mano a mano antes del descanso, pero no acertó. Vilotić se acercó tras la reanudación, pero Zuber la mandó al larguero.

El Basilea se cobró esos errores con el disparo de Steinhöfer que desvió la defensa tocando en Stéphane Grichting y ante el que Bürki no pudo hacer nada. Pero la respuesta del Grasshoppers no se hizo esperar con Hajrovic, que se aprovechó del rechace de balón de Yann Sommer tras el disparo lejano de Michael Lang. En la prórroga no hubo ocasiones claras, y el partido se vio abocado a los penaltis, y ahí Vilotić marcó la diferencia.

"Una tanda de penaltis es cuestión de suerte", lamentó el entrenador del Basilea Murat Yakin, que ya perdió la final copera del curso pasado cuando dirigía al FC Luzern ante los que hoy son sus pupilos. "Ahora queremos ganar la liga". Líder con seis puntos de margen a falta de tres partidos, el Basilea es el claro favorito para alzar el título, pero el domingo se vuelven a medir, y el Grasshoppers es segundo.

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