El Sporting logra el título con épica

Con un hombre menos y dos goles por detrás, el equipo lisboeta completó una memorable remontada ante el Braga para llevarse la Copa de Portugal en los penaltis.

Islam Slimani hizo el 1-2 en un final épico
Islam Slimani hizo el 1-2 en un final épico ©Getty Images

Un Sporting Clube de Portugal con diez hombre logró una remontada meritoria para levantar la Copa de Portugal tras empezar perdiendo 0-2 ante el SC Braga y terminar llevándose la final en los penaltis por un 5-3.

El gigante lisboeta llegó a la final tras haber batido las dos veces al Braga en liga, pero a los 14 minutos recibió un mazazo cuando Djavan da Silva Ferreira se marchó por la izquierda de dos rivales y cayó en el área. Cédric fue expulsado y Éder convirtió el penalti resultante.

Las cosas se pusieron peor cuando Rafa Silva finalizó un contragope al definir por debajo de las piernas de Rui Patrício, pero el equipo de Marco Silva respondió con fuerza tras el descanso. A los 84 minutos logró recortar distancias por mediación de Islam Slimani.

El Sporting siguió trabajando y evitó el triunfo del Braga en el último minuto con una diana del colombiano Fredy Montero en el tiempo añadido. Los 30 minutos adicionales en la prórroga no ofrecieron muchas ocasiones, aunque Mauro, del Braga, vio la segunda amarilla.

El primer penalti de cada equipo entró, pero el Braga falló sus tres disparos siguientes y dejó en bandeja el título al Sporting, que logró su primer trofeo copero desde 2008.

"Tuvimos suerte por la forma en que llegaron los goles, pero merecimos este resultado. Estuvimos abajo a nivel psicológico, pero trabajamos para recuperarnos y ganar. Esta vez tuvo suerte nuestro equipo, algo que a veces nos ha faltado esta temporada", afirmó el técnico Marco Silva.

El extremo Nani, que jugó su último partido antes de volver al Manchester United FC, añadió que: "Este trofeo tiene un sabor diferente por la forma en la que hemos ganado. Fue un gran partido y estuvimos en serios problemas. Pese a ello, reunimos fuerzas y teníamos fe en que podíamos cambiar las cosas. Por fortuna, todo acabó bien para nosotros".

Arriba