Apuntes de coraje y corazón

Un once sorprendente de Simeone fue un bloque solidario para lograr un triunfo que llena de moral al Atlético.

Diego Simeone y Metropolitano, mezcla perfecta
Diego Simeone y Metropolitano, mezcla perfecta Getty Images

La mayor exhibición del Metropolitano

El Vicente Calderón vivió noches históricas, encuentros en los que el jugador volaba gracias al aliento ofrecido desde la grada y que terminaba en triunfos de renombre. Pero lo del martes 18 de febrero en el Estadio Metropolitano pasará a la historia del Atlético de Madrid en este escenario. "Empezamos a ganar en la rotonda que nos encaminaba al estadio. En ocho años no vi un recibimiento así", aseguró Diego Simeone tras el choque.

Capacidad para aguantar el 1-0

El Atlético de Madrid solamente había recibido gol en cuatro de sus últimos 12 envites en el Metropolitano, pero existía esa sensación de que había que dar un paso más para un rival tan exigente como el Liverpool. Y así fue. El tempranero gol forjó una armadura rojiblanca que no se resquebrajó en ningún momento. Oblak no sufrió y Felipe, Savić, Koke o Saúl fueron escuderos perfectos.

Vrsaljko y Lemar, sorpresas para trabajar

No pudo brillar en ataque, pero Thomas Lemar no paró de ayudar a sus compañeros. El francés se quedó en el banquillo en la segunda mitad para que Marcos Llorente cogiera el testigo con muchas ganas. Vrsaljko no había disputado ningún minuto en Europa esta campaña, pero tuvo que lidiar con atacantes de nivel y las buenas subidas de Robertson. Cumplió en una prueba de máxima exigencia.

Thomas fue uno de los más destacados del Atlético
Thomas fue uno de los más destacados del AtléticoGetty Images

Thomas, fuerza y oxígeno en el tramo final

Cuando las piernas perdían potencia, en ese momento en el que un 1-1 habría sido un jarro de agua fría, Thomas Partey lanzó tres o cuatro arrancadas para evitar el monólogo con balón del Liverpool y poder adelantar líneas. Tiene 26 años y un currículum lleno de grandes partidos bajo la tutela de Simeone

El líder silencioso se llama Felipe

En un verano en el que salieron leyendas como Juanfran, Filipe Luís o Diego Godín, y con la lesión de José María Giménez, un brasileño de 30 años no disputó su primer partido como titular hasta el 21 de septiembre y menos de cinco meses después es un líder defensivo. Un muro, casi sin errores en más de 90 minutos y con la mayor seriedad posible ante todo un Liverpool.