Hummels espera un final feliz

El central, que superó una prueba física tras el golpe en el tobillo que sufrió el pasado fin de semana, cree que su equipo está ante una "oportunidad fantástica" de hacer historia en la final ante el Bayern de este sábado.

Campeón de la UEFA Champions League hace 16 años pero fuera de la escena en el fútbol europeo en las últimas temporadas, el Borussia Dortmund completará "la mayor historia de todos los tiempos" si es capaz de vencer el sábado al FC Bayern München en la lucha por el título.

Esas son las palabras de Mats Hummels, defensa central de un joven Dortmund que ha sido una de las piezas clave para que su equipo dispute la final en Wembley. Hummels ha jugado diez de los 12 encuentros del Dortmund en la UEFA Champions League esta temporada, pero estuvo apunto de perderse el gran partido tras sufrir el pasado fin de semana una lesión de tobillo ante el TSG 1899 Hoffenheim.

"Sí [estoy en forma]", aseguró Hummels en la rueda de prensa del viernes. "Por fortuna el miedo era mayor que el problema actual. Mi pie no está del todo como antes, pero estoy en forma para el partido y espero estar disponible para pasar el último partido de la temporada. El domingo me di cuenta que no era tan malo como pensaba, y cuando me di cuenta que iba a estar feliz me puse muy, muy feliz".

Es apropiado que Hummels esté disponible para el Dortmund, porque su historia ha ido de la mano con el club. Falto de experiencia al llegar a la cuenca el Ruhr, Hummels ha madurado junto a sus compañeros bajo la tutela de Jürgen Klopp. El Dortmund sumó dos títulos sucesivos de la Bundesliga, pero este año está en la final de la UEFA Champions League y sería el culmen.

"Tenemos una oportunidad fantástica, porque este equipo lleva muchos años creciendo. Es la historia más fantástica de todas, y no pensamos en perder. Esta es la oportunidad más grande que ha tenido hasta ahora este equipo. Eso es lo que pensamos en las semifinales y en los cuartos de final. Esto fue una enorme motivación para nosotros", dijo el internacional alemán de 24 años Hummels.

Volviendo a 1997, el Dortmund estaba en la misma situación. Múnich era entonces la sede, y no el rival, y el conjunto alemán aprovechó su oportunidad. "La final de 1997 fue fantástica para el Dortmund, fue algo tremendo. Hay pocas cosas que se parezcan a la final de 2013, pero ambas son mangíficas", dijo el capitán del Dortmund Sebastian Kehl.

"Los dos equipos nos conocemos muy bien, sabemos cómo juega el otro, y estoy seguro de que la final se va a decidir por pequeñas cosas, como una falta de atención en un momento puntual. Ambos sabemos cómo juega el rival, así que no habrá grandes sorpresas. El equipo que gane será el que vaya a por ello con todo. Nosotros hacemos aso, así que veremos qué pasa", añadió Kehl.

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