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Rafa Benítez y su pasión por el entrenamiento: mentalidad, educación, suerte

En el aniversario del primero de sus tres grandes triunfos europeos, Rafa Benítez nos habla de su pasión por el entrenamiento, sus inspiraciones y lo que se necesita para ser un ganador.

Rafa Benítez durante su etapa en China
Rafa Benítez durante su etapa en China Imaginechina via AFP

Desde que ganó la Copa de la UEFA con el Valencia en 2004, Rafael Benítez ha afianzado su estatus como uno de los mejores entrenadores del fútbol europeo.

El español llevó al Liverpool a la conquista de la UEFA Champions League y a la Supercopa de la UEFA en 2005, ganó la Copa Mundial de Clubes de la FIFA con el Inter en 2010 y llevó al Chelsea a la gloria en la UEFA Europa League en 2013.

Benítez repasa su trayectoria como entrenador, desde su adolescencia hasta la conquista de Europa. Habla de su filosofía, su mentalidad competitiva, su formación como entrenador y su cariño por Merseyside.

La mentalidad ganadora del Real Madrid

Sergio Ramos con Rafa Benítez, entrenador del Real Madrid en 2015-16
Sergio Ramos con Rafa Benítez, entrenador del Real Madrid en 2015-16 Getty Images

Soy aficionado del Real Madrid desde que nací. Empecé a jugar en el Real Madrid cuando tenía 13 años, hasta que me lesioné y me cedieron. Siempre tenía que ganar, siempre tenía que competir para mantenerme en el equipo y siempre teníamos que levantar el trofeo, sin importar el torneo que fuera.

Por aquel entonces estaban José Antonio Camacho, Vicente Del Bosque, Mariano García Remón o Luis Molowny, que era el director general. Luego vino Alfredo Di Stéfano con el equipo directivo. Toda esta gente estaba acostumbrada a competir y a ganar. Así que esto te inculca una cierta mentalidad. La mentalidad de que necesitas ganar todos los partidos importantes.

Recuerdo cuando jugaba en la cantera; siempre jugábamos contra el Barcelona, Sevilla, Athletic Club, Atlético Madrid y Valencia, que eran equipos fuertes, y ganar era prácticamente obligatorio. Eso es algo que se convierte en parte de tus genes, de tu ADN, y terminas siendo muy competitivo y, como dicen, un ganador. Eso es algo que ya tienes, pero que crece mientras estás en una institución como el Real Madrid.

Formación como entrenador

Rafa Benítez celebra la victoria del Valencia en la Copa de la UEFA en 2004
Rafa Benítez celebra la victoria del Valencia en la Copa de la UEFA en 2004 Popperfoto via Getty Images

Al mismo tiempo que me formaba en la cantera del Real Madrid, estaba, por supuesto, en el colegio, y luego pasé a la universidad. Estudié educación física, y esos estudios fueron de gran ayuda para mí. Hasta el más mínimo detalle marcó la diferencia. Batir un récord, ser una décima de segundo más rápido, o un segundo más rápido en una carrera depende de muchos detalles. Ese tipo de cosas que aprendes, la importancia de la fisiología, por ejemplo, y de estar bien preparado físicamente, calentando bien, los descansos entre competiciones. Esos son los detalles que aprendes en la universidad y que luego pones en práctica durante los partidos.

Siempre utilizo una expresión de Luis Molowny (antiguo entrenador y exjugador del Real Madrid). "Tómatelo con calma. Tómatelo con calma", decía. No te apresures antes de tomar una decisión y asegúrate de que es la decisión correcta. Empleé esta estrategia más tarde y, a medida que pasan los años, aprendes esas cosas. Siempre digo que la experiencia no es lo que te pasa, sino lo que haces con lo que te pasa. Aprendes de tus errores. Por supuesto, durante esa etapa jugando en la cantera del Real Madrid, siendo joven, cometí muchos errores.

Viajé mucho a Italia. Fui a Francia, a Holanda, incluso a campos de entrenamiento en los Estados Unidos e Inglaterra. Aprendes un poco de todos ellos. La verdad es que aprendes de todos. Mi ídolo como entrenador era Arrigo Sacchi, así que me gustaba ir a hablar con él a Italia cuando tenía la oportunidad, o con Francisco Maturana cuando venía a España. Siempre he sido alguien que quería aprender mucho. Pasé muchas horas en la Ciudad Deportiva hablando con Vicente del Bosque. Hablábamos mucho de lo que pasaba y de los juveniles. Recuerdo que hablábamos de Guti y de si se había cortado el pelo o no.

Toni Grande, Vicente del Bosque, García Remón, José Antonio Camacho, ellos fueron las personas que más estuvieron conmigo en el Real Madrid. Aprendí mucho porque ellos tenían una gran experiencia sobre el terreno de juego, y junto a mi formación universitaria intenté combinar ambas cosas. Aprendes todos los días sin darte cuenta.

Pensando como un entrenador

Rafa Benítez ganó la Copa Mundial de Clubes de la FIFA y la Supercopa de Italia con el Inter en 2010
Rafa Benítez ganó la Copa Mundial de Clubes de la FIFA y la Supercopa de Italia con el Inter en 2010AFP via Getty Images

Cuando tenía 13 años, anoté los nombres del once inicial de mi equipo. Cuando el partido terminó, como si fuera un buen periodista, les puse algunas notas a mis compañeros. Yo siempre me ponía una buena nota, por supuesto.

Cuando tenía 16 años, en el equipo con el que jugué durante el verano, tenía un papel de jugador-entrenador. Cuando entré en el INEF (Instituto Nacional de Educación Física), era entrenador y jugador.

Así que siempre estuve pensando como entrenador. Por ejemplo, utilicé MS-DOS (sistema operativo de los años 80) - mucha gente ni siquiera sabrá lo que es - Visual Basic y luego apareció Windows. En ese momento ya tenía un sistema, con un software particular para monitorizar la actividad de cada uno de mis jugadores.

De hecho, tengo los datos de mis actuales ayudantes, Antonio Gómez Pérez y Mikel Antía, y lo que hicieron cuando tenían 16 años y yo era su entrenador. Tenía cada sesión de entrenamiento, cada detalle. Siempre buscaba ejercicios. Fui a Italia y a la Federación de Fútbol de Italia en Coverciano, y fotocopié cada revista, cada ejercicio, y los analicé.

Había visto unos 20 partidos del Milan de Sacchi y apunté todo lo que pasó, para poder sacar unas pautas que luego enseñaría a mis jugadores. Por ejemplo, jugamos una zona de presión en las categorías inferiores del Real Madrid cuando nadie más estaba jugando con zona de presión todavía. Casi siempre ganábamos, por supuesto, porque teníamos los mejores jugadores. Pero, además de eso, conseguíamos ganar de manera aplastante, lo que era mucho más llamativo.

La competitividad es la clave

Lo más destacado de la final de la Champions League 2005
Lo más destacado de la final de la Champions League 2005

Ese gen competitivo sale a relucir en cualquier actividad, jugando a las cartas o al Ludo con tus hijas quieres ganar. Tener eso en el fútbol es la clave, y fui afortunado. Mucha gente que no me conoce recuerda el éxito del Liverpool en la Champions League en Estambul en 2005 y se olvida de la Copa de la UEFA en 2004 con el Valencia, o de la UEFA Europa League en 2013 con el Chelsea o de mi etapa en el Nápoles.

También se olvidan de algo muy importante, y es que no solo juzgas a los entrenadores por su capacidad para ganar trofeos con los grandes equipos. Tengo un grupo con el que trabajo, no soy solo yo, conseguimos el ascenso con el Tenerife y el Extremadura, y luego también conseguimos el ascenso con el Newcastle. Hemos ganado trofeos en tres países diferentes.

Entonces, ¿qué significa eso? Bueno, que el grupo con el que trabajas, tu forma de trabajar, tus métodos, tu estilo de juego, es todo competitivo. Te permite ganar, te permite adaptarte. La mentalidad inglesa es muy competitiva. Les gusta entrenar con intensidad. Hay algunas cosas que se pueden hacer mejor, como ciertas estrategias tácticas o cuándo ralentizar el juego, que es algo que los italianos hacen bien.

Puedes ver muchos de los equipos en los que he trabajado y esos clubes no tenían muchos jugadores que fueran mejores que sus oponentes, pero tienen esa mentalidad ganadora, ese gen competitivo que es contagioso. Eso te permite competir y tener un equipo que es más que la suma de sus partes individuales. Cuando tienes esa mentalidad competitiva, y eres organizado y equilibrado, tienes un equipo ganador. Un equipo que gana partidos y gana trofeos.

Adaptación a Inglaterra

Steven Gerrard y Rafa Benítez celebran la victoria de la UEFA Champions League en 2005
Steven Gerrard y Rafa Benítez celebran la victoria de la UEFA Champions League en 2005Bob Thomas Sports Photography via Getty Images

Estudié francés en la escuela y después estudié inglés. Tenía los álbumes 'Rojo' y 'Azul' de los Beatles, así que leí las letras. En ese momento pensé, "¿Esto es inglés?" Solo hablaban con acento 'scouse', era diferente.

Recuerdo la primera noche que fui con mi esposa a Inglaterra, hubo una terrible tormenta y pensé: "¿Qué estamos haciendo aquí?" Veníamos de Valencia, donde el clima era maravilloso. Pero después de un tiempo, todo fue bien. Desde el primer momento, la gente fue genial, nos trataron fantásticamente. El aspecto del idioma fue un poco más fácil para mí porque, aunque era difícil, hablábamos de fútbol.

Recuerdo un día en un entrenamiento que estábamos practicando jugadas a balón parado y hacía mucho viento. Stevie Gerrard estaba disparando a portería y le dije: "Ten cuidado con el 'wine' (vino)". Empezaron a reírse. Así que dije, "¿Qué ocurre?" En lugar de decir "wind" ,"viento", dije "wine", "vino".

La gente normalmente no entiende lo importante que son esos detalles. Cuando tienes que dar un discurso, en el descanso, tienes que mantener la intensidad y su atención, y también decirle a los jugadores lo que tienen que hacer. Si pronuncias mal una palabra o dices algo que no suena bien, pierdes su atención.

Tengo otra historia parecida con Peter Crouch. Fue en un amistoso contra Olympiacos. Estaba explicando algo en la pizarra con mis notas. Tenía a Alex Miller como asistente, que era escocés, y escribió lo que yo iba a decir.

Tenía escrito "presionar cuando se pierde" en mis notas, así que le pregunté a Crouch, que había llegado esa temporada, "¿Qué debemos hacer cuando perdemos la pelota?" Y él dijo, "Close it down". Así que dije, "No". Luego le pregunté a Dietmar Hamann, quien obviamente tiene muy buen inglés, "Didi, ¿Qué hacemos si perdemos la pelota?" Él dijo, "Close it down". Y yo dije: "No". Luego pregunté a Cissé, que hablaba francés e inglés como yo y dijo: "Presiona cuando pierdas". Y yo dije: "Bien".

Todo el mundo empezó a reírse porque, como sabes, "close it down" es más o menos lo mismo que "presionar cuando se pierde". Pero yo no sabía eso entonces, tenía que aprender sobre la marcha. Por eso siempre dejo saber a la gente lo difícil que es dar un discurso en el descanso de cualquier partido, pero especialmente cuando estás perdiendo.

¿Qué hace especial a Liverpool?

Rafa Benítez en su presentación como entrenador del Liverpool en 2004
Rafa Benítez en su presentación como entrenador del Liverpool en 2004AFP via Getty Images

Creo que los 'scousers' son gente trabajadora, gente que agradece a los que se comprometen y dan lo mejor de sí. Y siempre me he enfrentado a situaciones difíciles.

Los 'scousers' se unen para ser más fuertes como grupo. Hay una atmósfera que nace como resultado de eso, la pasión por el fútbol, las esperanzas para su equipo y el orgullo que sienten cuando ven a su club jugar. Creo que esas cosas se transmiten de padres a hijos, y eso crea una situación especial en el estadio, en la ciudad en general. Los aficionados del Everton comparten esa misma pasión.

Pero Liverpool, específicamente, me dio la bienvenida desde el principio. Vi que tenían una pasión increíble por el fútbol desde el minuto uno. Tienen grandes esperanzas a la hora de competir, son muy competitivos, quieren ganar y eso es contagioso. La gente quiere ganar, todos se unen. Trabajan duro y se comprometen unos con otros. Se defienden unos a otros. Creo que los tiempos difíciles por los que ha pasado una ciudad de clase trabajadora y profesional como Liverpool les hace más fuertes y les hace vivir los buenos momentos más intensamente.

Cuanto más duro trabajas, más afortunado te vuelves

Creo que hay un factor de suerte que hay que tener en cuenta, pero si entrenas y trabajas duro, tendrás éxito. Un año después del éxito de Estambul, ganamos la FA Cup siguiendo el mismo planteamiento en la tanda de penaltis, pero esta vez con Pepe Reina. ¿Por qué hicimos eso? Porque habíamos pasado un año analizando la información sobre los lanzadores de penaltis. Si eres el lanzador de penaltis de tu equipo, puedes decidir tirar el penalti por un sitio hoy y por otro mañana, etc.

Cuando no eres un tirador habitual y das un paso al frente para tirar un penalti, no importa cuáles sean las circunstancias, cuando es una final eliges tirarlo por el lugar por el que te sientes más seguro. De los lanzadores de penaltis, sabíamos quiénes eran cuatro de los cinco y esto le dio a nuestro portero una gran ventaja. Por eso creo que es cierto que cuanto más trabajas, más suerte tienes.

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