El gran progreso del Leverkusen

Que Leno fuera el mejor jugador de la primera mitad provocó algo de nervios en el conjunto germano, pero esta vez aplicó la lección aprendida en la fase de grupos: hay que aprovechar las ocasiones.

Kyriakos Papadopoulos lideró las celebraciones del Leverkusen tras el pitido final
Kyriakos Papadopoulos lideró las celebraciones del Leverkusen tras el pitido final ©Getty Images

El Bayer 04 Leverkusen empezó realmente bien los octavos de final de la UEFA Champions League ante el Club Atlético de Madrid. Intenso, presionando, con rápidas contras y con una energía sin límites.

La estrategia de Roger Schmidt de comenzar fuerte los partidos se está convirtiendo en una costumbre en el conjunto alemán desde que cogió las riendas del equipo el pasado verano. Su estado de forma ha sido algo irregular las últimas semanas pero en la UEFA Champions League, el conjunto de la Bundesliga no demostró tener miedo al subcampeón de la pasada temporada, obligándole a defender durante la primera media hora de juego.

El potente disparo de Emir Spahić que se estrelló en la escuadra quizás fue el único tiro entre los tres palos durante ese tramo del partido pero el Leverkusen fue más efectivo después. No hubo duda de quién dominó el encuentro, el Leverkusen tuvo el 60% de la posesión.

Sin embargo, a medida que se acercaba el descanso, una sensación familiar empezó a extenderse por grada. Ya lo habían visto antes. En dos ocasiones en la fase de grupos, su equipo había logrado llevar la iniciativa pero después no había logrado convertir sus ocasiones, perdiendo seis puntos ante el AS Monaco FC. A medida que el Atlético iba mejorando antes del descanso, los seguidores del Leverkusen empezaban a temerse lo peor.

Por suerte, evidentemente desde su punto de vista, Bernd Leno arañó un peligroso balón antes de que Antoine Griezmann pudiera disparar casi a puerta vacía y luego llevó a cabo una gran parada tras el remate acrobático de Tiago.

La conversación al descanso era clara: el Leverkusen estaba siendo mejor, aunque su guardameta era el jugador más importante. Y eso no auguraba nada bueno, teniendo en cuenta además que el Atlético ha marcado diez de sus 14 goles esta temporada en la competición en la segunda parte de los encuentros.

Pero el Leverkusen parecía haber aprendido de sus errores. Aprendió que sus derrotas ante el Mónaco en esa ronda habían mermado sus opciones en la UEFA Champions League. Si uno no marca, al final puede acabar perdiendo. 

Y esta vez sí aprovechó su ocasión. La persistencia de Josip Drmic, y la generosidad de Karim Bellarabi combinaron con la clase de Hakan Çalhanoğlu, y la potente definición del turco puso por delante en el marcador al Leverkusen.

Hakan Çalhanoğlu marcó el único gol del partido
Hakan Çalhanoğlu marcó el único gol del partido©Getty Images

Incluso entonces, un gol del Atlético hubiera decantado ligeramente la eliminatoria a favor del equipo español antes del partido de ida, y Fernando Torres entró al campo para añadir más mordiente ofensiva a un ataque que ya contaba con Griezmann y Mario Mandžukić.

Sin embargo, el Leverkusen defendió con inteligencia, e introdujo a Simon Rolfes para jugar por delante de los cuatro de atrás en lugar de un Lars Bender más acostumbrado a jugar de área a área y que había trabajado en exceso en el día de su retorno tras superar una lesión. Las cosas se decantaron todavía más para el equipo de la Bundesliga cuando Tiago fue expulsado a falta de justo un cuarto de hora para el final.

Puede que el Bayer tenga que lamentar el no haber conseguido un segundo gol contra diez jugadores, pero eso son meras conjeturas en este momento. Lo crucial para el Leverkusen es que no encajó ningún gol. Esa misión fue superada con éxito, y ahora viajará a España dentro de tres semanas sabiendo que con un gol en Madrid podría tener muy cerca el pase a los cuartos de final.

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