El milagro de Schubert en el Gladbach

El hasta ahora entrenador interino del club germano ha firmado un contrato hasta 2017 después de que sus pequeños cambios rindieran fantásticos frutos, según Steffen Potter de UEFA.com.

André Schubert ha aportado un estilo ofensivo en el Gladbach
André Schubert ha aportado un estilo ofensivo en el Gladbach ©Getty Images

Seis victorias consecutivas en la Bundesliga seguidas de un empate sin goles en casa ante el Ingolstadt llevaron al Borussia Mönchengladbach del fondo de la clasificación hasta la sexta plaza y valieron al interino André Schubert un contrato hasta el verano de 2017. El hombre que hace poco fue descrito en la prensa italiana como "el mago" no pudo evitar la eliminación en la fase de grupos de la UEFA Champions League en el Grupo F, pero le ha dado credibilidad al Gladbach desde la salida de Lucien Favre.

¿Qué hizo este hombre de 44 años, exentrenador del filial del Gladbach que anteriormente había decepcionado como primer entrenador en la segunda división llevando al Paderborn y al St. Pauli, a tener este éxito?

Primero, hay que reconocer que siempre hubo calidad dentro de la plantilla del Mönchengladbach. En la pasada campaña finalizó tercero y el director deportivo Max Eberl y el entrenador Favre se habían acostumbrado a lidiar con las salidas de jugadores como Marco Reus y Marc-André ter Stegen con un presupuesto muy modesto.

Sin embargo, Eberl lo había advertido durante el verano: "Hay tres o cuatro jugadores, que si se lesionan, tendremos problemas". Una plaga de lesiones a principios de curso le dio la razón y Favre tuvo que acoplarse con una pareja de centrales sin experiencia. El regreso de algunos de esos jugadores desde la salida de Favre también ha ayudado a la causa de Schubert, y se comenta que el cansancio del ya exentrenador de tener que reconstruir el equipo cada año estuvo detrás de su renuncia en septiembre.

Granit Xhaka, capitán del Gladbach
Granit Xhaka, capitán del Gladbach©Getty Images

De hecho, los cambios que ha aplicado Schubert desde su llegada al banquillo no han sido grandes. El Gladbach sigue jugando con un 4-4-2 clásico, con dos mediocentros, aunque esta vez hay algo diferente. "Con Schubert presionamos mucho más y atacamos mucho más. Ahora jugamos más adelantados", afirmó Granit Xhaka a UEFA.com a finales de septiembre, con una sonrisa en el rostro que indicaba que este nuevo estilo ayudaba a su juego.

Si el estilo conservador de Favre había beneficiado al club en el pasado, Schubert ahora aporta otras ideas y afirmó a UEFA.com: "Los jugadores tienen calidad, eso lo sabemos. Hemos intentado devolverles la confianza y la alegría de jugar al fútbol".

Los cambios en el equipo son mínimos. El central Andreas Christiansen, cedido por el Chelsea, está siendo emparejado en el centro de la zaga, mientras que el fichaje Lars Stindl ha florecido desde que ha adelantado su posición respecto al rol defensivo que cumplía bajo la dirección de Favre.

En el centro del campo, Schubert ha emparejado al joven Mahmoud Dahoud con el capitán Xhaka. Pocos ajustes, aunque a veces sólo hacen falta unos retoques para arreglar el motor. El sueño de la UEFA Champions League llegó a su fin, pero participar en la UEFA Europa League es una posibilidad real. 

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