El Liverpool gana con emoción

Liverpool FC - Olympiacos CFP 3-1
El tanto en los últimos minutos de Steven Gerrard clasificó al equipo inglés.

Por Adrian Harte en Anfield

El golazo de Steven Gerrard en los últimos minutos dio al Liverpool una dramática remontada que les clasificó entre los 16 mejores a expensas del Olympiacos CFP, por la diferencia de goles entre ambos equipos.

Alegría en Anfield
El centrocampista inglés Gerrard marcó el gol de la clasificación desde 25 metros cuando solo quedaban cuatro minutos por jugar desatando la alegría en Anfield. Esas celebraciones parecían muy lejanas cuando Rivaldo adelantó al conjunto visitante al principio del primer tiempo, tras los goles en la segunda mitad de Florent Sinama-Pongolle y Neil Mellor, el Liverpool supo que tenía una posibilidad.

Regreso de Baroš
El Liverpool comenzó con una alineación en la que no estaba el sancionado Dietmar Hamann pero pudo contar de nuevo con Milan Baroš, mientras que Antonio Nuñez jugó su primer partido en Champions League en la banda derecha del Liverpool. El Olympiacos alineó el once esperado con la pareja brasileña formada por Giovanni y Rivaldo en el ataque.

Momento de confusión
El conjunto local demostró sus intenciones nada más comenzar al forzar dos saques de esquina en los primeros 44 segundos. El tercero llegó 20 segundos después, y en él, Baroš remató de cabeza y el balón fue despejado sobre la línea por Anastasios Pantos pero hubo unos momentos de confusión en los que parecía que el colegiado español Manuel Mejuto González había concedido el gol.

Hyypiä sin suerte
El Liverpool debió haber logrado el gol en la siguiente jugada cuando Sami Hyypiä llegó a un saque desde el córner en el primer poste pero su cabezazo se marchó desviado por la escuadra derecha. El ritmo bajó inevitablemente tras el frenético comienzo y a pesar de que Rivaldo amenazó en dos ocasiones la portería del Liverpool con saques de falta el Olympiacos comenzó a meterse en el partido.

Gran cabalgada
El conjunto griego desperdició por poco otra ocasión a los 21 minutos cuando Gerrard llegó a un centro de Alonso desde el saque de esquina con un remate de espuela, pero el balón se estrelló en la cepa del poste. Rivaldo volvió a crear peligro para el Olympiacos con un gran slalom antes de ser derribado por Hyypiä. El brasileño asumió la responsabilidad y remató el consecuente saque de falta ante una barrera que se abrió al igual que el mar rojo tras su lanzamiento.

Ocasión desperdiciada
Al saber las noticias que llegaban del partido del AS Monaco FC, que ganaba cómodamente en La Coruña, el Liverpool sabía que necesitaba marcar al menos tres goles sin encajar otro. Pudieron lograr con más facilidad su objetivo cuando Baroš combinó con John Arne Riise, pero el remate del noruego salió desviado.

Más delanteros
Rafael Benítez dio entrada a Sinama-Pongolle en lugar de Djimi Traore en el descanso y el cambio dio inmediatos dividendos. A un minuto de la reanudación, Harry Kewell se coló hasta la línea de fondo para dar el pase de la muerte al delantero francés para empatar desde corta distancia.

Esperanzas renovadas
De pronto, el partido cobró interés y las renovadas esperanzas de los espectadores se hicieron notar. La pasión también aumentó en el campo y una peligrosa entrada de Gerrard le costó una amarilla al capitán del Liverpool que tendrá que cumplir un partido de sanción.

Gerrard sin suerte
Se temía que esa sanción tendría que cumplirse en la Copa de la UEFA y el Liverpool pudo haber sentido que no iba a ser su noche, cuando un remate de Gerrard acabó en gol a los 62 minutos, pero fue anulado por una falta previa.

Por delante
Al igual que en la primera parte, el impulso inicial del Liverpool decayó hasta la entrada de Mellor en lugar de Baroš a trece minutos del final. De nuevo el cambio fue acertado al marcar Mellor a diez minutos para el final. Antes Nuñez remato de cabeza a las manos del portero.

Gol crucial
Aquelló provocó otra oleada del Liverpool. Mellor cayó dentro del área, Kewell recogió el balón y no se pudo aprovechar del fallo de Antonios Nikopolidis. Finalmente, el tercer gol llegó cuando un balón largo de Jamie Carragher fue dejado de cabeza por Mellor antes de que Gerrard batiera a Nikopolidis con un remate eléctrico.

Arriba