Gerrard lidera la resistencia del Liverpool

El capitán de los 'reds' enmendó su autogol en la final de la Copa de la Liga inglesa y contuvo al Chelsea en Stamford Bridge.

Por Trevor Haylett en Stamford Bridge

Cuando Steven Gerrard se enfrentó por última vez al Chelsea FC acabó rendido. Su sueño de liderar a su club de la infancia hacia su primer trofeo con él de capitán se había venido abajo por un fallo suyo. No quería que se recordase la final de la Copa de la Liga inglesa por su autogol, que ayudó a que el Chelsea se volviese a meter en el partido y que los londinenses acabaran levando el trofeo.

Mala memoria
El inesperado empate, un cabezazo picado que acabó en la portería, tuvo una repercusión más allá del destinatario del primer gran título del fútbol inglés de la temporada. El jugador del Liverpool FC estuvo a punto de fichar por el Chelsea el verano pasado, en un posible traspaso que continúa despertando polémica, y fue inevitable que algunos vieran el tanto como el primero de los que marcaría Gerrard para los londinenses.

Gerrard, crucial
Anoche Gerrard de nuevo esperaba mostrarse como una figura clave. Ambos equipos se veían las caras por cuarta vez en cinco meses. El Liverpool era el equipo visitante y parecía llegar presionado, ya que para obtener el pase a Estambul parecía una necesidad imperiosa marcar en Stamford Bridge, para así tener una renta que defender en Anfield.

Papel de apoyo
Gerrard sería crucial para esa estrategia. Como el jugador más avanzado de los centrocampistas del Liverpool se esperaba que dejase solo al delantero Milan Baroš en punta. Xabi Alonso e Igor Bišcan estarían detrás de él levantando un escudo protector por delante de la defensa y permitiendo al medio donostiarra enviar pases certeros a ambas bandas.

Lucha temprana
Las primeras intervenciones de Gerrard no tuvieron consecuencias: un taconazo cerca de la línea de banda que se perdió, un ataque en el que llegó hasta el área en una típica jugada suya, pero el balón se le escapó el balón y no pudo lanzar a puerta, y poco más.

Acumulación de ocasiones
Las ocasiones empezaron a acumularse pero el juego empate permanecía. ¿Qué pesaría más? ¿El récord claramente superior del Liverpool en la competición, cuatro veces campeón de la Copa de Europa, o la superioridad aplastante del Chelsea en los enfrentamientos cara a cara esta temporada?

Motivación
Aquellos que han jugado un partido a este nivel insistirán que la historia, gloriosa en el pasado como la del Liverpool, es irrelevante a lo largo de los 90 minutos. Y la motivación, era la misma, obviamente, en ambos conjuntos.

Hyypiä, un muro
El Liverpool estaba defendiendo bien. Frank Lampard falló una ocasión muy clara, en el área pequeña tras un pase de cabeza de Joe Cole, pero su disparo se marchó por encima del larguero. En este tramo del encuentro, destacó la actuación de Sami Hyypiä, cuya anticipación a menudo desbarató con los ataques del Chelsea.

Robben, al campo
La entrada de Arjen Robben animó al conjunto local. El Chelsea necesitaba algo más para romper el empate, ante un Liverpool muy bien plantado en el terreno de juego. Robben, en su primera carrera, superó a tres defensas del Liverpool, pero no consiguió marcar. Como tampoco lo consiguió Gerrard a pase de Riise.

Cissé falla
Un gran ejemplo del talento de Gerrard llegó con su primer pase a Djibril Cissé en la banda derecha. ¿Venganza para el capitán y su equipo? No, el balón se perdió. No iba a haber gol a domicilio. Pero él y su equipo deberían estar satisfechos con el empate a cero y una vuelta en Anfield que promete ser vibrante.

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