El Liverpool vuelve a ser grande

Liverpool FC - Chelsea FC 1-0 (Global: 1-0)
20 años después, los Reds se metieron en una final de Copa de Europa.

Por Tito Rodríguez

El Liverpool FC se impuso por 1-0 al Chelsea FC, en Anfield Road, en el partido de vuelta de las semifinales de la UEFA Champions League, tras empatar a cero en la ida, y se clasificó para la final que se disputará el próximo 25 de mayo en Estambul.

Luis García sorprende al Chelsea
El Liverpool buscó desde los primeros instantes reencontrarse con el camino glorioso del que fue apartado hace 20 años por la tragedia del Heysel. Y la verdad es que los Reds no pudieron soñar mejor debut: Puestos en órbita por una extraordinaria afición, los pupilos de Rafael Benítez salieron como mísiles hacía la portería de Petr Cech y marcaron el tan esperado gol en el minuto 4, cuando Luís García aprovechó una vaselina de Milan Baroš sobre Cech para abrir el marcador. El flamante campeón inglés, que parecía asustado por las gargantas de los aficionados locales, intentó levantarse tocando el balón, pero no creó peligro.

Al más puro estilo inglés
El transcurso de la primera parte no sorprendió. A base de fuerza física y de velocidades de vértigo, los dos equipos plasmaron a la perfección las virtudes del fútbol inglés, en un ambiente típicamente “british”, con lluvia incluida. Ante semejante tesitura, otro gol podía caer de cualquier lado. Los Blues estuvieron a punto de empatar en el minuto 24, tras una perdida de balón de Luis García, pero, Joe Cole, demasiado escorado por la parte izquierda del área, no logró batir a Jerzy Dudek. Los pupilos de José Mourinho lograron sin embargo vencer el “miedo escénico” de Anfield en el último cuarto de hora, aunque el eficaz entramado defensivo local no les dio opciones de remontar.

Empuje de los Blues
Tras la reanudación, el encuentro arrancó con la misma enjundia por parte de los dos equipos. Volcados al ataque y peleando cada balón, ambos dieron una lección de entrega. Djibril Cissé sustituyó a Baroš en las filas locales en el minuto 59 para dar más fuerza física a los hombres de Benítez. Sin embargo, en este derroche de energía, el Chelsea fue el equipo que llegó a ser el más peligroso. En el minuto 61, un buen libre directo botado por Didier Drogba se fue por poco alto. Su compañero de equipo, Frank Lampard estuvo a punto de salvar a los londinenses cinco minutos después, pero Dudek despejó brillantemente el lanzamiento de falta del inglés.

Superioridad física
Los hombres de Mourinho, mejor preparados físicamente, fueron los dueños de los últimos 20 minutos. Arjen Robben era un puñal por la banda izquierda mientras que Drogba y Lampard agotaban a la fatigada zaga de los Reds. Ante las continuas acometidas del campeón inglés, el Liverpool defendió todos los balones con un coraje increíble. Sin embargo, en el minuto 82, tras un centro perfecto de Robben, Drogba tuvo la oportunidad de meter a los londinenses en la final de Estambul, pero su cabezazo salió fuera. Cissé pudo sentenciar la eliminatoria en un par de contraataques, pero el francés careció de efectividad ante Cech. En una de las últimas jugadas del partido, Eidur Gudjohnsen tuvo una oportunidad clarísima de cambiar la suerte del partido, pero su disparo, tras una mala salida de Cech, se fue a las gradas de Anfield. El Liverpool tenía su final, 20 años después…

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