Larsson lanza a Suecia

Suecia - Bulgaria 5-0
Bulgaria fue superada en el campo en una gran segunda parte de los suecos con dos goles del atacante.

Larsson lanza a Suecia
©AFP

Suecia logró una de las goleadas del campeonato. Bulgaria se mantuvo en el partido durante los primeros 45 minutos. Y tuvo sus opciones, pero su flaqueza defensiva le condenó durante la segunda parte. En ese periodo, los suecos se aplicaron con orden, rapidez y eficacia. Encontraron espacios, apareció Henrik Larsson y los goles llegaron.

Mucho ímpetu, excesivas ganas y anarquía absoluta en el juego. Bajo estos parámetros se inició el encuentro entre suecos y búlgaros. Un libro de estilo que no concordaba con el criterio nórdico y que estaba mucho más cercano al libertinaje de ideas que siempre ha caracterizado al fútbol caucásico. A Suecia se le veía incómoda. No quería ese tipo de juego. Sin embargo, la inesperada fortaleza mental de Bulgaria comandaba el partido.

Con los dos equipos librados de sus prejuicios ante su estreno en la competición, las oportunidades llegaron solas. Al cuarto de hora, una gran internada de Martin Petrov por la izquierda servía para que Zoran Jankovic empalmara de primeras en el segundo palo. El tiro cruzado rozó el palo de la meta de Andreas Isaksson. Seis más tarde, en el 21, Larsson hacía su primera comparecencia en el césped al finalizar con un derechazo cercano al larguero el primer contraataque de su equipo.

Bulgaria seguía jugando cómoda. Petrov estuvo a punto de marcar con un lanzamiento raso que superó al guardameta nórdico y salió lamiendo el palo. Pero la mejor ocasión fue para Dimitar Berbatov. El ariete del Bayer Leverkusen cabeceó a la perfección un pase desde la derecha. Isaksson, viéndose superado, estiró su brazo al límite y pudo despejar a córner. Paradón.

Un robo de balón de Suecia permitió a Tobias Linderoth mandar un perfecto centro en profundidad a Zlatan Ibrahimović. La velocidad del delantero superó a una defensa búlgara desprevenida. Solo ante el portero no quiso marcar y cedió el honor a Fredrik Ljungberg. El sueco del Arsenal empujó a la red. Con poca cosa, los amarillos se adelantaban. Hasta el descanso Bulgaria cercó el flanco izquierdo de su ataque con las incursiones de Petrov e Ivalio Petkov, hecho que obligó al dúo de seleccionadores suecos a tapar el agujero que tenían en la banda derecha sustituyendo, en el minuto 41, a un desafortunado Teddy Lucic por Christian Wilhelmsson.

Nada más reanudarse el encuentro, el Estadio José Alvarado sufrió una convulsión. En menos de 60 segundos, casi dos goles. Quien pegó primero fue Bulgaria. Por la izquierda, como siempre. Petrov desbordó a su marcador y envió al segundo palo. La testa de Janković dirigió bien el remate, que superó al cancerbero y salió fuera por centímetros. Los hombres de Plamen Markov maldecían su mala suerte. Un instante después, la bola se estrellaba en el cuerpo del portero búlgaro. Ljungberg había perdonado el gol tras un taconazo elegante de Ibrahimovic que sorprendió a los zagueros.

Dos zarpazos por banda de Suecia derrumbaron a Bulgaria en dos minutos. En el minuto 57, la incursión de Edman por la izquierda tenía éxito. Su pase al segundo palo era rematado en plancha de forma espectacular por Larsson. El ariete demostraba una vez más su efectividad. Pero no terminaba allí la cosa. Wilhelmsson y Svensson combinaron con maestría por la diestra. El centro del último iba al segundo palo. Larsson estaba en el lugar idóneo para echarse al suelo y empalmar a la red el segundo gol de su cuenta particular. Pichichi de la Eurocopa.

La última media hora fue un suplicio para Bulgaria. Le cayeron dos más. Uno de Ibrahimovic, tras un claro penalti de Vladimir Ivanov sobre Ljungberg, y otro de una leyenda como Marcus Allbäck que había saltado al césped minutos antes. Un delantero que, en condiciones normales, no hubiera contado con minutos. De ahí su alegre celebración tras el quinto tanto. A Suecia se le dan bien los búlgaros. Les goleó en el Mundial de Estados Unidos (4-0) en 1994.

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