Hrubesch fue el héroe germano

La RFA volvió a dominar el fútbol europeo gracias a los goles del delantero, el segundo a solo un minuto para el final del partido. Los hombres de Jupp Derwall consiguieron su segundo Campeonato de Europa de la UEFA.

Hansi Müller (arriba) y Hans-Peter Briegel (derecha)
Hansi Müller (arriba) y Hans-Peter Briegel (derecha) ©Getty Images

Bélgica - República Federal de Alemania
(Vandereycken 75' pen; Hrubesch 10' 89') 
Roma, 22 de junio de 1980

La República Federal de Alemania volvió a dominar el fútbol europeo gracias a los goles de Horst Hrubesch, el segundo a solo un minuto para el final del partido. Los hombres de Jupp Derwall consiguieron su segundo Campeonato de Europa de la UEFA al derrotar a Bélgica 2-1 en la final.

La RFA tuvo un flojo inicio en la final de 1976, y a los 25 minutos de partido ya perdía por 2-0. Pero esta vez no se repitió la historia, y Bernd Schuster, que contaba solo con 20 años, asistió a Hrubesch para que abriese el marcador en el 10'. Aunque las esperanzas de Bélgica tomaron vida con el gol del empate de René Vandereycken en el 75', Hrubesch se encargó de llevar la desolación a los corazones belgas.

Schuster ya había tenido una actuación destacada en la victoria por 3-2 ante Holanda, y el mediapunta del 1. FC Köln no tardó mucho tiempo en encontrar el hueco entre la defensa belga. Schuster tiró una diagonal de derecha a izquierda intercambiando pases con Klaus Allofs, antes de habilitar a Hrubesch con un pase por arriba que el delantero no desaprovechó.

En la final de la Copa de Europa tres semanas antes, el ariete de 29 años había salido desde el banquillo. Llegó a Italia como sustituto del lesionado Klaus Fischer, y acalló a todos sus críticos con un buen disparo raso.

Hansi Müller estrelló el balón en el larguero, y Jean-Marie Pfaff tuvo que realizar paras de mérito tras los intentos de Allofs (tras superar a tres rivales) y Schuster. Bélgica trataba de sacudirse el dominio germano, y François Van der Elst estuvo cerca de marcar tras una buena jugada de Jan Ceulemans.

Vandereycken obligó a Harald Schumacher a realizar una gran parada, antes de otra buena ocasión de Van der Elst. Uli Stielike realizó cometió una falta dentro del área, y Vandereycken no falló desde el punto de penalti.

Parecía que el partido llegaría a la prórroga, pero a falta de segundos para concluir el choque, Pfaff salió a despejar un centro de Karl-Heinz Rummenigge. El meta belga no estuvo muy acertado y Hrubesch remató el esférico a la red desde el primer palo. Los primeros goles internacionales de Hrubesch habían decidido el partido más importante de su carrera.

Qué pasó después
Aunque los vigentes campeones no lograron clasificarse más allá de la fase de grupos del Campeonato de Europa de la UEFA 1984, la RFA alcanzó las siguientes tres finales de la Copa Mundial de la FIFA. En 1990 logró su tercera corona al derrotar a Argentina en la final, y consiguió la EURO'96, la tercera de su palmarés. Inspirados por Ceulemans, Bélgica alcanzó las semifinales de la Copa Mundial de 1986, cosa que no ha vuelto a lograr desde entonces.

Anexo