Cuando David se topó con Goliat

No siempre los favoritos se llevan la victoria. UEFA.com hace un repaso a las grandes sorpresas que se han dado en las diferentes fases finales de las Eurocopas hasta la fecha.

Aleksandrs Koliņko y Oliver Kahn en el Letonia - Alemania de 2004
©Getty Images

David contra Goliat. Es el momento en el que el tapado se impone al favorito, y suele pasar cuando se inicia un gran torneo. UEFA.com repasa una selección de grandes sorpresas en el Campeonato de Europa de la UEFA.

Fase de grupos de 1988: Inglaterra - República de Irlanda 0-1
Era la primera fase final de Irlanda y aunque era solo la tercera aparición de Inglaterra, se supone que el guión debía ser diferente.  Jack Charlton había dejado fuera a Ronnie Whelan, Paul McGrath, Ray Houghton y John Aldridge, pero se suponía que Bryan Robson, Peter Beardsley, Gary Lineker y John Barnes debían ser muy superiores. Houghton puso a los irlandeses por delante a los seis minutos, y Packie Bonner tuvo que multiplicarse para contener la avalancha inglesa.

Suecia - Inglaterra 2-1 en 1992
Suecia - Inglaterra 2-1 en 1992

Fase de grupos de 1992: Suecia – Inglaterra 2-1
Los locales sumaban un empate y una victoria comparado con los dos 0-0 de Inglaterra, y se esperaba que la selección de Graham Taylor diera un paso al frente. Y todo parecía mucho más fácil cuando David Platt adelantó a los británicos. Suecia, que estaba alentada por su numerosa afición, no se rindió. Jan Eriksson empató y Tomas Brolin hizo el tanto de la victoria en el último segundo para dar a los suecos el primer puesto del Grupo A, eliminando a Inglaterra. 

Final de 1992: Alemania – Dinamarca 0-2 
Fue la culminación de un cuento de hadas para deleitar a los románticos del fútbol. Dinamarca no se clasificó para la EURO '92, pero dos semanas antes del inicio sustituyó a Yugoslavia en Suecia para un mes después coronarse como campeona de Europa. No todo fue coser y cantar tras obtener un punto en sus dos primeros encuentros, pero los goles de John Jensen y Kim Vilfort, además del trabajo bajo los palos de Peter Schmeichel, aseguraron el triunfo más inesperado.

Fase de grupos de 1996: República Checa – Italia 2-1
Derrotada por Alemania en su primer partido en el Grupo A ante el finalista de la Copa Mundial de la FIFA de 1994, la República Checa se enfrentaba a un camino cuesta arriba. Esa presión pareció pasar cuando Pavel Nedvěd anotó a los cinco minutos ante Italia, aunque Enrico Chiesa igualó rápidamente aunque la expulsión de Luigi Apolloni a la media hora de juego hizo que la balanza se inclinase al lado checo. Radek Bejbl devolvieron la ventaja a los checos, que se aferraron a ese resultado para iniciar una carrera hasta llegar al final.

Aficionados letones en 2004
Aficionados letones en 2004©Getty Images

Fase de grupos de 2004: Letonia - Alemania 0-0
En su primer torneo, Letonia no lo tuvo nada fácil en su grupo ya que tenía que enfrentarse a Holanda, Alemania y a la República Checa. El conjunto letón empezó con una derrota por 2-1 ante los hombres de Karel Brückner y después se midió a Alemania, tres veces campeona de Europa y tres veces campeona del mundo. Muy disciplinada y organizada, Letonia resistió todas las envestidas germanas e incluso estuvo muy cerca de llevarse el partido pero el disparo de Māris Verpakovskis justo antes del descanso se marchó fuera por poco.

Final de 2004: Portugal - Grecia 0-1
Lo que sucedió en Lisboa se asemeja a lo que Dinamarca consiguió doce años atrás. En su casa y con una generación dorada de futbolistas de la talla de Luís Figo y Rui Costa a punto de colgar las botas, con Deco y Ricardo Carvalho en lo más alto y con un Cristiano Ronaldo empezando a destellar, toda daba a Portugal como favorita. Por su parte, Grecia se había convertido en la 'mata-gigantes' y después de vencer al conjunto de Luiz Scolari en el partido inaugural hizo lo propio en la final, imponiéndose 1-0 con un tanto de Angelos Charisteas.

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