De Islandia a Grecia: las grandes sorpresas de la EURO

Una Islandia sensacional alcanzó este lunes los cuartos de final, así que aprovechamos la ocasión para recopilar algunas de las mayores sorpresas de la competición.

De Islandia a Grecia: las grandes sorpresas de la EURO
©Getty Images

David contra Goliat. Es el momento en el que el tapado se impone al favorito, y suele pasar cuando se inicia un gran torneo. UEFA.com repasa una selección de grandes sorpresas en el Campeonato de Europa de la UEFA, donde habrá que incluir a esta Islandia que este lunes se ha metido en los cuartos de final de la EURO.

Fase de grupos de 1988: Inglaterra - República de Irlanda 0-1
Era la primera fase final de Irlanda y aunque era solo la tercera aparición de Inglaterra, se supone que el guión debía ser diferente.  Jack Charlton había dejado fuera a Ronnie Whelan, Paul McGrath, Ray Houghton y John Aldridge, pero se suponía que Bryan Robson, Peter Beardsley, Gary Lineker y John Barnes debían ser muy superiores. Houghton puso a los irlandeses por delante a los seis minutos, y Packie Bonner tuvo que multiplicarse para contener la avalancha inglesa

Fase de grupos de 1992: Suecia - Inglaterra 2-1
Los locales sumaban un empate y una victoria comparado con los dos 0-0 de Inglaterra, y se esperaba que la selección de Graham Taylor diera un paso al frente. Y todo parecía mucho más fácil cuando David Platt adelantó a los británicos. Suecia, que estaba alentada por su numerosa afición, no se rindió. Jan Eriksson empató y Tomas Brolin hizo el tanto de la victoria en el último segundo para dar a los suecos el primer puesto del Grupo A, eliminando a Inglaterra. 

Final de 1992: Alemania - Dinamarca 0-2 
Fue la culminación de un cuento de hadas para deleitar a los románticos del fútbol. Dinamarca no se clasificó para la EURO '92, pero dos semanas antes del inicio sustituyó a Yugoslavia en Suecia para un mes después coronarse como campeona de Europa. No todo fue coser y cantar tras obtener un punto en sus dos primeros encuentros, pero los goles de John Jensen y Kim Vilfort, además del trabajo bajo los palos de Peter Schmeichel, aseguraron el triunfo más inesperado.

Fase de grupos de 1996: República Checa - Italia 2-1
Derrotada por Alemania en su primer partido en el Grupo A ante el finalista de la Copa Mundial de la FIFA de 1994, la República Checa se enfrentaba a un camino cuesta arriba. Esa presión pareció pasar cuando Pavel Nedvěd anotó a los cinco minutos ante Italia, aunque Enrico Chiesa igualó rápidamente aunque la expulsión de Luigi Apolloni a la media hora de juego hizo que la balanza se inclinase al lado checo. Radek Bejbl devolvieron la ventaja a los checos, que se aferraron a ese resultado para iniciar una carrera hasta llegar al final.

Fase de grupos de 2004: Letonia - Alemania 0-0
En su primer torneo, Letonia no lo tuvo nada fácil en su grupo ya que tenía que enfrentarse a Holanda, Alemania y a la República Checa. El conjunto letón empezó con una derrota por 2-1 ante los hombres de Karel Brückner y después se midió a Alemania, tres veces campeona de Europa y tres veces campeona del mundo. Muy disciplinada y organizada, Letonia resistió todas las envestidas germanas e incluso estuvo muy cerca de llevarse el partido pero el disparo de Māris Verpakovskis justo antes del descanso se marchó fuera por poco.

Final de 2004: Portugal - Grecia 0-1
Lo que sucedió en Lisboa se asemeja a lo que Dinamarca consiguió doce años atrás. En su casa y con una generación dorada de futbolistas de la talla de Luís Figo y Rui Costa a punto de colgar las botas, con Deco y Ricardo Carvalho en lo más alto y con un Cristiano Ronaldo empezando a destellar, toda daba a Portugal como favorita. Por su parte, Grecia se había convertido en la 'mata-gigantes' y después de vencer al conjunto de Luiz Scolari en el partido inaugural hizo lo propio en la final, imponiéndose 1-0 con un tanto de Angelos Charisteas.

Octavos de final de 2016: Inglaterra - Islandia 1-2
Golpeada por un penalti transformado por Wayne Rooney a los cuatro minutos, Islandia, para los no iniciados, parecía encaminada a la derrota. Sin embargo, aquellos que habían visto sus tenaces actuaciones en la fase de grupos sabían de lo contrario, y sólo dos minutos empató el encuentro a través de Ragnar Sigurdsson. Más tarde, Kolbeinn Sigthórsson batió a Joe Hart para lograr un triunfo histórico, especialmente también por la forma con la que mantuvo el resultado a favor.

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