Hablan los campeones de la EURO

Siete de los 173 jugadores que han saboreado la gloria en el Campeonato de Europa de la UEFA, incluyendo Marco van Basten y Luis Suárez, recuerdan ese gran momento de sus carreras.

David Trezeguet celebra su gol de oro para Francia en la final de la UEFA EURO 2000
David Trezeguet celebra su gol de oro para Francia en la final de la UEFA EURO 2000 Icon Sport via Getty Images

Millones han soñado con ello, pero sólo 173 jugadores han saboreado realmente la gloria en la final del Campeonato de Europa de la UEFA*. Muchos de ellos tienen poco más en común entre ellos. Pietro Anastasi era un adolescente cuando ayudó a Italia a ganar en casa en 1968. Arnold Mühren, por su parte, tenía 37 años cuando contribuyó a la victoria holandesa dos décadas después.

La Checoslovaquía de Antonín Panenka tuvo que superar una final de 120 minutos para acabar dando un final memorable a la edición de 1976. Y 26 minutos de brillantez de Oliver Bierhoff en la EURO’ 96 le dieron a los alemanes dos goles para ganar el partido. Su punto en común es la victoria en la EURO.

Aquí, algunos de los campeones recuerdan su momento triunfal.

EL PRIMERO: Viktor Ponedelnik (URSS, 1960) 

Watch goals from every EURO final: 1960-2016
Watch goals from every EURO final: 1960-2016

Autor del gol de la victoria en la prórroga de la primera final
Siempre disfruto recordando esa final, derrotar a Yugoslavia y convertir a la Unión Soviética en el primer campeón europeo. Nadie puede olvidar esos momentos de gloria, ya sea el público, los seguidores o los jugadores. En mi caso, mi gol de la victoria en el minuto 113 fue la más importante de toda mi carrera. Marqué muchos goles en mis clubes y en la selección, pero hay partidos y goles que son realmente especiales, un punto álgido en la vida deportiva de un jugador. Ese fue el mio: el mejor momento de mi vida.

JUGANDO EN CASA: Luis Suárez (España, 1964) 

Talismán del centro del campo de la España que ganó a la URSS en casa
Mi mejor recuerdo es el ambiente, porque el Santiago Bernabéu estaba lleno. Los aficionados se identificaban con nosotros, tal vez porque éramos un equipo muy joven con ganas de lograr algo. Eso le dio tranquilidad al equipo y le quitó presión. Aunque se cometiera un error, y con un equipo joven el riesgo era algo, los aficionados lo aceptaban. Jugamos bien. La URSS tenía un muy buen equipo, pero creo que nos merecimos ganar. Otras selecciones españolas en las que jugué eran mucho mejores que la de 1964, pero nunca ganamos nada.

EL PENALTI GENIAL: Antonín Panenka (Checoslovaquia, 1976) 

Panenka's penalty from 1976
Panenka's penalty from 1976

Autor del gol de la victoria en la tanda de penaltis ante Alemania
Me solía quedar tras los entrenamientos con nuestro portero para practicar los penaltis, nos jugábamos una tableta de chocolate o un vaso de cerveza. Porque era muy bueno, me salió caro. Así que antes de ir a dormir pensaba en formas de batirle. Tuve la idea de retrasar un poco el lanzamiento y picarla suavemente, el portero ya se abría tirado y no tendría tiempo para volverse a lanzar. Lo intenté en los entrenamientos y pronto me llegó el momento, y empecé a ganar las apuestas. Lo usé en amistosos, luego en la liga y la culminación fue en el Campeonato de Europa.

INVITADO SORPRESA: Horst Hrubesch (República Federal de Alemania, 1980) 

Convocado en el último momento, marcó los dos goles de la final
Mi puesto en la final estaba en peligro. Jugué tres partidos sin marcar y Jupp Derwall no me sacó de titular. No se lo podía discutir, echando la vista atrás tomó la decisión adecuada. Marqué el primer gol, pero en la segunda parte vimos la calidad de Bélgica, que empató con merecimiento en el minuto 75. No podíamos llegar a la prórroga, hubiera sido demasiado. Hacía mucho calor aquel día y me acuerdo de estar muy cansado tras el partido, casi no podía ni levantar el trofeo. MI segundo gol, tras un saque de esquina de Karl-Heinz Rummenigge, fue crucial.

EL MAGO: Marco van Basten (Holanda, 1988) 

Highlights: The best goals of EURO 1988
Highlights: The best goals of EURO 1988

La final del 88 se recordará por AQUELLA volea en el minuto 54
El centro de Arnold Mühren me llegó y pensé: “De acuerdo, puedo pararlo e intentar hacer algo con todos estos defensas encima o puedo hacerlo fácil, arriesgarme y disparar”. Necesitas mucha suerte con algo así, y en ese momento, la tuve. Fue una sensación fantástica. Fue el momento podríamos decir: “Es el 2-0, podemos ganar el partido”. Pero con la excitación del gol no me di cuenta de lo que había hecho. Se puede ver en mi reacción. Me preguntaba, “¿qué esa pasando?”.

EL SÚPER SUPLENTE: David Trezeguet (Francia, 2000) 

Uno de los dos suplentes que marcaron ante Italia
Marcar el gol del empate en el minuto 94 (por medio de Sylvain Wiltord) nos dio más fe y más ganas, y aprovechamos nuestra oportunidad. Comenzó con una gran jugada de Robert Pirès, que puso un centro que era muy complicado que golpeé según cayó. Toda mi fuerza estaba en aquel disparo, había sido un campeonato difícil para mi porque esperaba juga más. Al principio estaba contento por mis compañeros, luego por mi familia y finalmente estaba feliz por mi. Habíamos conseguido nuestro sueño de ser campeones del mundo y de Europa.

EL INESPERADO: Theodoros Zagorakis (Grecia, 2004) 

2004 final highlights: Greece 1-0 Portugal
2004 final highlights: Greece 1-0 Portugal

Capitán de la selección a la que nadie daba opciones
Una vez logramos el gol, fue complicado para Portugal derrotar a 11 jugadores defendiendo con tanta pasión. Todos luchamos con uñas y dientes por el equipo y en lugar de cansarnos empezamos a cubrir más campo, queríamos el título todavía con más ganas. Nos pusieron bajo presión, especialmente en los últimos minutos, pero nunca entramos en pánico. Cuando el árbitro dio por terminado el partido y las luces se apagaron... tengo como un vacío en mi memoria. Se me quedó cara de idiota durante muchos minutos. Fueron momentos increíbles.

*La cifra de 173 jugadores no incluye a los cinco italianos que jugarán la primera final de 1968, la que se jugó antes del partido de desempate en el que ganaron los trasalpinos.

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