Las seis semifinales más épicas de la EURO

Cuando sólo quedan tres partidos por disputarse en la EURO 2016, repasamos las semifinales más emblemáticas en la historia del torneo, como el mítico Francia - Portugal de 1984.

Philipp Lahm marcó el tanto de la victoria para Alemania ante Turquía en 2008
Philipp Lahm marcó el tanto de la victoria para Alemania ante Turquía en 2008 ©Getty Images

Francia - Yugoslavia 4-5, 1960
El primer partido en una fase final de la historia de la UEFA EURO puso el listón realmente alto, aunque pocos podían imaginar cómo terminaría el encuentro mediada la primera mitad en el Parc des Princes. Los dos equipos parecían estancados en el 1-1 pero entonces François Huette colocó a les bleus por delante en el minuto 43 para hacer luego el segundo, el que suponía el 4-2. Todo hacía pensar que Yugoslavia tenía el encuentro perdido, pero reaccionó y marcó tres goles en apenas cinco minutos para lograr el 4-5 final, un resultado que sigue siendo el más abultado en la historia de la competición.


Yugoslavia - República Federal de Alemania 2-4, 1976

La vigente campeona afrontaba una derrota casi segura en Belgrado hasta que Helmut Schön acertó de forma soberbia con los cambios. Danilo Popivoda y Dragan Dzajic habían puesto 2-0 a los anfitriones, que aún se mantenían cómodos en el choque cuando Heinz Flohe redujo distancias. Pero todo cambió cuando Schön sacó a Dieter Müller, que no había debutado con la selección germana, a once minutos del final. El debutante forzó la prórroga en su primer toque y luego marcó dos goles más para confirmar la remontada. También marcó en la final que Alemania acabaó perdiendo en los penaltis ante Checoslovaquia.

Francia - Portugal 3-2 (t.p.), 1984
Tras perderse la edición de 1960, Francia logró alcanzar su primera final 24 años después. El combinado galo dominó el encuentro durante largos periodos gracias a la magia de Michel Platini y finalmente logró adelantarse en el marcador por mediación de Jean-François Domergue, pero cuando parecía que el triunfo estaba encarrilado, Rui Jordão empató la contienda en el minuto 74. El mismo jugador, de volea, colocó a Portugal por delante en la prórroga pero entonces apareció Platini, que asistió primero a Domergue para que empatara y después marcó el tanto de la victoria a falta de un minuto para el final. Una escena en el Stade Vélodrome que sin duda ha quedado para el recuerdo.

República Federal de Alemania - Holanda 1-2, 1988
Aunque su gran gol en la final puede ser lo más recordado, el tanto de Marco van Basten que dio la victoria a Holanda en las semifinales tiene también su importancia. Decidida a vengarse de la derrota sufrida en la final de la Copa Mundial de la FIFA de 1974, Holanda parecía condenada a una nueva derrota cuando Lothar Matthäus adelantó a Alemania desde el punto de penalti en Hamburgo. Pese a ello reaccionó y logró empatar por mediación de Ronald Koeman. Cuando parecía que la prórroga era inevitable, Van Basten logró un excelente tanto que dio el triunfo a la oranje con el tiempo casi cumplido. 

Italia - Holanda 0-0 (Italia ganó 3-1 en los penaltis), 2000
El 0-0 en Ámsterdam tuvo de todo y sin duda Italia luchó contra todos los elementos. Con Gianluca Zambrotta expulsado después de que solo hubieran pasado 34 minutos del partido, la clasificación parecía más cercana para Holanda, que poco después tuvo un penalti a favor. El portero Francesco Toldo, sin embargo, tuvo la última palabra, deteniendo el lanzamiento de Frank de Boer antes de que Patrick Kluivert estrellase una segunda pena máxima en la madera. Los holandeses no mejoraron sus lanzamientos en la tanda  de penaltis y Toldo paró el disparo de Paul Bosvelt sellando la victoria para una firme azurra.

Alemania - Turquía 3-2, 2008
Tras convertirse en una experta en macar goles en el tramo final del torneo de Austria y Suiza, Turquía finalmente probó de su propia medicina después de un apasionante partido en Basilea. Sin algunos de sus jugadores clave, el combinado de Fatih Terim se puso por delante por mediación de Uğur Boral, aunque Bastian Schweinsteiger no tardó en empatar y a falta de once minutos para el final Miroslav Klose colocó a Alemania por delante. Turquía, por supuesto, respondió y marcó el 2-2 pero la última palabra la tuvo Philipp Lahm, logrando el 3-2 que sería definitivo en el minuto 90. 

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