Santos ya lo advirtió

El seleccionador luso está a punto de lograr algo especial. Pero él ya sabía lo que iba a ocurrir. "No vamos a ir simplemente a participar, vamos a ir a ganar”, comentó el seleccionador en el mes de marzo.

©AFP/Getty Images

Fernando Manuel Fernandes da Costa Santos, así es su nombre completo, está a punto de lograr algo especial. Pero él ya sabía lo que iba a ocurrir.

"No vamos a ir simplemente a participar, vamos a ir a ganar", comentó el seleccionador en el mes de marzo. Toda una declaración de intenciones. Pero tras el empate por 3-3 ante Hungría en la fase de grupos de la UEFA EURO 2016, aún lo tenía más claro: "Le he dicho a mi familia que no me espere hasta el 11 de julio".

Pocos dudan del seleccionador luso ahora mismo. Y es que Fernando Santos ha tenido una dilatada trayectoria, si bien la EURO de Francia está siendo su aventura más destacable.

Conocido como 'O Engenheiro' ('El Ingeniero') en Portugal, le gustaban mucho las matemáticas y la electrónica cuando era pequeño. Con 15 años ya era electricista, pero también tenía otro talento: el fútbol. Con 16 años, firmó un contrato con las categorías inferiores del Benfica, pero pasó toda su carrera, 14 años, jugando en el Estoril, a excepción de un año que pasó en el Marítimo de Madeira.

Sólido en lugar de brillante como jugador, Santos no abandonó los estudios y logró un grado en ingeniería. Ese enfoque metódico ha caracterizado su trabajo como seleccionador con Portugal y con Grecia, además de ser uno de los pocos entrenadores que han dirigido a los tres grandes clubes de Portugal: Sporting CP, Benfica y Oporto.

Tras llevar al Oporto a su quinto título de liga de forma consecutiva en 1999, fue catalogado como 'O Engenheiro do Penta' (el ingeniero de la quinta). También se convirtió en un ganador en Grecia, donde eventualmente llegó a dirigir a la selección nacional, con la que disputó la UEFA EURO 2012 y alcanzó la fase eliminatoria de la Copa Mundial de la FIFA 2014, donde cayó en los penaltis ante la sorprendente Costa Rica.

Tras la marcha de Paolo Bento en 2014, Portugal eligió a Fernando Santos como su reemplazo y la selección se apoderó de algunas de sus señas de identidad. Obsesivo acerca de los detalles y una persona muy religiosa (se le pudo ver rezando en la tanda de penaltis ante Polonia), ha creado a un combinado a su imagen y semejanza: espiritual, digno y determinado.

Invicto en sus 13 partidos oficiales como seleccionador de Portugal, ha creado a una selección que está conformada por mucho más que la suma de sus partes. Puede que sus jugadores no le hayan creído cuando dijo que iban a llegar hasta el final en la UEFA EURO 2016, pero Santos no cedió. Esa resiliencia y esa determinación podrían hacer ganar a Portugal el título más grande de su historia. 

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