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Repite el campeón

RCD Espanyol - Sevilla FC 2-2 (Penaltis 1-3)
El equipo hispalense logra su segunda Copa de la UEFA ante un gran Espanyol que fue superior hasta la expulsión de Moisés.

Repite el campeón
Repite el campeón ©UEFA.com

El Sevilla FC ha conquistado por segunda temporada seguida la Copa de la UEFA tras derrotar en la final al RCD Espanyol en la tanda de los penaltis al finalizar el partido en empate a 2-2 en el estadio Hampden Park de Glasgow. Con en este nuevo triunfo, los andaluces emulan al Real Madrid CF, que consiguió dos títulos consecutivos en las temporadas 1985 y 1986.

Sorpresas en los onces
Tanto Ernesto Valverde como Juande Ramos, entrenadores del Espanyol y el Sevilla, respectivamente, presentaron alguna que otra novedad en sus alineaciones titulares. En los catalanes, el pichichi de la competición con 11 goles, el uruguayo Walter Pandiani, finalmente inició la final desde banquillo. Mientras, en los hispalenses, el joven Jesús Navas tampoco fue de la partida en detrimento de José Luis Martí.

Tanteo inicial
Los primeros compases de la finalísima fueron los denominados de tanteo. Bajo la fina lluvia que caía en Escocia y sobre el verde tapete del Hampden Park que presentaba un espectacular ambiente, tanto el Sevilla como el Espanyol luchaban por imponer su supremacía en el centro el campo. La primera ocasión del partido fue para los sevillistas, cuando Enzo Maresca disparó por encima de la portería de Gorka Iraizoz en el minuto tres.

Gran gol
En el 13’, los ‘periquitos’ respondieron con un tímido remate de Raúl Tamudo dentro del área que Andrés Palop detuvo sin problemas. Seguidamente lo volvió a intentar el Espanyol por medio de Moisés Hurtado, que con un lejano disparo obligó a emplearse a fondo al meta sevillista. Pero en la siguiente acción, un saque de portería de Palop para el brasileño Adriano Correia fue aprovechado por éste para batir a Gorka por su palo largo tras una gran jugada individual en el minuto 18. Marcaba el Sevilla cuando peor lo estaba pasando ante los catalanes.

Merecido empate
Con 0-1 en el marcador, en el ambiente se palpaba que el segundo gol de los sevillistas estaba más cerca que el empate del Espanyol. Sin embargo, tras unos minutos groguis, los hombres de Valverde se repusieron logrando el empate en el 28’ con un disparo de Albert Riera que tras rebotar en Daniel Alves se coló en la meta de Palop. Justo premio al buen juego ‘periquito’. Con el empate, el guión del encuentro no cambió hasta el descanso, dominaba el Espanyol y el Sevilla tenía motivos para mostrarse preocupado.

Remate al larguero
Los segundos 45 minutos se iniciaron con un cambio en los hispalenses. El héroe de Eindhoven hace un año, Maresca, desafortunado toda la noche, fue reemplazado por Navas. Pero en el 55’, el Espanyol pudo adelantarse en el marcador, cuando Iván de la Peña pasó a Tamudo, que dentro del área se sacó un potente tiro que envió a córner Palop. Tras esta oportunidad, Pandiani saltó al terreno de juego por Francisco Rufete. Y las ocasiones seguían cayendo del lado de los catalanes. En el minuto 57 tuvieron su gran ocasión, cuando el disparo del goleador Riera se fue al larguero de la portería del Sevilla tras una gran parada de Palop.

Expulsión y prórroga
Sin embargo, en el 68’ llegó la acción que cambiaría el curso de la final, cuando Moisés vio la segunda tarjeta amarilla dejando al Espanyol con un hombre menos. Valverde recompuso a su equipo quintando a Tamudo y dando entrada al defensa Jesús María Lacruz. A 13 minutos del final, el Sevilla, que dominaba por completo, pudo sentenciar por medio de Aleksandr Kerzhakov, que disparó desviado. En el 82’ le tocó el turno a Frédéric Kanouté, pero Gorka impidió el gol con una gran parada. Los últimos instantes fueron un constante asedio de los hispalenses sobre la portería de un Espanyol que consiguió alcanzar la prórroga.

Goles y penaltis
Esta se inició con el guión espado, es decir, con el Sevilla siendo dueño y señor de la final. El gol de los hispalenses era cuestión de tiempo ante un Espanyol agazapado atrás. Y éste llegó en el último minuto de la primera parte de la prórroga cuando Kanouté envió el cuero al fondo de la red tras pase de Navas. Con los ‘periquitos’ heridos de muerte, la segunda mitad de la prórroga fue un continúo sufrimiento, con el Sevilla buscando más goles. Pero los hispalenses perdonaron y Jônatas en el 126’ se sacó un potente disparo que dio el empate al Espanyol. Milagro catalán y el título que se tenía que resolver desde los once metros. Y en la lotería que es la tanda de los penaltis la suerte le sonrió al Sevilla que ganó 1-3.

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