Dolido, aunque orgulloso

El guardameta del Espanyol Gorka Iraizoz, uno de los hombres más destacados del conjunto 'perico', alabó la actitud de sus compañeros a pesar de la derrota.

El guardameta del RCD Espanyol Gorka Iraizoz fue una de las figuras tristes de la noche cuando tuvo que analizar la dolorosa derrota de los suyos ante el Sevilla FC en la final de la Copa de la UEFA. “Estábamos convencidos de la victoria, aunque finalmente no pudo ser y debemos estar orgullosos por la manera en que hemos caído”, dijo uno de los grandes responsables de que el Sevilla no pudiese sentenciar la final, a pesar de que el Espanyol jugó con un hombre menos desde la segunda mitad.

Gran partido
Pese a la expulsión de Moisés Hurtado en el minuto 68 y de ir por detrás en el marcador buena parte del encuentro, el Espanyol demostró una gran fortaleza a lo largo de 120 minutos de apasionante juego en Hampden Park. Albert Riera y Jônatas marcaron los goles en el conjunto ‘perico’, aunque Iraizoz fue sin duda uno de los jugadores más destacados al evitar innumerables ocasiones para los sevillistas. Tras la derrota, el meta de 26 años declaraba: “Es difícil ser positivo en un momento así. Estamos hechos polvo, luchamos durante todo el partido y al final caímos en los penaltis, que son una lotería”.

“Lo dimos todo”
No obstante, el Espanyol debería estar orgulloso por la temporada que realizada, ya que ha finalizado la Copa de la UEFA sin conocer la derrota. “No hemos perdido ningún partido en la competición. No hemos podido dar más de lo que dimos. Hemos cometido errores, como suele pasar en cada partido, pero todos apretamos los dientes y continuamos peleando. Podemos estar muy orgullosos por nuestra actitud y por cómo nos mostramos durante el partido. Cada uno de los jugadores que estaban sobre el terreno de juego lo ha dado todo hasta el final. Es duro, pero tenemos que estar felices por lo que hemos conseguido”, continuó el cancerbero ‘perico’.

Tristes
Para el cetrocampista del Espanyol Iván de la Peña, que tuvo la oportunidad de poner a su equipo en el camino de la victoria antes de ser sustituido, la actuación de los suyos durante esta temporada era una pequeña consolación. “Perder en los penaltis es una lotería, pero todo el trabajo que hemos realizado durante el partido no ha servido para nada. Podemos estar orgullosos de lo que hemos hecho. Hemos llegado hasta el final, demostrando que somos uno de los mejores equipos de la competición y dejando claro de lo que somos capaces. Haber jugado como lo hemos hecho en una final es para estar orgullosos”.

Pandiani, frustrado
Con todo esto, después del partido había pocos jugadores que consiguieran aguantar las lagrimas en la plantilla de Ernesto Valverde. Esta segunda derrota en una final de la Copa de la UEFA, después de la de 1988 ante el Bayer 04 Leverkusen, ha sido “realmente dolorosa”, según las palabras del delantero Walter Pandiani. “Hemos realizado una buena temporada y hemos hecho bien las cosas, pero ahora lo importante es que no hemos podido conseguir el trofeo a por el que vinimos. Deseábamos ganar, después del gran esfuerzo que habíamos realizado, para brindárselo a nuestros aficionados, que han hecho el esfuerzo de venir a animarnos”, comentó el máximo goleador del torneo.