Bartkus evita una goleada; Vaclík salva al Sevilla

Con un golazo de Banega el cinco veces campeón del torneo venció por 1-0 al Žalgiris. El portero visitante se mostró casi imbatible, mientras que el local ahuyentó a los fantasmas.

Éver Banega marcó un golazo de falta
Éver Banega marcó un golazo de falta ©AFP/Getty Images

El Sevilla venció por 1-0 al Žalgiris en el partido de ida de la tercera ronda de clasificación de la UEFA Europa League disputado en el Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán. 

Con el debut de Aleix Vidal en su segunda etapa en el conjunto hispalense, el cinco veces campeón de la Copa de la UEFA/UEFA Europa League comenzó el partido embotellando en su área al Žalgiris. Así, en los primeros 15 minutos de juego, los hombres de Pablo Machín gozaron de dos ocasiones muy claras.

Primero por medio de Wissam Ben Yedder, que de chilena tras una jugada que nació de la banda derecha, obligó al portero Dziugas Bartkus a realizar una gran intervención para evitar el 1-0. Seguidamente, Nolito, con un disparo cruzado desde dentro del área, también rozó el gol.

Curiosamente, estas acciones no acercaron al gol a un Sevilla que de vez en cuando veía como un tímido Žalgiris en ataque era capaz de meter miedo a la grada local. Pero en el minuto 34, en una jugada aislada, Éver Banega sacó a relucir toda su magia. Un perfecto lanzamiento de falta del argentino hizo inútil la estirada de Bartkus y el luminoso se estrenó.

Aun así, los primeros 45 minutos pudieron terminar mal para el Sevilla, cuando Louis Ogana en un mano a mano pudo empatar. Tomáš Vaclík, fichado este curso, evitó la igualada con una gran mano. Los locales se iban ganando al descanso pero dejando dudas en defensa.

Para evitar disgustos, el equipo de Machín salió decidido a sentenciar el choque y Aleix Vidal con un espectacular disparo desde la frontal obligó de nuevo a exhibirse a Bartkus. Sobrepasada la hora de juego, le tocó lucirse a su colega en la otra portería. Liviu Antal tras una gran acción personal dentro del área se quedó solo ante Vaclík, pero el portero checo impuso su figura y despejó su disparo.

En este intercambio de golpes, Guilherme Arana tuvo en sus botas el segundo gol del Sevilla con un potente tiro que una vez más el omnipresente Bartkus desbarató. Hasta el final, los locales buscaron el tanto definitivo en la eliminatoria mientras los visitantes se conformaban con el 1-0. Y así acabó el duelo en el que la figura de los dos porteros evitó ver más goles y mantiene la eliminatoria con cierta incertidumbre. El próximo jueves, el desenlace.

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