Abidal recuerda sus inicios

Evitar las tentaciones del lujoso Mónaco al comienzo de su carrera futbolística en el club del Principado ayudó sin duda al jugador del Barcelona que comentó: "Si quería hacer algo en mi tiempo libre, salía a pasear".

El defensa del FC Barcelona Éric Abidal comenzó su carrera profesional con el AS Monaco FC y continuará el viernes en la final de la Supercopa de la UEFA contra el FC Porto. Y el galo dice que las lecciones que aprendió en el Principado le han proporcionado las bases para el éxito que está disfrutando desde entonces.

Abidal fichó por el Mónaco procedente de un club local de Lyon a principios de la pasada década. Ahora él es un hombre exitoso y famoso, y un miembro amado y valioso en el Barcelona campeón de la UEFA Champions League. En Mónaco, su mirada nunca fue desviada por la ostentación y el brillo que había a su alrededor, y las lecciones que aprendió en el los campos de entrenamiento de La Turbie en Monaco le han servido de mucho hasta hoy.

"Fue un enorme salto hacia adelante en mi vida y en mi carrera cuando firmé por el Monaco en 2000", dijo el francés de 31 años antes de su regreso al Stade Louis II. "Solamente había vivido y jugado en mi pequeño vecindario, y esto supuso mi primer contrato profesional. Llegué a Monte Carlo y por supuesto, lo primero que tuve fue un gran impacto por los magníficos coches y los hoteles, y por la vida espectacular que había. Aquí hay un Príncipe y una familia real, fiestas. Hay todo tipo y clases de espectáculos para distraerte", añadió.

"Podría haber sido realmente bastante complicado, pero tuve esa determinación absoluta de querer sólo trabajar y de trabajar muy duro. Mi ideal era el de entrenar fuerte y descansar lo necesario. Y entonces escuché aquello de que otras cosas ya me llegarían en la vida más tarde. Realmente no tuve ningún interés en todas las cosas lujosas que hay en Mónaco", añadió.

Fue una época aquella en la que el club tuvo mucho éxito, sobre todo bajo las direcciones de Arsène Wenger primero y de Jean Tigana segundo. El Monaco tuvo éxito a nivel nacional y destacó a nivel internacional. De hecho, cuando el joven Abidal llegó al Monaco en 2000, el equipo era el actual campeón francés.

"Había mucho que aprender por entonces. Claude Puel fue nuestro entrenador [más tarde dirigió a Abidal en su siguiente club, el LOSC Lille Métropole] y fue importante. Jamás me había encontrado o trabajado con entrenadores amateurs hasta ese momento. Y cuando te encuentras con un tipo así, con su personalidad, debes tener atención total. Te enseñan todo lo que debes saber para que tu carrera tenga éxito. Fue importante para nuestro desarrollo. La clave que nos enseñó fue como ganar partidos. Ganar es lo más importante", comentó.

"Había todo un nuevo mundo de tácticas, trabajo físico y la idea de que estábamos allí para hacer las cosas bien, desde el primer momento hasta el último, además del objetivo de ganar trofeos si era posible. Recuerdo que uno de los grandes cambios fue que nos enseñaron que nuestros cuerpos eran máquinas atléticas y que si no los tratábamos de forma adecuada no funcionarían como quisiéramos", explicó el francés.

Muy popular gracias a su tranquilo comportamiento en el Barcelona, Abidal está en la cima de su carrera en estos momentos y al igual que algunos otros futbolistas experimentados, especialmente aquellos que han sido campeones, hay cosas sobre Abidal como la dignidad, la seriedad, la honestidad y la lealtad que añaden aún más valor al juego del francés. Quizás su traslado a Monte Carlo cuando era muy joven le ayudó a centrarse de inmediato en lo que era y no era importante para él.

"Quizás para alguien con un bagaje diferente le hubiese costado más no mezclarse con la buena vida de los casinos y de los grandes coches. Cada uno elige cuales son sus valores y su comportamiento. Acostumbraba a tener un lugar favorito que era un restaurante de ensaladas que estaba abierto 24 horas justo al pie de la carretera que conduce al palacio. Mi apartamento estaba cerca del estadio donde se jugará la Supercopa de la UEFA y cerca de allí, comparado con el corazón de Monte Carlo, había gente normal trabajando y si quería hacer algo en mi tiempo libre, salía a pasear", añadió el jugador del Barcelona.

Así que está de vuelta, no a su casa, pero sí al lugar en el que empezó su carrera profesional. Aún así eso parece no afectar a Abidal ya que es un ganador de mirada fría y que ya se alzó con la Supercopa de la UEFA cuando el Barça se midió al FC Shakhtar Donetsk hace dos años. Naturalmente quiere repetir la experiencia: "No se trata de si vuelvo o no vuelvo aquí. Lo importante es que hemos ganado la Champions League con el objetivo de llegar hasta aquí y con el Barcelona debes ganar si tienes la oportunidad de hacerlos. Siempre".

Este artículo pertenece al programa oficial de la Supercopa de la UEFA. Puede adquirir una copia aquí (sólo disponible en inglés).

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