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Temas técnicos para el debate

Temas técnicos para el debate
Croacia fue una de las selecciones que optó por la formación 4-2-3-1 ©LAP.bg

Temas técnicos para el debate

"La verdadera educación es tener que jugar cada partido bajo presión desde el primer al último minuto. En sus clubes es muy difícil aprenderlo porque, en muchos países, tres o cuatro equipos pueden ser buenos. Pero contra los otros marcan cinco o seis goles en 20 minutos y después es fácil". El comentario es de Dario Bašić, que tuvo a una docena de sus jugadores del GNK Dinamo Zagreb en su plantilla de Croacia.

Fue fantástico para el crecimiento de mis jugadores jugar delante de 9.000 espectadores. Es algo que recordarán durante toda la vida
Santi Denia, seleccionador de España
Además de por el gran crecimiento físico, el fútbol sub-17 es ahora físicamente mucho más similar al fútbol adulto
Maarten Stekelenburg, seleccionador de Holanda

"El torneo les pone bajo presión sin parar, y algunos de ellos tuvieron que afrontar tandas de penaltis en encuentros cruciales. Eso significa que como jugador creces más rápido", añadió el observador técnico de la UEFA, Jerzy Engel. "Nosotros no jugamos partidos de élite con frecuencia. Los jugadores tuvieron que acostumbrarse a la intensidad y no fue hasta que lo hicieron cuando se pudo ver nuestra calidad", admitió el seleccionador holandés Maarten Stekelenburg.

El seleccionador español Santi Denia afirmó: "Fue fantástico para el crecimiento de mis jugadores jugar delante de 9.000 espectadores. Es algo que recordarán durante toda la vida". En Bulgaria, los niveles psicológicos, técnicos y de madurez técnica hicieron más fácil olvidar que esta es una competición juvenil. "Cada año, los jugadores parecen más altos, más fuertes, más rápidos y mejor preparados técnicamente y tácticamente", comentó el seleccionador checo Václav Černý. "Es el resultado de la formación de uno mismo, de mejores estilos de vida y de la cooperación temprana con los profesionales que les ayudan con las dietas y los entrenamientos adecuados. Ellos son verdaderos atletas y cuando nos fijamos en ellos es difícil decir la edad que tienen".

Stekelenburg comentó: "Además de por el gran crecimiento físico, el fútbol sub-17 es ahora físicamente mucho más similar al fútbol adulto". "La formación de los entrenadores es la principal razón de esta tendencia, porque todos los equipos fueron entrenados de forma eficaz", afirmó el seleccionador griego Vassilis Georgopoulos.

La tendencia al alza en la madurez táctica significó que las actitudes y resistencia mental podrían convertirse en aspectos clave. "Encajamos un gol y eso fue duro para los chicos psicológicamente", dijo Mikhail Galaktionov, seleccionador ruso, tras el partido contra Francia. "No hemos podido redescubrir nuestra faceta ofensiva". "Una vez que Grecia consiguió su gol, sabíamos que iba a ser difícil", dijo el seleccionador de Escocia Scot Gemmill. "Cuando llegó el gol perdimos nuestro planteamiento, dejamos demasiados espacios abiertos y no pudimos volver al partido", admitió el técnico italiano Bruno Tedino tras la derrota contra Inglaterra. Uno de los hechos sorprendentes fue que, durante los 33 partidos jugados en Bulgaria, ningún equipo venció tras encajar el primer gol.

El último pase
El mayor punto de interés en Bulgaria, sin embargo, fue la corta cuota de goles. La victoria de Francia sobre Alemania por 4-1 puso un gran cierre para un torneo que llegó a la final tras 54 goles y una media de 1,68 tantos por encuentro. Los cinco goles de la final auparon esa cifra a 1,79, la segunda cifra más baja de la historia de la competición, muy por debajo de los estándares habituales. El torneo ofreció a los espectadores un gol cada 45 minutos. Francia aportó el 25 por ciento de los goles, tres selecciones se fueron a casa sin marcar y los talentosos jugadores de España y Holanda no fueron capaces de marcar en jugada. Incluyendo la final, en sólo ocho encuentros ambos conjuntos marcaron y, de esos ocho, cinco terminaron 1-1.

AñoGolesMedia
2005483,2
200644*2,93
200742*2,8
2008362,4
2009332,2
2010412,73
2011352,33
2012281,87
2013241,6
2014463,07
2015591,79

*Partidos adicionales excluidos 

El debate entre los observadores técnicos de la UEFA se centró en diversas facetas entrelazadas. Empezando desde atrás, el primero fue el papel del portero.

Los nuevos Neuers
"Definitivamente nos ven como una nueva raza", comentó el ex portero Marc Van Geersom. "La contribución de Manuel Neuer durante la Copa Mundial de la FIFA de Brasil ayudó a acelerar la tendencia hacia un estilo de portero más activo en el juego. Los dos guardametas que se vieron en la final son el vivo ejemplo de ello. No estuvieron en la línea esperando a detener los disparos. Estuvieron muy bien en el momento de cubrir grandes áreas del campo, leyendo el partido y reaccionando rápido a diferentes situaciones, participando en el juego de equipo y en las salidas de balón desde atrás. La mejora de los estándares no es sólo el reflejo del trabajo bien hecho por parte de los preparadores de porteros, sino también un reflejo de la nueva forma que hay de ver el rol de portero".

La eficiencia de los porteros en su posición se vio reflejada, según Van Geersom, por el hecho de que "hasta la final, se vieron muy pocas situaciones de uno contra uno por pases directos. Los porteros estuvieron rápidos en el momento de cortar estas jugadas".

©Sportsfile

Constantin Frommann, portero de Alemania

Los estándares de control y distribución del balón con el pie fueron bastante altos. Durante la primera mitad de la semifinal ante Bélgica, el portero de Francia Luca Zidane fue un participante activo, pero sólo tocó el balón en una ocasión con sus guantes (cuando se dispuso a lanzar un saque de meta). Los rivales no estuvieron lentos para identificar la preferencia de los porteros a la hora de jugar con los pies, por lo que muchas veces les presionaban con fuerza para obligarles a coger el balón con las manos y jugar en largo. Los mejores porteros estuvieron bien entrenados para mantener la calma bajo presión y continuar con las jugadas pasando el balón. El guardameta alemán Constantin Fromman y el belga Jens Teunckens son ejemplos perfectos de porteros que combinan el estilo tradicional con la nueva tendencia de construir juego con sus pies. "El portero alemán tuvo mucha influencia y fue un punto fuerte del equipo", comentó Jerzy Engel.

Mecanismos defensivos
El equipo técnico sintió que uno de los factores que propició la falta de goles fueron las parejas de centrales disciplinadas, bien organizadas y muy fuertes, escoltadas por laterales que estaban dispuestos a contribuir al ataque por las bandas. La defensa zonal de cuatro jugadores fue lo habitual, aunque Austria y Eslovenia cambiaron a una línea de tres según la situación del partido y Stekelenburg ajustó la formación holandesa a un 3-4-3 como solución táctica a los problemas experimentados frente Inglaterra, con sus cuatro centrocampistas posicionados en rombo.

Casi todos los laterales tuvieron labores en ataque escritas en sus directrices antes de los partidos. En la fase de grupos, el lateral izquierdo de Bulgaria Mateo Stamatov, ya fichado por un club español, y su homólogo checo Libro Holík realizaron grandes contribuciones. Además, el lateral izquierdo croata Brona Sosa demostró la tendencia de ir hacia el espacio cuando su compañero Josip Brekalo bajaba a recibir el balón en la medular. Los encuentros de eliminatorias sirvieron para confirmar el valor de las contribuciones hechas, por ejemplo, por el lateral izquierdo español Marc Cucurella, los franceses Alec Georgen y Emmanuel Maouassa, o el lateral diestro alemán Jonas Busam, a pesar de que uno de los factores claves en la final fueron sus subidas al ataque, que fueron aprovechadas por los franceses. "Los mejores equipos tenían a laterales y extremos internándose por la banda", afirmó el observador técnico Ghenadie Scurtul.

El observador técnico de la UEFA, Marc Van Geersom

Los centrales normalmente fueron muy fuertes en la disciplina de mantener la posición, aunque algunos, como el francés Dayot Upamecano, estaban preparados para salir al ataque (de hecho, una de sus carreras desde atrás dio pie al segundo gol de su selección en la final). El torneo también sirvió para confirmar que el central moderno debe hacer más que marcar al delantero, ir al corte o ser bueno por arriba. Stekelenburg dio una descripción acertada del puesto: "El central necesita poderío físico. Debe escoger su posición según qué situación, debe ser fuerte en el uno contra uno, ser bueno tomando decisiones, ha de saber anticiparse y debe tener una buena visión de juego para desarrollar su habilidad en la construcción del ataque".

Pocos equipos en Bulgaria ejercieron una alta presión sobre sus rivales, siendo la República Checa la excepción a la norma. España presionó muy arriba en ciertos momentos. La tendencia general fue presionar al jugador que tenía el balón mientras los compañeros hacían transiciones para formar el bloque defensivo. "Francia, España y Croacia tuvieron la técnica para abrirse camino ante la presión de los rivales y construir juego a través del centro del campo. Pero muchas otras selecciones menos dotadas se enfocaron en jugar el balón en largo, lo que muchas veces, propició la pérdida de balón. Hubo muy pocas ocasiones en las que la defensa fue sorprendida por un balón jugado en largo", explicó el observador técnico Savvas Constantinou.

Los depredadores
La falta de goles fue un inevitable punto de debate. Faltó instinto depredador. Un comentario de Jerzy Engel sobre un partido en particular se puede aplicar a muchos equipos de los que jugaron en Bulgaria, donde muchos entrenadores reconocieron la incapacidad de sus equipos para acertar de cara a gol. "El equipo estuvo bien organizado, y jugó bien atrás y en el centro del campo, incluso por bandas. Lo único que le faltó fue el delantero".

También hubo muchos elogios para la calidad del trabajo, ya que se hicieron muchas cosas bien en términos de movimientos, uso de las bandas, etc. Hubo un dato evidente que apoyaba la teoría de una falta de delanteros eficaces. La media de ocasiones de gol por partido fue de 22,58 por partido, no muy por debajo de la última UEFA Champions League. Pero el número de ocasiones que hicieron falta para ver un gol (12,63) fue un 40% más alto que en la máxima competición europea de clubes. De hecho, de no haber sido por los cinco goles de la final, el dato hubiera ascendido al 47%.

Estos datos reflejan que sólo Francia y Rusia mandaron más de la mitad de sus disparos entre los tres palos. Inglaterra y España marcaron sólo tres goles en más de 70 ocasiones, mientras Bulgaria, Escocia y Eslovenia no lograron superar los dos tiros a puerta por partido.

SelecciónA puertaFueraParadosAl poste
TotalMediaGoles
Austria1918304013,332
Bélgica162081448,86
Bulgaria61093258,332
Croacia17299055115
República Checa122010042141
Inglaterra20351937414,83
Francia413629110617,6715
Alemania34361348313,839
Grecia101261289,333
Italia161830377,43
Holanda15129036122
Rep. de Irlanda91240258,330
Rusia211640418,25
Escocia59411860
Eslovenia41240206,670
España19292327114,23

Al mismo tiempo, los delanteros en Bulgaria no han sido objeto de críticas infundadas. La opinión general es que han sido jugadores con movimientos excelentes, capaces de jugar de espaldas a portería y de trabajar sin descanso para presionar a las líneas defensivas rivales. Pero, pese a jugar casi siempre en solitario, han sufrido para encontrar espacios. El delantero francés Odsonne Edouard fue la excepción, ya que su habilidad técnica le permitió aprovechar los espacios reducidos y sobre todo marcar al primer toque. Fue el máximo goleador del torneo con ocho goles en 13 disparos a puerta.

Engel remarcó: "No fue un problema relativo a la calidad del juego ofensivo. Simplemente han faltado jugadores con instinto depredador". El debate es qué se puede hacer a nivel de desarrollo en el fútbol juvenil para paliar esta situación.

©LAP.bg

Ondrej Lingr marcó ante Eslovenia

Cómo se marcaron los goles
Solo el 22% de los goles se marcaron en jugadas a balón parado, aunque el porcentaje podría haber sido más elevado si los porteros no hubieran sido tan eficaces a la hora de parar penaltis. Solo se marcaron dos goles de falta, una estadística que deja clara la falta de especialistas. Los que entraron llevaron la firma de Ondrej Lingr, que dio los tres puntos a la República Checa ante Eslovenia, y de Edouard, que hizo el 1-0 de Francia ante Bélgica en semifinales. Hubo preferencia por jugar las faltas en corto con el objetivo de mantener la posesión.

El éxito en las jugadas a balón parado depende en gran parte de la calidad de los centros y, en este contexto, los saques de esquina de Rusia y sus lanzamientos de falta fueron de gran calidad. Un alto porcentaje de seleccionadores citaron la falta de tiempo para trabajar estas jugadas, pero lo cierto es que han tenido 18 meses para trabajar juntos en este aspecto. Escocia fue una de la media docena de selecciones que entrenaron jugadas a balón parado durante el torneo, dedicando Scot Gemmill el 70% de sus entrenamientos a atacar y defender este tipo de jugadas. El seleccionador holandés Stekelenburg dio la responsabilidad a su entrenador de porteros para entrenar estas jugadas, un método que también ha implementado el FC Barcelona, campeón de la UEFA Champions League.

Tal y como indican las cifras goleadoras, los goles de jugada estuvieron repartidos de forma igualada entre los distintos tipos, y los goles por errores defensivos o en propia portería supusieron el 10% de los marcados en el torneo. Ocho de los goles fueron de cabeza, tres de ellos de Alemania, dos de Bélgica y uno de Francia, Grecia y Rusia. Aunque muchas de las selecciones practicaron rápidas transiciones de defensa a ataque, sólo cuatro goles pueden ser atribuidos directamente a contragolpes.

©UEFA.com

Sistemas
El equipo técnico de la UEFA en Bulgaria señaló a la flexibilidad táctica como una de las grandes cosas a destacar de la fase final, y felicitó a los seleccionadores por el trabajo que habían hecho para preparar a sus combinados. "Los jugadores tienen que aprender sistemas alternativos, y esta fue una de las principales intenciones de nuestro trabajo de preparación", dijo el seleccionador de Croacia, Bašić. El técnico de Bélgica, Bob Browaeys, comentó: "Si tu objetivo es crear a los jugadores del mañana y preparar a los jugadores para la selección nacional absoluta, tienen que ser formados para jugar con toda clase de sistemas".

El torneo subrayó la tendencia de usar como formación principal el 4-2-3-1. Hasta 11 de las 16 selecciones participantes pusieron en marcha ese sistema. Bélgica, Holanda, Escocia y la anfitriona optaron por un 4-3-3, y en el caso de Bulgaria esta formación evolucionó hacia un 4-1-4-1 en su último partido ante Austria. La estructura de 4-4-2 solo fue adoptada por Italia, aunque otras selecciones, sobre todo Escocia e Inglaterra, cambiaron a este sistema en algunas situaciones específicas de partido.

Control de los centrocampistas
La tendencia hacia esa formación de 4-2-3-1 evidentemente hizo que la mayoría de las selecciones alinearan a dos mediocentros de contención por delante de la línea defensiva de cuatro. Sin embargo, la mitad de las selecciones jugó en alguna fase con un único mediocentro defensivo cuya prioridad era cubrir la defensa, especialmente si su equipo tenía a los laterales colaborando en tareas ofensivas. El torneo ofreció escenarios donde los dos mediocentros tenían una función eminentemente defensiva (Croacia, Grecia y la República Checa son algunos ejemplos), pero la tendencia general fue que los entrenadores buscaron un equilibro entre contribución defensiva y construcción de juego a la hora de elegir a sus mediocentros.

©Sportsfile

Jean-Victor Makengo y Gökhan Gül

Santi Denia logró la solidez defensiva con la elección del acompañante del talentoso mediapunta Carles Aleñà. Christian Wück alineó a cinco jugadores diferentes en las posiciones de mediocentro defensivo y, ante Bélgica, usó a Niklas Dorsch en esa posición por detrás de los más ofensivos Görkem Saglam y Niklas Schmidt. En general, buscó un buen equilibrio entre defensa y ataque, optando por la más defensiva dupla Gökhan Gül - Vitaly Janelt para la final.

Jean-Claude Giuntini se vio obligado a hacer algunos ajustes en la formación de Francia a causa de la lesión de Jean Ruiz. El seleccionador galo alineó a Jean-Victor Makengo junto al capitán Timothé Cognat, dando a su centro del campo más velocidad y control, con la presencia de Makengo más cercana al área rival. Pero mientras Aleñà podría hacer un papel similar al de Pirlo, el dúo francés, dado lo adelantada que juega su línea defensiva, fue más un enlace que una línea de creación de juego.

Parámetros profesionales
"Las selecciones están mejor preparadas tácticamente estos días y no es fácil ganar partidos. La tecnología es la principal razón de esta mejora". Ese comentario lo hizo el seleccionador de Inglaterra John Peacock, en cuyo equipo técnico hay un analista de vídeos de sus propios jugadores y otro de sus rivales o posibles rivales. Esto era una norma en el torneo de Bulgaria, donde los entrenadores contaban con una gran cantidad de material audiovisual sobre sus rivales para poder hacer su plan de partido. El torneo de 2015 lo disputaron jugadores adolescentes, pero dentro de un entorno totalmente profesional.

https://es.uefa.com/under17/season=2015/technical-report/technical-topics/index.html#temas+tecnicos