Italia se cita con España en la final

Italia - Holanda 1-0
Un tanto de Borini a falta de once minutos dio el triunfo al combinado transalpino en un igualado duelo ante Holanda

Fabio Borini marcó el tanto de la victoria
©AFP/Getty Images

Un tanto de Fabio Borini a falta de once minutos para el final decidió la semifinal ante Holanda y metió a Italia en la gran final del Campeonato de Europa Sub-21 de la UEFA, donde ya espera la selección española. La gran cita del torneo será el martes a las 18:00 HEC.

Tras la brillante clasificación de la selección española, Italia y Holanda lucharon por la otra plaza vacante para la final en un partido entre dos combinados que simbolizan muy bien la filosofía de sus categorías absolutas: Italia con su clásica sobriedad y una reciente preocupación por hacer su juego más vistoso, alejado del típico estereotipo italiano; Holanda, por su gusto por el dominio en la circulación de balón, con un gran torrente ofensivo y alguna duda atrás, tal y como destapó España en la última jornada de la fase de grupos. 

Aunque Holanda comenzó muy bien el encuentro y Maher estuvo a punto de abrir el marcador en el 5' con un precioso lanzamiento de falta, la primera parte estuvo escasa de fútbol. Italia sufrió mucho más de lo previsto para sacudirse los nervios iniciales. Incapaz de dar tres pases con fluidez, la lentitud italiana acabó por contagiar a su rival, de forma que el juego se trabó hasta que en el tramo final del primer acto el ritmo se elevó con tres ocasiones generadas más en jugadas aisladas que en un juego trenzado.

En el minuto 31 los transalpinos protagonizaron su mejor jugada, con una frenética contra que culminó Ciro Immobile con un disparo raso que exigió la acertada intervención del portero Jeroen Zoet. Diez minutos después Daley Blind contestó con un violento disparo que se encontró con la intervención de Francesco Bardi e instantes después Fabio Borini estrelló el balón en el lateral de la red.

No cambió el panorama tras el descanso y las defensas siguieron imponiéndose a los ataques, más incluso que en la primera parte. El empate a cero y el paso de los minutos atenazó a ambos equipos, conscientes de que un tanto decidiría el encuentro. Pero los italianos, expertos a la hora de moverse en estos territorios, fueron los que se llevaron el gato al agua a través de una jugada de calidad en el 79'. Lorenzo Insigne, que volvió al equipo tras su leve lesión, filtró un balón al raso al corazón del área, donde apareció Borini para adelantase a su defensor y batir al portero holandés de remate colocado. Un gol que vale toda una final, la misma que en la UEFA EURO 2012.

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