El cerrojo garantiza alegrías

Observando los éxitos de 2011 y 2013, España sabe que la seguridad defensiva daría muchas opciones de poder alzar el título en Cracovia el 30 de junio.

Kepa, un valor bajo los palos
©AFP/Getty Images

Si por algo se caracterizaron las fases finales del Campeonato de Europa Sub-21 de la UEFA de 2011 y 2013 fueron por la fuerza con la que España rindió durante todo el torneo. Al margen de la fantasía creativa y ofensiva, la zaga hizo un trabajo perfecto para construir desde la base un edificio que terminó llegando hasta el cielo.

De Gea empieza su reinado

Luis Milla en Dinamarca y Julen Lopetegui en Israel saborearon las mieles del triunfo. El turolense en 2011 apostó por un joven David de Gea en portería, que por aquel entonces estaba en el Atlético de Madrid, recibió el primero de sus dos goles en el 1-1 inicial contra Inglaterra por mediación de Danny Welbeck en el minuto 88. Con un 0-2 a República Checa y un 0-3 a Ucrania, la sub-21 selló su pase a semifinales.

Andrei Voronkov superó a De Gea a los 38 minutos de las semifinales disputadas en Viborg, pero Adrián López forzó la prórroga en el 89' y ya en los 30 minutos adicionales se terminó 3-1 con otro de Adrián y el último de Jeffrén Suárez. En la final, Ander Herrera y Thiago Alcántara hicieron los goles para el 0-2 ante Suiza. De Gea mantuvo su portería a cero en tres de los cinco encuentros y España alzó el título.

2013, ¿el título perfecto?

Con un once lleno de estrellas, España se plantó en la final con cuatro triunfos en cuatro partidos y sin recibir gol: 1-0 a Rusia, 0-1 a Alemania, 3-0 a Holanda y 3-0 a Noruega (en semifinales). Ya en el partido decisivo en el Teddy Stadium de Jerusalén, Italia superó dos veces a De Gea, pero el meta del Manchester United vio como sus compañeros lograban cuatro (tres de Thiago y otro de Isco) para ganar un título en el que nadie vio fisuras en los de Lopetegui.

Kepa puede tener la llave del título

El 5-0 ante ARY Macedonia sirvió para empezar como líder del Grupo B en Polonia 2017, pero también para mantener una tendencia habitual en las últimas fases finales en las que España estuvo presente (en ocho de los últimos once no recibió gol, racha que no se prolongó frente a Portugal).

Bruma, en una obra de arte absoluta, estrenó el casillero de tantos en contra de los de Albert Celades. Pero el triunfo selló el pase a semifinales de un equipo que tiene en Kepa a un seguro bajo los palos. Tanto contra Macedonia como frente a los lusos, el del Athletic Club tuvo que emplearse a fondo ya que los balcánicos dispararon 24 veces (cuatro a puerta) y los lusos un total de 22 (seis entre los tres palos). Kepa quiere emular a De Gea y ha empezado bien su camino en Polonia.

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