Los dos finalistas vuelven a verse las caras

Los entrenadores seguirán siendo los mismos, pero sus formaciones serán muy diferentes cuando España y Suiza protagonicen una repetición de la final del Campeonato de Europa Sub-21 del pasado verano.

Iker Muniain (España) y Philippe Koch (Suiza) son dos de los pocos jugadores que sobreviven en ambas selecciones desde la final del torneo de 2011
Iker Muniain (España) y Philippe Koch (Suiza) son dos de los pocos jugadores que sobreviven en ambas selecciones desde la final del torneo de 2011 ©Getty Images

Casi cinco meses después de medirse en la final del Campeonato de Europa Sub-21 de la UEFA, España se enfrenta de nuevo a Suiza con la mente puesta en la fase final del torneo de 2013.

España venció 2-0 en Aarhus y aunque los técnicos siguen siendo los mismos, la lista de jugadores de ambas selecciones ha sufrido notables cambios desde el 25 de junio. El combinado de Luis Milla lidera el Grupo 5, después de ganar los tres partidos que ha disputado, pero Suiza está dos puntos por detrás y tampoco conoce la derrota.

Pero primero ambas selecciones tienen compromisos el jueves. Tras ganar 1-0 a Georgia el mes pasado, la Suiza de Pierluigi Tami contará con los mismos jugadores para tratar de meter presión a España, que también juega en casa ante Estonia. Aunque Milla reconoce haber "intentado cambiar lo menos posible el grupo", la plantilla española solo cuenta con cinco de los chicos que viajaron a Dinamarca.

Javi Martínez, Juan Mata o Adrián López, que acabó como máximo anotador de la fase final del torneo, mientras que España también ha tenido que prescindir de Sergio Canales, que está lesionado. Ahora, Milla cuenta con hombres como el delantero del FC Barcelona Isaac Cuenca, el centrocampista del Chelsea FC Oriol Romeu y el delantero del SL Benfica Rodrigo para tomar el relevo. "He intentado a la gente que pienso que puede ayudar", explicó Milla.

De Suiza dijo que: "Va a traer a nuestra memoria los recuerdos del verano y servirá para recordar a todos que se tratan de dos grandes generaciones de jugadores. Sobre todo va a ser un gran espectáculo protagonizado por los mejores jugadores". El caché del rival de España lo tiene muy en cuenta un Milla que jugó como centrocampista en el Real Madrid CF, Barcelona y Valencia CF: "Suiza ha jugado bien en esta fase de clasificación y cuenta con jugadores de la generación que ganó la Copa Mundial de la FIFA Sub-17 y con la que nos enfrentamos".

Una de las piezas clave del combinado helvético en el éxito de 2009 es Nassim Ben Khalifa, que espera una oportunidad para vencer a España. "Es un partido totalmente nuevo”, comentó el futbolista de 19 años, que fue suplente en la final. “Será un choque frente a rivales diferentes. En ambos lados no hay mucha gente que estuvo en la final de 2011. Por ello no hay mucho sentido en decir que es una venganza".

Además, Philippe Koch es el único jugador del once inicial de Suiza en la final de Aarhus que aún se mantiene en el equipo. Patjim Kasami también jugó en la segunda parte, mientras que Benjamin Siegrist y Fabio Daprelà, al igual que Ben Khalifa, no salieron del banquillo. España ganó con rotundidad en Dinamarca, y el central Timm Klose reconoció que "su velocidad simplemente nos exigió demasiado".

Ahora, sin embargo, la sensación es diferente en un equipo que ya se ha recuperado de esa derrota, y Tami señaló: "España es todavía un equipo muy fuerte, y mereció ganar aquella final, pero nosotros también hemos demostrado de lo que somos capaces".

Mostrando esa confianza en sí mismos que hizo a los suizos campeones del mundo sub-17 hace dos años, Ben Khalifa comentó que no tienen miedo a la vigente campeona del torneo. "Somos un equipo que se define a sí mismo como rápido con el balón y con un fútbol creativo. Esa es la razón por la que pienso que no tenemos que escondernos cuando nos enfrentemos a una creativa selección española. Somos un equipo joven, ambicioso y vamos a Córdoba a llevarnos la victoria", dijo el jugador suizo.

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