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Simone inspira a un perfecto Milan

PSV Eindhoven - AC Milan 1-2
El extremo italiano lideró al conjunto 'rossoneri' con una actuación que Fabio Capello definió como "perfecta".

Simone inspira a un perfecto Milan
Simone inspira a un perfecto Milan ©UEFA.com

Tras alcanzar una racha de 58 partidos sin perder en la Serie A y con un Marco van Basten en estado de gracia tras anotar cuatro goles para derrotar al IFK Göteborg, en el primer partido de la fase de grupos de la UEFA Champions League 1992/93, un AC Milan repleto de estrellas esperaba derrotar al PSV Eindhoven. Sin embargo, por una vez no fue Van Basten la estrella, sino que fue Jean-Pierre Papin, Daniele Massaro o Aldo Serena quien guiaron a los milanistas al triunfo.

El equipo de Fabio Capello comenzó de manera brillante ante el Eindhoven y pronto se puso por delante con un gol del jugador holandés. Van Basten superó a Beerens Raymond por la izquierda y envió un esférico al segundo palo donde otro futbolista del tridente de holandeses del Milan, Frank Rijkaard, que remató a la red.

Rijkaard estuvo excelente, el Milan tuvo el control del partido, pero no pudo anotar el segundo tanto, el de la tranquilidad. Con el prolífico goleador Romario, en el PSV y el empate 2-2 ante el FC Porto dos semanas antes, el equipo holandés necesitaba igualar para poder seguir vivo en la competición.

La suerte no parecía estar del lado del Milán, y la salida de Ruud Gullit por lesión lo confirmó. Stefano Eranio, sin embargo, a los dos minutos de saltar al campo, elaboró el segundo gol visitante. Encontró espacio por la derecha, envió un centro al primer palo que el jugador de 23 años Marco Simone remató entre las piernas de Hans van Breukelen.

La ventaja de dos goles duró poco, lo que tardó Romario en controlar de espaldas dentro del área ante la presión de Paolo Maldini, dar un toque con el muslo, revolverse y disparar con potencia para poner el 1-2. Sin embargo, en lugar de provocar la remontada local, fue el Milán y Simone quién dominó el esférico en los últimos minutos. Sólo Van Breukelen y luego un poste negó el segundo al joven jugador italiano.

"El equipo estuvo perfecto esta noche", dijo Capello. "Erramos algunas oportunidades para matar el partido, pero hemos jugado a un nivel muy alto. Dominamos el duelo hasta llegar al final. Simone estuvo excepcional", agregó.

El propio jugador mantuvo los pies en el suelo. "Estoy listo para volver a ser suplente si tengo que hacerlo. Este equipo cuenta con 25 grandes campeones y en ataque hay jugadores que han ganado el Balón de Oro. Sin embargo, la mentalidad ganadora es increíble. Papin fue el primero en felicitarme después de mi gol, aunque él no estaba jugando", explicó Simone.