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Un brasileño lidera la revancha

El brasileño impuso su juego en el centro del campo y fue clave en el triunfo del Milan, que se vengó de la derrota de 2005 en Estambul.

El AC Milan se tomó la revancha de la final de la UEFA Champions League de 2005 perdida frente al Liverpool FC, al vencer por 2-1 a los reds en la final de la edición 2007 del torneo en Atenas.

Recuerdos de Estambul
El Milan jugó en su once titular en Atenas con siete futbolistas que perdieron la final de Estambul. Por su parte, Rafael Benítez contó con cinco jugadores que estuvieron en la final de hace dos años en tierras turcas. Steven Gerrard, por parte inglesa, y Kaká, por parte italiana, volvieron a ser clave para sus equipos aunque esta vez fue el brasileño el que se llevó el duelo.

Los protagonistas
Gerrard jugó en una posición más adelantada de lo habitual, un poco como Kaká, que se colocó por detrás de Filippo Inzaghi. Dirk Kuyt apoyó a los centrocampistas del Liverpool y Gennaro Gattuso hizo lo propio para los milanistas. Kaká puso a prueba a Pepe Reina con un disparo lejano que el español paró sin problemas en el inicio del choque, antes de realizar una magnífica 'roulette' que encandiló al público en el 25'. Gerrad se movía mucho por la defensa lombarda, ganó un libre directo, obligó a Alessandro Nesta a cometer un error y remató de volea por encima del larguero un balón en menos de dos minutos.

Las estrellas no destacan
Sin embargo, las tácticas de lo entrenadores no se estaban siguiéndo a la perfección. Kaká no se aventuraba a entrar en el área del Liverpool ya que se encontraba con Javier Mascherano mientras que Gerrard se encontraba demasiado solo en la otra parte del campo. El espacio que había entre el centro del campo del Liverpool y la línea ofensiva era muy grande, y apenas conseguía intervenir Jermaine Pennant. Inzaghi recibió un gran pase en los primeros minutos de Andrea Pirlo, que tras superar a la defensa del Liverpool no pudo rematar. Sin embargo, antes del descanso el propio Inzaghi resultó providencial, ya que el lanzamiento de falta de Kaká golpeó en él despistando a Pepe Reina y situando en el marcador el 1-0.

Kewell entra al campo
Boudewijn Zenden, cinturón negro de judo, fue cambiado en los primeros minutos del partido ya que no podía con Gattuso, que bien podría tener también el cinturón negro. Su sustituto fue Harry Kewell, jugador que fue aclamado por los seguidores del Liverpool durante el descanso. Finalmente, en el minuto 59 se pudo ver al internacional australiano sobre el terreno de juego. Pero poco después, Jamie Carragher se mostró providencial evitando el gol de la sentencia en las botas de Kaká. Seguidamente replicó el Liverpool cuando Gerrard le robó la cartera a Alessandro Nesta, pero el capitán de los reds se encontró de nuevo con las manos de Dida.

Victoria sellada
En el minuto 72 el Liverpool lo intentaba todo por medio de Kuyt, pero Paolo Maldini se mostraba muy seguro en la defensa del Milan. El tiempo estaba en contra de los reds. Ni la entrada de Peter Crouch ni el cambio de posición de Gerrard en el centro del campo dio energía al taque del Liverpool. Quién sí apareció fue Kaká, para dar un pase mortal a Inzaghi que sólo ante Reina sentenció la final al hacer el 2-0 cuando faltaban ocho minutos para el final. El gol de cabeza de Kuyt solamente sirvió para que el drama del Liverpool fuera aún mayor. Los jugadores del equipo inglés cayeron de rodillas cuando el árbitro pitó el final. Mientras, Kaká dejó caer su oración: “los demonios de 2005 habían sido exorcizados”.