Éxito de la cooperación anti-reventa
martes, 28 de mayo de 2013
Resumen del artículo
La UEFA, la FA y la Metropolitan Police colaboraron a la perfección para evitar la reventa de entradas de la final de la Champions, y las entradas incautadas se utilizaron con fines benéficos.
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Cuerpo del artículo
La UEFA, la Federación Inglesa de Fútbol (FA) y la Metropolitan Police concluyeron con éxito su cooperación anti-reventa para la final de la UEFA Champions League 2013, cuyo objetivo eran los grupos de personas o personas que usaran de forma no autorizada entradas para el partido del sábado pasado en Wembley.
Las entradas conseguidas como resultado de estas investigaciones se distribuyeron a proyectos benéficos, como por ejemplo a niños de un colegio alemán local, para un club de fútbol juvenil de Londres y también para compañeros del soldado Lee Digby, víctima de los trágicos eventos acaecidos en Woolwich la semana pasada.
Las entradas para la final de la UEFA Champions League de 2013, partido que jugaron FC Bayern München y Borussia Dortmund, tenían precios desorbitados en el mercado negro, precios que llegaron a varios miles de libras. Aunque la Sección 166 del Código de Orden Público y Justicia Criminal de 1994 incluye como delito en el Reino Unido la venta no autorizada de entradas para partidos de fútbol, y pese a que los Términos y Condiciones de la política de venta de entradas de la UEFA prohíbe cualquier reventa de entradas (de forma individual o dentro de paquetes), muchos individuos y empresas intentaron sacar beneficio de la reventa de entradas a precios muy elevados.
La UEFA se toma muy en serio cualquier vulneración de los Términos y Condiciones de su política de venta de entradas, especialmente en lo referente a ofertas o venta de localidades, y está decidida a prevenir y reducir este uso indebido de las entradas. Para la final de la UEFA Champions League en Wembley, la UEFA unió sus fuerzas con la Federación Inglesa de Fútbol y con la Metropolitan Police para combatir las actividades de reventa de entradas de cara a la final, tomando las medidas legales apropiadas contra los vendedores de reventa que infringieran las leyes de venta de entradas del Reino Unido y/o los Términos y Condiciones de venta de entradas de la UEFA. Anteriormente la reventa de entradas había sido calificada como causa de desorden en los partidos de fútbol, y la UEFA estaba impaciente por tomar fuertes medidas para evitarla.
Entre los objetivos estaban vendedores individuales en portales de subastas, páginas web que ofrecían entradas a la venta por internet, compañías que ofrecían paquetes de hospitalidad no autorizados, así como vendedores en la calle durante el día del partido. En una operación que puede calificarse como exitosa, 42 páginas web fueron cerradas, y muchas subastan dejaron de ofrecer las entradas, mientras que el día de la final, tras las acciones llevadas a cabo por la Metropolitan Police, nueve personas fueron arrestadas por revender entradas, incluidas tres conectadas con dos grandes compañías de hospitalidad que también vendían localidades para el gran partido.
Como resultado de la cooperación entre la UEFA, la federación inglesa y la Metropolitan Police, muchas entradas fueron incautadas en Londres y distribuidas más tarde con fines benéficos a un colegio local alemán, a clubes locales de fútbol juveniles, así como a compañeros militares del soldado Lee Rigby.