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La victoria más ansiada

El Galatasaray acabó con una racha de diez partidos sin ganar en la UEFA Champions League y lo hizo con una remontada ante el Benfica analizada por Çetin Cem Yılmaz.

Lukas Podolski celebra el gol de la victoria
Lukas Podolski celebra el gol de la victoria ©AFP/Getty Images

Hacía dos años que el Galatasaray no ganaba un partido en la UEFA Champions League, pero para su afición ha parecido una eternidad.

Han vivido dolorosas derrotas y trabajados empates. Muchas ocasiones falladas y algunos goles cómicos en propia meta. Pero la espera terminó. El equipo turco remontó al Benfica para ganar por 2-1 y acabar con una racha de diez partidos sin ganar.

Tal vez el hecho de que la anterior victoria fuera memorable ha hecho la espera aún más dura. El tanto ganador de Wesley Sneijder ante la Juventus en el minuto 85 sirvió para superar a La Vecchia Signora en un partido que se jugó en dos días por una gran nevada.

El centrocampista Selçuk İnan comentó que esto "no suponía una presión extra para los jugadores", pero tras siete derrotas y tres empates lo cierto es que la sensación era tora. El gol inicial de Nicolás Gaitán a los 74 segundos para el Benfica hizo pensar en la octava derrota, pero el Galatasaray logró una importante remontada.

Primero İnan, ocho días después del gol ante Islandia que metió a Turquía en la UEFA EURO 2016, convirtió un penalti en el minuto 19 y luego Aurélien Chedjou puso un balón en largo perfecto para que Lukas Podolski adelantara al Galatasaray.

Pero ponerse por delante es una cosa, y mantener la ventaja es otra distinta, sobre todo tras el revés sufrido ante el Astana el pasado mes. Pero tras el error del minuto 2, Balta y Chedjou se mantuvieron muy sólidos y ayudaron a que el Benfica no acertara en sus 18 ocasiones de gol. Fernando Muslera estuvo muy serio en portería y se mantuvo a la altura de su pareja de centrales.

Para ser justos, dejar el balón a un equipo del talento del Benfica puede ser letal, y en ocasiones el fluido juego de los lusos fue demasiado para el equipo local. Pero al equipo visitante le faltó ese punto de suerte, el Galatasaray fue capaz de aguantar la presión y además lo hizo con un par de jugadores en el medio campo de carácter bastante ofensivo.

Bilal Kısa y Sneijder no son dos pivotes defensivos y el entrenador Hamza Hamzaoğlu se la jugó no cambiándoles en la última media hora, pero su decisión fue la correcta.

El Galatasaray sigue tercero del Grupo C como antes de los partidos del miércoles , pero la diferencia en la puntuación es importante. "Vuelven a empezar", como afirmó Kısa.