Análisis de rendimiento de la Champions League: el rol del centrocampista moderno
lunes, 2 de marzo de 2026
Resumen del artículo
La unidad de análisis de la UEFA y Ole Gunnar Solskjær reflexionan sobre dos actuaciones de centrocampistas muy diferentes, pero igualmente llamativas bajo la lupa.
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Cuerpo del artículo
El vocabulario del fútbol ha evolucionado tanto que las referencias al trabajo de un seis, un ocho o un diez son fáciles de entender incluso para el aficionado más casual. Pero, ¿qué hace exactamente un seis, un ocho o un diez? Y dada la fluidez de los esquemas tácticos actuales, ¿puede un jugador desempeñar más de uno de esos roles a la vez?
En el siguiente artículo, la unidad de análisis de la UEFA, en colaboración con el observador técnico de la UEFA Ole Gunnar Solskjær, tomará el caso de Rafa Silva, del Benfica, y de Aurélien Tchouaméni, del Real Madrid, en el partido de vuelta de los playoffs eliminatorios de la UEFA Champions League del miércoles pasado y examinará sus roles al detalle.
En el proceso, veremos cómo cada jugador ofrece sus propios ejemplos de cuatro funciones clave: correr, defender, pasar y atacar, uno como mediocampista ofensivo y el otro como mediocampista más defensivo.
Carreras y goles
Una cosa que ambos tuvieron en común en el partido de la semana pasada fue que cada uno de ellos cubrió la mayor distancia en su equipo, como lo muestra el gráfico de arriba.
En el caso de Rafa Silva, sus 12,36 km incluyeron numerosos movimientos proactivos para conectar la jugada y correr a la espalda, como lo demuestra el primer vídeo de su gol que se puede ver más abajo. Sus inteligentes incursiones a la espalda fueron una característica recurrente de su partido, propias de un jugador que ocupa el puesto de número 10.
En cuanto a Tchouaméni, jugando como número 6, en el segundo vídeo lo vemos primero interceptando un balón de Nicolás Otamendi desde atrás y luego avanzando para llegar al pase atrás y marcar. Como señaló el Observador Técnico de la UEFA, Ole Gunnar Solskjær, su timing es crucial, ya que mantiene su posición antes de avanzar en el momento perfecto. "Es un timing excelente", dijo Solskjær. "Recupera el balón y llega a ese espacio, tan difícil de defender si no tienes un centrocampista que siga esa carrera".
Como reveló Tchouaméni después, fue un gol fruto de un esfuerzo consciente por su parte para avanzar más desde el centro del campo. "El entrenador me pidió que avanzara un poco más y que eso me ayudaría a marcar goles", explicó.
Rafa Silva – un '10' itinerante
A sus 32 años, Rafa Silva es un experimentado centrocampista ofensivo que, en Madrid, ocupó el puesto de número 10 del Benfica. Solskjær, que trabajó con él en el Beşiktaş, comentó: "Es genial cuando le das espacio para girar. El Madrid le presionaba, a veces, con Raúl Asencio, pero en otras ocasiones recibía el balón con la pierna contraria y podía penetrar. También hizo grandes desmarques. El sistema le sentaba de maravilla".
Hay una excelente ilustración de esto en el clip uno a continuación, que muestra su movimiento constante.
Como también muestra el vídeo, Rafa Silva bien podría haber salido del Santiago Bernabéu con más de un gol, dados sus dos disparos fallidos en la segunda mitad. Disparó cuatro veces en total y, como demuestra el gráfico inferior, ningún jugador igualó su rendimiento ofensivo en el partido del miércoles pasado.
Otro aspecto de su actuación fue su presión cuando el Benfica no tenía la posesión, otra razón por la que cubrió más terreno que cualquier otro jugador del partido. En el tercer vídeo, lo vemos a él y a Vangelis Pavlidis trabajando juntos para proteger la zona central del campo y presionar, y sus esfuerzos concluyen con una entrada al final de la secuencia.
Aurélien Tchouaméni – brillando como '6'
"Aurélien a menudo hace un trabajo que se pasa por alto", dijo el técnico del Madrid, Álvaro Arbeloa. No fue el caso de esta eliminatoria, ya que recogió el premio al Jugador del Partido en ambos partidos.
El vídeo de arriba comienza con dos ejemplos de su trabajo sin el balón: primero lo vemos proteger a su defensa de cuatro, luego lo vemos detener un contraataque con una excelente entrada a Pavlidis.
Solskjær elogió su trabajo defensivo, diciendo: "Cuando el Benfica puso centros, él estuvo muy bien bajando a ayudar. Hubo al menos un par de veces en las que estaba en el área defendiendo los centros, lo cual es algo muy positivo para su equipio".
Finalmente, el tercer vídeo destaca su habilidad con el balón, mostrando seis pases suyos en poco tiempo. La calidad y el alcance de sus pases son destacables, al igual que su constante búsqueda de espacios. Cuando la unidad de análisis de la UEFA analizó a Vitinha en diciembre, Solskjær describió al centrocampista del Paris Saint-Germain como "un jugador que está constantemente explorando, lo que le proporciona una visión completa del campo antes de que llegue el balón". Tchouaméni hace lo mismo aquí.
"Tenía un trabajo difícil y mucha responsabilidad como centrocampista defensivo, pero ganó duelos, recuperó el balón a menudo y lo utilizó de manera directa y eficiente".
La reflexión del entrenador: ¿me quedo o me voy?
Aún hablando de la categorización de los jugadores del mediocampo y del ataque en roles establecidos (como seis, ocho o diez), todavía existe la necesidad de que los jugadores avancen desde el medio del campo y lleguen al último tercio para apoyar los ataques.
El ejemplo del gol de Tchouaméni, tras esa carrera desde atrás, es un ejemplo para los jugadores jóvenes de cómo elegir el momento adecuado para arriesgarse y avanzar.
Según Solskjær, la clave en un escenario así, especialmente si es el número '6' el que avanza, es asegurarse de que otro compañero de equipo cubra el espacio vacante.
El noruego explicó: "En el rol de Tchouaméni, él está pendiente de posibles peligros si su equipo pierde el balón. Tiene ese rol, pero, obviamente, el entrenador le ha dicho que ataque siempre que sea posible, y cuando lo hace, la defensa tiene que estar pendiente de otro jugador, como observaron el miércoles por la noche jugadores de varias posiciones".
Cuando jugaba en el Manchester United, nuestros centrocampistas Roy Keane y Paul Scholes se entendían perfectamente: uno entraba y el otro salía. Era cuestión de 'Tú entras, yo me quedo' o 'Yo entro, tú te quedas'. Esa comprensión es vital.