La agonía y el éxtasis
viernes, 25 de junio de 2004
Resumen del artículo
Tras el drama del empate a dos, la prórroga y los penaltis, los periódicos de Portugal e Inglaterra buscaron superlativos para describir su alegría y decepción.
Cuerpo del artículo
Los anfitriones portugueses todavía están vivos y dando guerra mientras Inglaterra se quedó lamiendo las heridas tras el impresionante partido de cuartos de final de la UEFA EURO 2004™ que tuvo lugar ayer en Lisboa. No sorprende que, después del drama del empate a dos, la prórroga y la tanda de penaltis, los periódicos de ambos países hayan buscado superlativos para describir su alegría… y decepción.
Portugal – Inglaterra 2-2 (Portugal ganó 6-5 en los penaltis)
Probablemente la victoria más importante del fútbol portugués. Puede parecer una exageración, y los lectores pueden recordar otros éxitos, pero ésta no es sólo una victoria que nos da una plaza en las semifinales, sino un triunfo para todo el país, después de siglos de desilusión. La habilidad para desafiar a la fortuna, para conquistar nuestro propio destino y sobreponerse a la injusticia, hace que sea una victoria histórica. Ese inmerecido gol a los tres minutos de haberse iniciado el encuentro y el tanto del empate de Lampard después de nuestra remontada, ante un equipo desvergonzadamente defensivo, fueron anulados por un final épico con Ricardo parando y marcando el tanto de la victoria. (A Bola)
Ganar en los penaltis fue un mal menor, y todavía un poco difícil de aceptar, después de la demostración de fútbol dada por la selección nacional. Por lo menos sirvió para recuperar la confianza en Ricardo, que en la muerte súbita paró el penalti lanzado por Vassell y marcó el que sería el gol de la victoria. Enfrentándose a unos rivales que se defendieron durante 80 minutos, Scolari arriesgó con una estrategia de vida o muerte y los jugadores dieron todo lo que tenían. Después de esto están preparados para cualquier cosa. (O Jogo)
Ahora se suman 40 años de dolor para el fútbol inglés. Inglaterra quedó eliminada por cuarta vez en un torneo importante por la ya familiar y tortuosa vía de los penaltis. Los ingleses llegaron a este campeonato, y al partido de anoche, con el convencimiento de que podían conseguir el primer gran triunfo del país desde 1966, pero ahora lo que les queda es sólo el viaje a casa esta tarde, y el habitual análisis e introspección. (The Times)
La maldición de los penaltis golpeó otra vez más a Inglaterra anoche, mostrando una dolorosa y familiar debilidad desde las 12 yardas, que terminó con uno de los partidos más vibrantes y memorables en la historia de los grandes torneos de fútbol. Inglaterra lo recordará con amargura, situando a Lisboa 04 junto a Torino 90, Wembley 96, y St-Etienne 98, como fechas clave que nos perseguirán por siempre. El gol de la victoria portuguesa llegó de su portero Ricardo. La incapacidad inglesa desde el punto de penalti ya va hacia la vergüenza. (Daily Telegraph)