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El Sparta, contra el racismo

Contra el racismo

El campeón checo seguirá cerrando las zonas del estadio en las que se ubican los 'hooligans' en sus partidos de Champions.

La visita del Arsenal FC a Praga, en el año de su centenario se convertirá en una ocasión única para el AC Sparta Praha.

Conexión histórica
Además del entusiasmo generado por la visita de uno de los clubes más importantes de Europa, el equipo de Praga tiene una conexión histórica con el club del norte de Londres, ya que usó los colores rojos del Arsenal, recientemente granates, como inspiración para sus propios colores de equipo. Sin embargo, el encuentro del martes, en vez de una celebración, tuvo mucho de negativo para el Sparta, y no sólo por la derrota ante los gunners por 2-0.

Fuera del estadio
A causa de los cánticos racistas que se escucharon durante el encuentro de la primera jornada de la fase de grupos de la UEFA Champions League entre el Sparta y el AFC Ajax, los campeones checos cerraron parte de su estadio para el compromiso ante el Arsenal. Aproximadamente, 6.300 aficionados del Sparta no pudieron entrar en el coliseo checo, reduciéndose la asistencia a 12.528 espectadores, siendo el club de Praga multado con 32.000 euros adicionales.

Apelación presentada
Después de presentar una apelación contra la severidad del castigo (32.000 euros), el Sparta retiraba su protesta cuando, de nuevo, sus aficionados repetían su actitud en Suiza durante el encuentro de la segunda jornada ante el FC Thun. “El organismo de la UEFA nos castigará de nuevo en un futuro próximo, por desórdenes públicos, por lo que no nos quisimos arriesgar a sufrir un aumento en el castigo original. Esto podría haber significado el cierre del estadio entero para el choque ante el Arsenal”, comentaba el directivo del Sparta Dušan Svoboda.

Sin hooligans
Para el encuentro ante el Arsenal, las medidas de la UEFA tuvieron un gran impacto. Quizá el más considerable, la sección del estadio conocida como el kotel (la caldera), lugar donde se congregan los hooligans del Sparta, estuvo cerrada para el encuentro del martes, y no hubo ningún abucheo hacia los jugadores negros del Arsenal. También, como parte de la ‘Action Week’, organizada por la FARE (Fútbol Contra el Racismo en Europa), que coincidía en el tiempo con el encuentro ante el Arsenal, se distribuyó propaganda recordando a los aficionados que el racismo le había costado al Sparta mucho dinero y poco apoyo, y se anunciaron por megafonía varios avisos condenando al racismo, todo ello antes de dar comienzo al encuentro.

Objetivos del racismo
El abuso racista no es un fenómeno nuevo en el Sparta o en el fútbol checo en general. En una sociedad en la que, hasta hace relativamente poco, se aislaba lo multicultural, los jugadores negros, a menudo, eran el objetivo de los abusos raciales, tanto en la liga nacional como en la competición europea. La estrella liberiana George Weah fue objeto de burla por parte de varios aficionados del Sparta en 1995, jugando un partido de Copa de la UEFA en Praga ante el AC Milan. En 2001, la UEFA castigaba al club checo cuando algunos aficionados comenzaron a mofarse del ariete brasileño del FC Spartak Moskva Robson da Silva durante un encuentro de la Liga de Campeones. Entonces, la multa de 35.000 euros se convertía en la más elevada contra un club europeo por circunstancias relacionadas con el racismo.

Medida radical
Conscientes de que el problema no va a desaparecer de la noche a la mañana, el Sparta ha dado ahora un paso valiente y radical, al no pedir entradas para el siguiente partido de Liga de Campeones en Londres. “El Sparta ha decidido no ofrecer a ningún aficionado entradas para el encuentro contra el Arsenal en Londres, y pensamos hacer lo mismo en el choque ante el Ajax en Ámsterdam”, confirmaba la portavoz del club checo, Lenka Raková.

“Muy embarazoso”
El nuevo entrenador del Sparta, Stanislav Griga, se ha unido a la condena del comportamiento de ciertos aficionados. “Es realmente muy triste que cosas como éstas pasen en el siglo XXI. Lo encuentro muy embarazoso. No son verdaderos aficionados del Sparta los que hacen esto, porque los verdaderos aficionados no quieren dañar a nuestro club. Es parecido a anotar un gol en propia meta”.

Blažek, en desacuerdo
El guardameta Jaromír Blažek se ha unido también a esta desaprobación, pero el internacional checo es algo pesimista sobre las posibilidades de mantener el racismo fuera de los estadios a largo plazo. “Tengo miedo de que estas cosas sigan igual en un futuro”, comentaba el cancerbero del Sparta.

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