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Ľuboš Micheľ, encantado de arbitrar la final

Arbitraje

El árbitro eslovaco ha explicado a uefa.com la emoción que siente por ser quien dirija el partido decisivo de la UEFA Champions League entre Manchester United FC y Chelsea FC en Moscú.

Ľuboš Micheľ, encantado de arbitrar la final
Ľuboš Micheľ, encantado de arbitrar la final ©Getty Images

Segunda final
Esta será la segunda gran final de competición de clubes que arbitre el eslovaco, que cumplió 40 años el pasado viernes. Micheľ dirigió la final de la Copa de la UEFA entre Celtic FC y FC Porto en Sevilla en 2003, así que tiene experiencia de primera mano de lo que son estos especiales duelos europeos.

La experiencia ayudará
"Creo que la experiencia ayudará, incluso si es un partido diferente. La final siempre es un partido especial, los equipos han estado jugando toda la temporada y están cerca de ganar el trofeo, así que es cierto que el árbitro tiene una responsabilidad especial", dijo Micheľ  a uefa.com.

Debut en los ochenta
Micheľ , nacido en Stropkov, hizo su debut en el arbitraje en 1987. En 1993, se graduó en la primera división eslovaca, y en noviembre de ese año, hizo su debut internacional. Fue como árbitro a los Juegos Olímpicos de Sydney, y dirigió la final de la Copa Confederaciones de 2005 entre Brasil y Argentina.

Sentimiento de alegría
La riqueza de su experiencia pasada no ha disminuido su entusiasmo por haber sido elegido para arbitrar en Moscú por el Comité de Arbitraje de la UEFA. "Es el sueño de todo árbitro, cuando te enteras de la noticia hay un sentimiento de alegría. Es un sentimiento muy emotivo, porque has sido elegido para un partido como este. Más tarde, lo empiezas a pensar de forma más racional, y empiezas a preparar el partido", comentó Michel'.

Dura preparación
La preparación, como es lógico, ha sido dura para Michel', que fue miembro del equipo de árbitros en la UEFA EURO 2004 en Portugal y en la Copa Mundial de la FIFA de 2006 en Alemania. "He estado desarrollando mi plan de entrenamiento y he hecho algunos preparativos tácticos, viendo los últimos partidos en los que se han enfrentado ambos equipos, para tener en cuenta cuáles son sus tácticas y la conducta sus jugadores en el campo", dijo el eslovaco.

Un trabajo normal
Será un trabajo normal sabiendo la relación profesional entre Micheľ  y sus dos árbitros asistentes y compatriotas, Roman Slysko y Martin Balko, de 34 y 36 años de edad respectivamente, y otro eslovaco como es el cuarto árbitro Vladimir Hrinak de 44 años. "Estamos como siempre. Conozco a mis compañeros desde hace muchos años, tenemos procedimientos estándar. No habrá cosas raras, no habrá música, ni silencio, solo hablaremos y nos prepararemos", comentó el árbitro de la final.

Pensamientos en el último minuto
Con los equipos colocados justo antes del partido, Micheľ dejará que sus pensamientos fluyan libremente. "Pensaré en mi hijo y mi mujer. Pensaré en la gente que me ha ayudado en mi carrera, la gente que me descubrió como árbitro, en mis padres y mi familia. Después, en cuanto pisas el césped, solo te concentras en el partido".

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