La disciplina férrea da alas al Oţelul en Rumanía
miércoles, 17 de noviembre de 2010
Resumen del artículo
El sorprendente líder de la liga rumana se medirá este fin de semana al Timişoara, segundo clasificado, aunque su entrenador Dorinel Munteanu advirtió: "Nadie tiene permitido hablar sobre el título".
Article top media content
Cuerpo del artículo
Decir que es una sorpresa que el FC Oţelul Galaţi ocupe el liderato de la clasificación en Rumanía es casi un eufemismo. Pero el equipo rumano depende del talento de su cantera, es uno de los cuatro equipos de los 18 de la Liga I sin iluminación artificial en su estadio, y tiene uno de los presupuestos más bajos de la división, tan bajo que el capitán Gabriel Paraschiv y varios de sus compañeros se ofrecieron a recortar sus salarios para ayudar al club durante la recesión económica global.
Sin embargo, a través de una combinación de modestia y un prodigioso esfuerzo, el conjunto dirigido por el jugador con el mayor número de internacionalidades con Rumanía, Dorinel Munteanu, ha tomado la iniciativa ganando diez de sus 15 partidos de liga, tres más que cualquier otro equipo. Aun así, en un movimiento que refleja el sorpresivo título del FC Unirea Urziceni en 2009, en el líder se niegan a discutir sobre sus posibilidades de título.
"Nadie está autorizado a hablar sobre el título", reiteró Munteanu, ex centrocampista con 134 encuentros con la selección rumana. "Hay un largo camino por recorrer. Tenemos que vivir el momento, centrarnos en el próximo partido y conseguir tantos puntos como sea posible. La clave es la continuidad, la estabilidad y el trabajo duro. Espero que al final de la temporada seamos apreciados por lo que hacemos".
Desde los bancos del Danubio en el este de Rumanía, Oţelul, que litaralmente significa 'acero', ha tenido poco reconocimiento en forma de títulos desde su fundación en 1964: ninguna liga ni copa de Rumanía. Su mejor clasificación en la máxima categoría fue la sexta plaza lograda en la campaña 2006/07, además de que la gran mayoría de los jugadores de su plantilla no han logrado títulos ni experiencias de éxito con otros clubes.
Incluso, 15 de los jugadores de Munteanu han llegado al equipo desde las categorías inferiores o cuando aún eran adolescentes, y eso ha hecho posible que el técnico de 42 años, ex jugador de 1. FC Köln y VfL Wolfsburg, haya podido moldear a los futbolistas bajo su propia disciplina y su método sin pretenciones.
El Oţelul no tiene grandes estrellas, sólo el capitán Paraschiv y el central Sergiu Costin eran conocidos en Rumanía antes de ahora, pero su talento está ganando interés rápidamente. El seleccionador nacional Răzvan Lucescu convocó por primera vez con la selección al defensa Cornel Râpă, de 20 años, y al lateral izquierdo convertido en centrocampista Silviu Ilie, de 22, para el partido amistoso ante Rumanía de esta semana.
Con los dos equipos grandes de Bucarest tratando de reaccionar (el FC Rapid Bucureşti es el mejor en tercera posición), la gran prueba del Oţelul llega este domingo con la visita al imbatido FC Timişoara, que es segundo. Los dos últimos empates del Oţelul hacen pensar que el equipo está cansado cuando solo faltan cuatro partidos para el parón invernal, así que Munteanu pedirá un último esfuerzo a sus hombres.
El presidente del equipo, Marius Stan, que fue jugador en su día, sabe que el éxito va acompañado de la presión. "Estoy seguro que habrá gente que nos preste atención. Por eso será más complicado para nosotros", comentó.