Decisiones fácticas
Aquí nos ocupamos de decisiones de hecho, más que de criterio. O bien el balón estaba fuera de juego o no lo estaba. O bien la infracción se produjo dentro del área de penalti o fuera de ella. Cuando las imágenes responden a la pregunta, el VAR informa al árbitro y la decisión se corrige sin necesidad de una revisión sobre el terreno de juego.
Existen ciertas situaciones objetivas o fácticas en las que el VAR siempre debe intervenir y, en la mayoría de los casos, el árbitro modificará la decisión original sin necesidad de una revisión sobre el terreno de juego. Entre ellas se incluyen:
- Un fuera de juego previo a un gol, un penalti o una tarjeta roja (por impedir una ocasión clara de gol (DOGSO) o una segunda tarjeta amarilla por detener un ataque prometedor) en el que un atacante en posición de fuera de juego toca o juega el balón durante la jugada previa (vídeo 1 a continuación).
- Si el balón ha salido del terreno de juego durante la jugada previa a un gol, un penalti o una tarjeta roja
- Una situación en la que el goleador toca el balón con la mano o el brazo inmediatamente antes de marcar un gol, aunque sea de forma accidental (vídeos 2 y 3)
- Si una infracción sancionada con un tiro libre directo se produce dentro o fuera del área de penalti (vídeo 4)
- Un córner claramente concedido por error, siempre que la decisión pueda modificarse sin retrasar la reanudación del juego (vídeo 5)
- Una infracción por intrusión del portero en un penalti (vídeo 6)
- Un doble toque del lanzador del penalti (vídeo 7)
- Un jugador que se adentra en el área durante un penalti y, a continuación, toca el balón (vídeos 8, 9, 10 y 11)
La justificación
La mayoría de las intervenciones del VAR se basan en la interpretación, por lo que el árbitro acude al monitor y vuelve a revisar la jugada. Las situaciones fácticas no funcionan así. El árbitro no tiene nada que sopesar, por lo que una segunda revisión no aportaría nada nuevo. El VAR determina lo que ha ocurrido, informa al árbitro y se modifica la decisión. Esta es la razón por la que este tipo de intervención es rápida y rara vez controvertida.
El fuera de juego ilustra bien la diferencia. Cuando un delantero en posición de fuera de juego toca el balón, el árbitro no tiene nada que sopesar. O bien estaba en posición de fuera de juego o no lo estaba, y o bien tocó el balón o no lo tocó. La decisión se corrige sin necesidad de revisión en el terreno de juego. Cuando el delantero no toca el balón y la cuestión es si interfirió con un rival, eso es una cuestión de criterio. El árbitro se dirige al monitor para volver a ver la jugada.