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Encantado con el retorno a Moscú

Nicolas Anelka destacó que la derrota en la final de la Champions 2008 quedó ya en el olvido tras vencer en el mismo estadio al Spartak gracias a un gol suyo.

Nicolas Anelka celebra el segundo gol del Chelsea en Moscú
Nicolas Anelka celebra el segundo gol del Chelsea en Moscú ©Getty Images

Después de haber anotado un gol en la victoria del Chelsea FC por 0-2 ante el FC Spartak Moskva, Nicolas Anelka declaró que su equipo había desterrado por fin los malos recuerdos de su anterior visita al Luzhniki Stadion en la final de la UEFA Champions League de 2008.

La única aparición del Chelsea en una final del torneo llegó en el estadio de Moscú en 2008, cuando perdió ante el Manchester United FC tras una emocionante tanda de penaltis. Sin embargo, esta vez no se repitió esa decepción, y los goles de Yuri Zhirkov y Anelka llevaron al conjunto inglés a sumar tres victorias en otros tantos encuentros en la fase de grupos, y a quedar con tres puntos más que el Spartak en el liderato del Grupo F.

Para Anelka, que falló su lanzamiento durante la decisiva tanda de penaltis, la derrota en la final del Chelsea no tiene nada que ver con este partido ante el Spartak. "Sabemos lo que ocurrió aquí hace dos o tres años , pero eso ya no importa. Es algo del pasado. Vinimos aquí para jugar nuestro fútbol y ganar el partido, y eso es lo que hicimos", dijo el jugador francés.

Este fue un feliz retorno a la capital rusa para Zhirkov, que jugó como local en este estadio durante cinco temporadas y media cuando estuvo en el gran rival del Spartak, el PFC Cska Moskva. Mientras que Anelka pudo celebrar la consecución de su gol número 50 con el Chelsea, el tanto inicial de Zhirkov fue el primero para él desde que llegó al equipo en 2009 procedente del CSKA. "Zhirkov jugaba en su país y ha demostrado su calidad y por qué está jugando en un club como el Chelsea", añadió Anelka.

El Spartak afrontó el partido tratando de sorprender a un Chelsea plagado de lesiones, pero a pesar de jugar un fútbol elegante, sólo pudo probar a Petr Čech con disparos desde lejos. Además, el habitualmente efectivo juego por los costados de Dmitri Kombarov y Aiden McGeady fue eclipsado por la gran actuación defensiva de John Terry y Branislav Ivanović, y el equipo ruso echó en falta la ausencia de su capitán Alex, que no pudo disputar el choque por lesión. McGeady comentó precisamente esto: "No tener a un jugador como Alex siempre te dificulta las cosas".

Ambos equipos volverán a enfrentarse en Stamford Bridge el 3 de noviembre, cuando el Chelsea podría certificar su presencia en los octavos de final a falta de dos jornadas para el final, y Anelka analizó la razón por la cuál a pesar de las lesiones, el equipo de Londres no ha perdido el ritmo ni en Europa ni en la Premier League. "Tenemos una gran plantilla y algunos jugadores magníficos, e incluso cuando nos falta algún jugador importante, tenemos calidad en el banquillo, tal y como demostramos hoy", expresó el delantero galo.