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La debacle de Heynckes da fe a Madrid y Barça

"Fue el peor momento de mi carrera", dijo el entrenador del Bayern cuando durante su etapa como técnico del Borussia Mönchengladbach en 1985 su equipo desperdició una renta de 5-1 en el Bernabéu y quedó eliminado. 

Jupp Heynckes sufrió la peor noche de su carrera cuando defendió una renta de cuatro goles ante el Real Madrid
Jupp Heynckes sufrió la peor noche de su carrera cuando defendió una renta de cuatro goles ante el Real Madrid ©Getty Images

El FC Bayern München se medirá a domicilio al FC Barcelona para defender su ventaja de 4-0 en las semifinales de la UEFA Champions League, pero el entrenador del campeón alemán Jupp Heynckes conoce mejor que nadie la experiencia amarga de desperdiciar una ventaja tan grande del partido de ida y quedar eliminado.

El 27 de noviembre de 1985, Heynckes fue el entrenador del VfL Borussia Mönchengladbach que venció al Real Madrid CF por 5-1 en Alemania en el partido de ida de una eliminatoria de tercera ronda de la Copa de la UEFA. Sin embargo, el gol a domicilio logrado por Rafael Gordillo acabó siendo el más decisivo de esa noche, ya que el Madrid de Luis Molowny remontó la eliminatoria con un triunfo por 4-0 en el Santiago Bernabéu el 11 de diciembre. El Madrid superó esa eliminatoria por el valor doble del gol logrado en campo contrario y acabó levantando el trofeo por segunda temporada consecutiva al vencer al 1. FC Köln en la final por un marcador global de 5-3.

"Fue el peor momento de mi carrera. Ya no quería ser entrenador de fútbol. Deberíamos haber ganado el partido de ida por 7-1, pero un jugador que no voy a nombrar tuvo dos claras ocasiones de gol y no pensó en sus compañeros. Después perdimos por 4-0 en Madrid y quedamos eliminados. Así que pensé: ahora tienes que dejar de ser entrenador. Fue peor que las amenazas de muerte que recibí más tarde en mi carrera", recordó Heynckes.

Comprensiblemente, la respuesta de los jugadores del Madrid tras ese resultado fue mucho más positiva. Después del encuentro, el centrocampista Juanito dijo: "Tuvimos una fe increíble. Dijimos allí que todavía podíamos eliminarles. José Antonio Camacho y yo fuimos los primeros en decirlo".

"Ellos tuvieron nueve ocasiones en Alemania y las aprovecharon para hacer cinco goles, algunos de ellos a causa de la buena suerte o de grandes definiciones. Sabíamos que nosotros teníamos que hacer algo similar aquí. De nuestras ocho ocasiones, marcamos cuatro goles y logramos eliminarles. Cuando teníamos una ventaja de tres goles tras los tantos de Santillana, Butragueño y Valdano, y con el apoyo de jugadores como Maceda, Míchel y yo, pudimos atacar de forma constante por todos los lados, e hicimos mucho daño", explicó.

En comparación, el equipo de José Mourinho 'solo' tiene que remontar tres goles en contra ante el Borussia Dormtund el martes, y tal y como recordó recientemente, Jorge Valdano sabe que el Madrid suele responder cuando necesita grandes remontadas. "En aquellos día sufrimos grandes derrotas fuera de casa. Eso significaba que en los partidos de vuelta teníamos que ganar de cuatro o cinco goles. Nuestros aficionados tenían una fe increíble en nosotros, una fe que a veces parecía exagerada teniendo en cuenta los resultados con los que afrontábamos los partidos de vuelta. Generaban una intensa presión que nos ponía eufóricos, y daba miedo a los equipos rivales. Solíamos llamarlo 'el miedo escénico del Bernabéu'", rememoró el que fuera jugador y después entrenador del Real Madrid.

El Borussia de Jürgen Klopp intentará evitar que se produzca esa situación, mientras que Heynckes espera desterrar los fantasmas del pasado este miércoles. "Realmente dije que lo dejaría. Me senté y escribí una carta a mi asistente Wolf Werner. Todavía tengo esa carta hoy en día. La leí recientemente, y fue bastante deprimente. Después el sábado siguiente jugamos ante el Schalke. ¿Saben lo que hice? Por primera vez no dije ni una palabra a mi equipo. Escribí la alineación en una pizarra. Todos se sentaron frente a mí a las once en la reunión del equipo esperando a que yo hablara. Simplemente dije: 'Vosotros lo sabéis todo mejor que yo'", el partido terminó 2-2, pero los chicos se dejaron el alma.