Ibrahimović acude al rescate

VfB Stuttgart - FC Barcelona 1-1 Los azulgranas sufrieron mucho en la primera parte pero un tanto del sueco deja al Barça con claras opciones para la vuelta.

A pesar de los seis títulos logrados con su equipo en los últimos doce meses y de la enorme cantidad de galardones individuales recibidos, el argentino no se cansa de ganar.

El FC Barcelona se estrenó en los octavos de final de la UEFA Champions League con un empate a uno a domicilio ante el VfB Stuttgart. El equipo alemán fue muy superior en el primer tiempo y se colocó por delante con un gran cabezazo de Cacau, pero tras la reanudación el partido cambió completamente, el Barça carburó y Zlatan Ibrahimović firmó el empate tras un rechace. Barcelona vivirá el partido de vuelta de estos octavos de final el próximo 17 de marzo.

Josep Guardiola, un maestro a la hora de esconder sus cartas en la alineación, sorprendió a todos con la inclusión en el once de Xavi Hernández, lesionado la última semana. No tan llamativa fue la presencia de Ibrahimović, cuya participación se daba por segura. Con todo, y a pesar de la inclusión de sus hombres más habituales, Guardiola apostó por dos hombres más físicos en el centro del campo como Sergio Busquets y Yaya Touré para detener la maquinaria germana. Arriba, acompañando al delantero sueco, estuvieron Lionel Messi y Andrés Iniesta. Por parte del bando local Christian Gross tampoco reservó ninguna bala y apostó de inicio por sus mejores hombres como Pavel Pogrebnyak, Cacau, Aleksandr Hleb o Sami Khedira.

Como no podía ser de otra forma, el vigente campeón comenzó a mover el balón de la mano de su timón Xavi, pero la intensa presión del Stuttgart impidió que se sintiera cómodo. No fue hasta el minuto 5 cuando pisó la portería rival con una internada de Messi sin repercusiones. Todo parecía seguir el guión previsto por Guardiola, pero el Stuttgart demostró la buena dinámica iniciada con Gross gracias a varias embestidas que hicieron temblar los cimientos de la zaga azulgrana, un tanto despistada en estos primeros compases.

Debido al trabajo defensivo local, el Barça giró su juego hacia los destellos de sus mejores jugadores. El Stuttgart siguió con un gran despliegue físico, en especial de su centro del campo y de sus delanteros, muy activos en tareas defensivas sin desdeñar la portería rival. Las internadas de Cristian Molinaro en la banda izquierda hicieron mella en el Barcelona, que mediado el primer tiempo se colocó por debajo en el marcador. Un centro de Timo Gebhart desde la derecha fue rematado de forma impecable por Cacau en el 25' para estrenar el marcador en el VfB Arena.

El tanto no espabiló el Barcelona, que continuó dormido en este primer tiempo, algo que casi se tradujo en el segundo gol. Una milagrosa intervención de Carles Puyol y una buena intervención de Víctor Valdés, ambas con Cacau de protagonista, salvaron a un Barcelona que comenzó a pedir a gritos el final de la primera parte. Sólo una jugada individual de Messi metió miedo a los locales, ya su disparo en el 39' fue detenido con cierta fortuna por Jens Lehmann y el palo.

El descanso funcionó como punto de inflexión para el Barcelona, que continuó el plan previsto aunque con una mayor libertad de movimientos para Messi. Además, como el juego de toque no daba réditos a los azulgranas probaron con el juego directo. Y fue gracias a un balón colgado hacia Ibrahimović como el sueco logró empatar el encuentro tras aprovechar dentro del área un rechace de Lehmann en el 52'. Con el empate el partido cambió y Guardiola, lejos de conservar el resultado, introdujo en el campo a Thierry Henry en detrimento de Touré.

A partir de entonces el Barcelona avanzó metros y comenzó a tocar el esférico cerca del área rival, algo impensable en el primer tiempo. La presencia de Iniesta en el centro del campo, dio más control y mordiente a los azulgranas, que empezaron a creer en la victoria. En el 68' de nuevo Ibrahimović pudo añadir el segundo tanto pero su remate fue desviado a saque de esquina por Molinaro.

La presencia ofensiva del Stuttgart se fue diluyendo debido a su intenso esfuerzo, mientras el Barça, ya en los últimos compases, comenzó a ver con buenos ojos un empate a domicilio, un resultado propicio para el partido vuelta. No obstante el vigente campeón ya sabe que tendrá que aplicarse al máximo si quiere estar en la siguiente ronda.

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