Adrián, el héroe que lleva a Bucarest

Valencia CF – Club Atlético de Madrid 0-1 (Global 2-5)
Un tanto del delantero rojiblanco decide un encuentro y el pase a la final para un Atlético que sufrió de lo lindo en la primera mitad.

Adrián, el héroe que lleva a Bucarest
Adrián, el héroe que lleva a Bucarest ©UEFA.com

El Club Atlético de Madrid se ha clasificado para la gran final de la UEFA Europa League después de ganar 0-1 al Valencia CF en el encuentro de vuelta de semifinales de la UEFA Europa League gracias a un gol de Adrián López. El conjunto 'ché' hizo una gran primera mitad, en la que embotelló a su rival en su área, pero en la que adoleció de esa suerte necesaria en el remate. En el segundo periodo, dos minutos trágicos con la lesión de Sergio Canales y el gol de Adrián López dejaron sin opciones a los de Unai Emery, a los que les pesó el resultado de la ida.

Mientras que Diego Simeone repetía el equipo de la ida con una salvedad de la entrada de Tiago por Gabi, en el Valencia Unai Emery apostaba por el once que ganó el domingo en Liga con Diego Alves en la portería. El equipo local lanzado por una afición entregada se fue en busca de la portería del belga Thibaut Courtois, pero con mucho corazón y poco acierto no era capaz de superar a un Atlético muy bien plantado.

Por las dos bandas y con constantes subidas tanto de Jordi Alba y Antonio Barragán los de Emery intentaban poner en apuros a la zaga colchonera, aunque la respuesta de ésta era de matrícula. El primer aviso serio llegó en el minuto 21 tras un saque de esquina al borde del área para que Sofiane Feghouli le pegara de primera y el balón, por partida doble, lo tocara Jonas y obligara a Courtois a una gran intervención.

La ocasión destapó al mejor Valencia y Feghouli y Roberto Soldado volvieron a poner en apuros a una muy sólida zaga visitante. El paso de los minutos ponía al Valencia más cerca del objetivo ante un Atlético que se limitaba a defender y donde sus 'jugones' Diego y Arda Turan eran meros espectadores viendo como sufría su equipo. Y es que una tras otras se sucedían las llegadas locales ante un rival que se defendía, pero que no pasaba del centro del campo con el balón controlado.

Sergio Canales, escorado, disparaba a los pies de Courtois en el 40', antes de que los colchoneros avisaran con una contra de Arda que vio como Diego Alves llegaba antes al balón cuando Falcao se disponía a rematar con todo a favor. Hasta el descanso lo siguió intentando el Valencia, con un colosal Jordi Alba entrando una y otra vez por la izquierda.

En la segunda parte el guión era el mismo, aunque el 'Cholo' Simeone había dado entrada a Gabi por Mario Suárez buscando algo más de control de balón, de lo cual adolecía su equipo. Emery tampoco lo veía claro y daba entrada a Aritz Aduriz por Jonas justo poco antes de que el francés Jérémy Mathieu reemplazara a un Canales lesionado de muy mala pinta.

El cúmulo de la mala suerte se culminó en el minuto 60 cuando Diego vio el desmarque de Adrián López, y el asturiano aprovechó la primera de su equipo sacándose un gran disparo desde dentro del área que batió a Diego Alves, haciendo su octavo gol en 14 partidos esta temporada en la competición continental. Se ponía muy cuesta arriba la eliminatoria para el Valencia. El Atlético se empezó a mover a su anchas, aprovechando el golpe moral que había sido el tanto. Falcao pudo hacer el segundo poco después y por partida doble, pero en ambas ocasiones se encontró con Diego Alves.

El Valencia estaba hundido, viéndose ya sin opciones y el Atlético lo aprovechó para hacerse con el mando del encuentro. La desilusión se había instalado en el juego 'ché' y sus opciones de crear peligro ante un ya muy cómodo rival eran espejismos. Después de una jugada embarullada, Tiago fue expulsado y el Valencia buscó un último arreón  que diera algo de vida, pero el partido de ida y la falta de suerte en la primera mitad pesó mucho en un Valencia muy voluntarioso pero que acabó pagando las ventajas dadas al rival. El Atlético se las verá en la gran final de la UEFA Europa League del próximo 9 de mayo en Bucarest al Athletic Club en una final plena española.