Turín, tierra blanquirroja de adopción

Hace exactamente un año, el Sevilla alzó su tercer entorchado de la segunda competición continental tras superar en los penaltis al Benfica en la agónica final del Juventus Stadium.

Turín, tierra blanquirroja de adopción ©UEFA.com

Vivir una final europea siempre queda en el recuerdo de los aficionados. Desplazamiento ataviado con los colores de tu equipo y una visita apresurada a la ciudad afortunada en la que sólo importa un monumento, el estadio. Durante la mañana del miércoles 14 de mayo de 2014, en la que el sol apretaba con los Alpes de fondo, los aledaños del Juventus Stadium se iban llenando de aficionados del Sevilla FC y el SL Benfica conforme se acercaban las 20:45 HEC.

Los blanquirrojos llegaban con un currículum inmaculado tras sus dos finales jugadas con triunfo en la Copa de la UEFA, mientras que los encarnados querían romper la maldición de Béla Guttmann, que desde 1962 había dejado siete finales perdidas en Europa sin triunfo alguno.

El precioso, y novedoso, coliseo juventino fue una fiesta en los minutos previos al partido: cánticos, tifo y bufandas al viento. Ya con la final de la UEFA Europa League 2013/14 en juego afloraron los nervios. En la retina quedaban las citas de Eindhoven (0-4 al Middlesbrough FC) y Glasgow (triunfo en los penaltis tras el 2-2 contra el RCD Espanyol). El cuadro de Unai Emery sufrió, tuvo que tirar de su habitual forma de disfrutar sobre el alambre para terminar estallando de alegría.

Se acabaron los 90 minutos y se tuvo que recurrir a los 30 de la prórroga. Allí, al contrario que en Eindhoven ante el Espanyol, no hubo goles, pero sí mucha emoción. En el minuto 104 entró Kevin Gameiro, que a la postre sería vital en la conquista.

No hubo tiempo para más, todo se iba a decidir en la tanda de penaltis. El título de la UEFA Europa League 2013/14 se iba a decidir desde los once metros. Los lanzamientos fatídicos se iban a realizar en la portería del Sevilla, y nada se torció. Lima inició la serie con gol para el Benfica y Carlos Bacca igualó. En ese momento apareció Beto, que paró ante Óscar Cardozo, algo que repitió en el tercer lanzamiento, frente a Rodrigo. Entre tanto, Stéphane Mbia y Coke hicieron los deberes para llegar al 3-1 tras los tres primeros lanzamientos. Luisão le dio vida a los de Jorge Jesus haciendo logrando el 3-2, pero Gameiro selló el triunfo con el pleno desde el punto de penalti para los suyos.

Felix Brych decretó el final del partido y comenzó la fiesta del Sevilla FC. Tercera final y tercer título para igualar a la Juventus, FC Internazionale Milano y Liverpool FC en la competición. El 14 de mayo de 2014 entró en el libro de oro del club. Turín ya tiene un rincón blanquirrojo en algún lugar a los pies de los Alpes. Cosas del destino, el siguiente 14 de mayo puede celebrarse el primer aniversario de dicho título con una noticia inmejorable, el pase a la final de la presente edición.