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Análisis de rendimiento de la Europa League: cómo los ajustes tácticos de Unai Emery dieron lugar a una lección magistral en Europa

El observador técnico de la UEFA, Willi Ruttensteiner, analiza las decisiones clave del entrenador del Aston Villa, Unai Emery, en la victoria decisiva de la semifinal de la UEFA Europa League contra el Nottingham Forest.

Unai Emery has reached a sixth Europa League final as a coach
Unai Emery has reached a sixth Europa League final as a coach AFP via Getty Images

Tras perder por 1-0 en el partido de ida de las semifinales de la UEFA Europa League, el Aston Villa necesitaba una actuación controlada pero agresiva para remontar ante el Nottingham Forest y clasificarse para su primera final europea desde 1982.

Por su parte, el Forest aspiraba a alcanzar su primera final continental desde que se alzó con la Copa de Europa en 1980. Lo que siguió fue una exhibición que resumía todo aquello en lo que el entrenador del Villa, Unai Emery, ha basado su reputación: una preparación meticulosa, capacidad de adaptación táctica y una impresionante mentalidad competitiva.

Así vivimos el Aston Villa - Forest 4-0

Como señaló el observador técnico de la UEFA, Willi Ruttensteiner: “Comenzó desde el primer minuto: fue un plan de juego excelente por parte de Emery. Se adaptó al equipo del Forest y al partido. La mentalidad de ganar este partido desde el primer minuto fue impresionante, y quedó igualmente clara tanto para el equipo como para todas las personas involucradas”. De hecho, esto ya se comentó en nuestro anterior artículo de análisis de la Europa League.

Experiencia y ajustes tácticos

La experiencia de Emery en Europa no tiene parangón. Con cuatro títulos de la Europa League en su haber, ha demostrado en repetidas ocasiones su capacidad para adaptar sus estrategias a las eliminatorias a doble partido. Contra el Forest, combinó su propia experiencia con uno de los once titulares más veteranos que ha alineado el Villa en los últimos años.

La media de edad del equipo era de 29 años y 329 días, lo que lo convierte en el equipo más veterano del club en un partido eliminatorio importante desde 2001. Incluso Morgan Rogers, de 23 años y el titular más joven, cuenta ya con una considerable experiencia en competiciones de alto nivel.

Ruttensteiner también destacó la importancia de Emiliano Martínez bajo los palos: “Fue un líder sobre el terreno de juego y estuvo realmente magnífico desde el primer hasta el último minuto. No solo por sus grandes paradas, sino porque aportó seguridad durante todo el partido”.

Análisis táctico: los ajustes tácticos de Emery

Como se puede ver en el vídeo anterior, la formación 4-4-1-1 del Forest causó problemas al Villa en el partido de ida, sobre todo gracias a la actuación de Igor Jesus, que se movía entre líneas por detrás del delantero centro.

Ruttensteiner explicó por qué este puesto es tan difícil de defender: “Sabiendo que el Nottingham Forest juega con un 4-4-1-1, siempre resulta complicado saber quién se encarga de marcar al jugador que se sitúa detrás del delantero centro”.

En el partido de vuelta, Emery alineó a Victor Lindelöf como mediocampista defensivo. Lindelöf había jugado principalmente como defensa central o en una defensa de cuatro convencional a lo largo de la temporada, pero en esta ocasión Emery lo utilizó como pantalla defensiva delante de la zaga.

Ruttensteiner elogió la decisión: “Emery sorprendió con la elección de Lindelöf y, visto en retrospectiva, resultó ser una excelente jugada táctica. Lindelöf actuó como un clásico mediocampista defensivo delante de la zaga, leyendo y anticipando muy bien el juego”.

"Cuando no tenía la posesión, cerraba el centro del campo con inteligencia y neutralizaba en gran medida a Igor Jesus, que jugaba por detrás del delantero centro. Además, cada vez que uno de los centrales se desplazaba hacia la banda, sabía cómo cubrir y ocupar el espacio que quedaba libre".

Lindelöf terminó con tres intercepciones, más que cualquier otro jugador del Villa.

El posicionamiento de Lindelöf para apoyar a la defensa

• Impidió que el Forest encontrara a su delantero de apoyo entre líneas
• Cubría el espacio cada vez que los centrales del Villa subían a participar en el juego

Uno de los puntos fuertes del Forest es su capacidad para lanzar contraataques rápidos tras recuperar la posesión. La respuesta de Emery fue una presión inmediata y coordinada en el momento en que el Villa perdió el balón.

Ruttensteiner destacó la eficacia con la que el Villa neutralizó esta amenaza: “La presión en contraataque fue excelente. Enseguida había uno o dos jugadores cerca del balón, presionando y marcando al hombre por detrás, por lo que al Nottingham Forest no le fue posible desarrollar su habitual juego de transición”.

Cada vez que se desarrollaban los ataques, quedaban suficientes jugadores en posición para reducir el espacio alrededor del balón, marcar a los jugadores del Forest más cercanos y evitar los pases en profundidad. Esta estructura permitió al Villa recuperar la posesión en zonas adelantadas del campo y mantener la presión.

Y lo que es igual de importante, generó oportunidades de ataque. Tres de los cuatro goles del Villa surgieron de recuperaciones de balón y transiciones rápidas, lo que permitió convertir la organización defensiva en impulso ofensivo.

La estructura ofensiva permite que destaquen las individualidades

La estructura ofensiva del Villa se basaba en un 4-2-3-1 nominal, pero cuando tenía la posesión solía transformarse en un 3-2-5 o un 2-3-5. Tal y como describió Ruttensteiner: “Estructuralmente, eran muy fluidos y directos en posesión (la formación base era un 4-2-3-1 que a menudo se transformaba en un 3-2-5 o un 2-3-5 en ataque)”. Esta organización se puede observar en el gráfico que aparece a continuación.

Esa formación permitió al Aston Villa:

• Un doble pivote que garantiza las transiciones
• Centrocampistas ofensivos que se colocan en el centro del campo
• Laterales que ofrecen profundidas
• Presión y agresividad tras perder la posesión

Uno de los objetivos clave del Villa era obligar al bloque defensivo del Forest a tomar decisiones imposibles. Ruttensteiner explicó: “El Villa gestionó muy bien los espacios en posesión del balón. Los delanteros jugaban por el centro, Emiliano Buendía se incorporaba desde la izquierda, John McGinn ocupaba el espacio interior derecho y Lucas Digne mantenía la amplitud en la banda”.

"Eso obligó al Forest a abrirse en horizontal. En cuanto el Forest se replegó para frenar las jugadas por el centro, Lucas Digne tuvo espacio para avanzar por la banda".

Como consecuencia, el Villa tuvo entonces la posibilidad de atacar tanto por el interior como por el exterior, lo que impidió que el Forest se organizara en un bloque compacto.

Ruttensteiner destacó que la actuación de John McGinn fue un ejemplo perfecto de cómo Emery utiliza a los centrocampistas para atacar los espacios en profundidad: "El Villa creó repetidamente superioridades numéricas entre líneas (situaciones de 2 contra 1, 3 contra 2 y 4 contra 3). John McGinn se desmarcaba constantemente hacia dentro y ocupaba el espacio intermedio en lugar de pegarse a la banda. Sus carreras tardías hacia el área fueron patrones clásicos de Emery. Sus dos goles se produjeron porque partió más retrasado y atacó los espacios tras el colapso del centro del campo del Forest".

Al partir desde posiciones más retrasadas, McGinn evitó el marcaje estrecho y llegó al área en el momento justo. Estos movimientos retrasados son difíciles de seguir, ya que los defensas se ven atraídos de forma natural hacia el jugador que lleva el balón inicialmente y hacia los delanteros centrales.

Si McGinn fue el motor del equipo, Buendía fue el jugador que articuló los ataques del Villa. Ruttensteiner afirmó: “Buendía fue el enlace clave y el creador en la posesión del balón, jugando como un número 10 libre. Desempeñó un papel decisivo en el primer gol gracias a su extraordinaria calidad individual y transformó el penalti del segundo con serenidad y fortaleza mental”.

"Jugó con inteligencia entre líneas, recibiendo el balón de espaldas y combinándose en espacios reducidos. Lo entendió a la perfección, desplazándose hacia la izquierda para combinarse con el lateral izquierdo o desmarcándose hacia dentro para crear triángulos y superioridad numérica".

Su influencia fue decisiva tanto en el plano creativo como en el psicológico.

Análisis táctico: la estructura fomenta creatividad

La importancia crucial de las jugadas a balón parado

Otra característica destacada del dominio del Villa fue su juego a balón parado. Ruttensteiner destacó la importancia de “la preparación del entrenador centrada en las jugadas a balón parado. Al analizar esas jugadas, se intuía que el gol estaba al caer”.

"El Villa creó ocasiones de gol de gran calidad con mucha variedad y creatividad (varias jugadas ensayadas, bien preparadas y entrenadas). La calidad de los pases fue excelente, y los movimientos y la sincronización de los jugadores estuvieron muy bien coordinados".

Como se puede ver en el vídeo que aparece a continuación, "el Villa supo cómo desmarcarse o moverse para aislar a los defensas. El decisivo 2-0 surgió de una jugada a balón parado muy bien ensayada que acabó en un penalti, que Buendía transformó con seguridad".

El Villa varió sus jugadas para atacar diferentes zonas, desbarató las marcas del Forest y creó constantemente ocasiones de gran calidad. El segundo gol, fruto de una jugada a balón parado ensayada, fue la recompensa tangible de esa preparación.

Gracias a un equipo con gran experiencia y a una mentalidad colectiva presente desde el pitido inicial, el Villa ofreció una actuación digna de un equipo de talla europea.

Análisis táctico: el balón parado como arma