La gran noche para el Sevilla

El Barça partía como favorito para lograr el título de la Supercopa de Europa, pero el conjunto hispalense goleó a los culés.

El FC Barcelona era el claro favorito para lograr la Supercopa de Europa de la UEFA el pasado 25 de agosto, tras ganar la UEFA Champions League y la Liga española la pasada temporada. El campeón de la Copa de la UEFA, el Sevilla FC, había terminado quinto en el campeonato doméstico, pero ganó con un inapelable 3-0.

Mismo país
Esta fue la tercera ocasión en la que el trofeo se lo disputaron dos conjuntos de un mismo país. En la temporada 1990, el AC Milan derrotó a la UC Sampdoria, mientras que tres años después, los rossoneri cayeron ante el Parma AC. En estas dos finales el título se disputó a doble partido, en los que se enfrentaban el campeón de Europa y el campeón de la Recopa de Europa de la UEFA. El Barcelona y el Sevilla hicieron del Stade Louis II de Mónaco una pequeña nación española, con 17.480 aficionados en las gradas, en la que fue la mayor asistencia de público en los últimos cinco años.

Goles en la primera parte
"Obviamente es muy difícil enfrentarse a otro equipo español porque te conocen muy bien", reflexionó Frank Rijkaard antes del partido. Y a los siete minutos de juego, el partido le estaba dando la razón. Un rechace de Victor Valdés tras un remate de Luis Fabiano fue aprovechado por Renato para marcar. El Barcelona respondió bien, pero apenas creaba ocasiones de gol. Y poco antes del descanso, un saque de esquina de Jesús Navas fue enviado al fondo de la red por Frédéric Kanouté, que se aprovechó de un mal despeje del portero del Barça.

Victoria sellada
El Barcelona, como sucedió tres meses antes en la final de la Champions League frente al Arsenal FC, tenía que remontar. Pero marcar dos goles contra una defensa tan organizada como la del Sevilla era una misión muy complicada. Sin embargo, no fue el Barça el que acortó distancias, sino que el Sevilla hizo el 3-0. En los últimos instantes del choque Carles Puyol derribó dentro del área a Antonio Puerta. El italiano Enzo Maresca, que fue suplente y anotó dos goles en la final de la Copa de la UEFA ante el Middlesbrough FC (4-0), se encargó de cerrar la cuenta desde el punto de penalti. Daniel Alves fue nombrado el hombre del partido.

Rijkaard, preocupado
"El segundo gol fue un punto de inflexión. Ese tanto terminó por matarnos y después fuimos a la contra todo el encuentro. El Sevilla pudo marcar el ritmo del juego. Merecieron ganar porque fueron mejores, más fuertes y más sólidos", admitió Rijkaard. El entrenador del Sevilla, Juande Ramos, cuyo equipo se convirtió en el tercer conjunto español en levantar el trofeo tras el Real Madrid CF y el Barça (en dos ocasiones), sentenció: "Todo ha salido como lo habíamos planeado".

Arriba